Luego de unos diez años de ausencia vuelven a verse cachorros de león en el Parque Lecocq. En unos meses, habrá que enviar a dos de los machos a otro zoo. Mientras, funcionarios y visitantes se deleitan con la familia de Aquiles y Helena.
El 20 de mayo nacieron en el Parque Lecocq cuatro leones, tres machos y una hembra, hijos de la pareja de leones Helena y Aquiles. El número es alto, casi el máximo que puede tener una leona, dijo el director del parque, Eduardo Tabárez.
Los cachorros van a cumplir 3 meses, pesan unos 12 kilos, y aún pueden ser tomados en brazos por sus cuidadores. La única que tiene un nombre oficial es la hembra: Asiha, que en dialecto swahili quiere decir "Vida", contó Tabárez. El nombre fue inspirado en el programa de educación ambiental del parque, que recrea el saber sobre los ecosistemas utilizando palabras de dialectos locales. Los machos no tienen aún un nombre definido, se los reconoce por el tamaño. Quizás porque todavía no se sabe cuál quedará en el lugar; de mantenerse a los tres se enfrentarían entre ellos, explicó Tabárez.
En unos dos meses habrá que trasladar a dos a otro zoo. Da un poco de pena "cuando tenemos leones criados acá, pasarlos a otras condiciones, en espacios más reducidos", dijo.
Los pequeños leones ya pueden ser vistos por el público. Cerca de las 9 de la mañana se los suelta en el predio a su disposición y a las 16 o 17 horas se los encierra para darles de comer, contó el director. Los visitantes, sobre todo los niños, disfrutan muchísimo al verlos.
CRÍAS. El león es una especie que se reproduce con relativa facilidad en cautiverio. Hace años, el zoo había llegado a tener 3 machos con 4 hembras. "Había conflicto entre ellos, por lo que uno se donó al zoológico de San Carlos. Quedaron dos machos, pero uno se murió. Quedó el más lindo, pero no preñaba a las hembras. Decidimos no incorporar a otros ejemplares; cuando las familias ya están formadas es complicado. Esperamos a que fallecieran e incorporamos nueva pareja. Así pasaron como diez años sin tener crías", contó Tabárez. Helena, de 4 años, y Aquiles, de dos años y medio, llegaron del zoológico de Salto en 2007.
Aquiles "tuvo una mielopatía (afección de los nervios) por deficiencia de vitamina A. Tuvo que estar 4 o 5 meses casi en CTI, lo operamos, se sacó los puntos, fue bastante complicado. Pero lo pudo superar y hoy es padre de cuatro cachorros", dijo el director. No es el único orgulloso con la ampliación de la familia. Todos los funcionarios disfrutan con las crías, en particular uno de los capataces que "prácticamente adoptó a Aquiles cuando estaba enfermo, le daba de comer con cucharita en la boca", señaló.
Los cachorros son "tan grandes y tan glotones" que la madre, debido a la exigencia de darles de amamantar, tuvo una fuerte disminución de los niveles de calcio, por lo que por un tiempo se estuvo apartando alternadamente a los cachorros de la madre y complementando su alimentación. Hoy todos están saludables.
En este año han nacido en el parque Lecocq crías de antílopes, coendú, mano pelada, coatí y gato montés, entre otras. "Lo que más trascendió fue el nacimiento de leones, aunque cada nacimiento de antílope debería ser de muchísima más trascendencia, porque están en mayor peligro de extinción", señaló Tabárez. Sin embargo, el león sigue siendo para los visitantes el más emblemático embajador de la vida salvaje.