MALDONADO | M. GALLARDO
De acuerdo a una joven que estaba el jueves en La Rinconada, el boliche al que había ido Natalia Martínez antes de desaparecer, un hombre de 30 y pocos años se mostró "obsesionado" con sacarle fotos a Natalia esa madrugada. Ella no quería.
Ayer, canal 12 informó que la Policía está analizando una filmación realizada por el programa "1/4", de ese canal, en La Rinconada en la noche del jueves. El canal no mostró imágenes, pero uno de los elementos que se intentará identificar en la grabación es a la persona que presuntamente quería fotografiar a la joven.
Por otra parte, en el laboratorio de la Policía Técnica se le practican exámenes de ADN a un pelo encontrado en uno de los dos autos secuestrados por la Policía.
la búsqueda. Por aire, mar y tierra. Así se desarrolló ayer la búsqueda de Natalia. La Policía difundió la imagen de la joven de 19 años y sus datos al Ministerio de Salud Pública (que a su vez la transmitió a todo el sistema de salud), a las necrópolis, a Migración, a Interpol y a Prefectura, dijeron a El País fuentes de la investigación. Incluso se chequeó la entrada y salida de yates y su tripulación en todos los puertos del país.
Además, difundió la imagen en 300 medios de comunicación de Uruguay y a través de la ONG Missing Children a nivel internacional. Hasta las 20 horas de ayer ninguna de esas gestiones había dado resultado, aunque en algunos organismos el chequeo puede demandar varios días, explicaron los informantes. Por otra parte, seis videntes se comunicaron ayer con los investigadores, pero según dijeron fuentes policiales ninguno aportó datos que se convirtieran en hipótesis de dónde buscar a Natalia. "Señalan que está cerca del mar, pero no un lugar preciso", dijeron.
Sin embargo, siguiendo esas presunciones, un helicóptero de la Aviación Naval fue enviado a hacer vuelos rasantes durante dos horas por la costa de Piriápolis a Punta Ballena. "Cuanto más días pasan, más se complica la situación. Es evidente que si está viva lo está en una situación de extremo riesgo y que quienes la tienen están tomando muchos recaudos", dijo uno de los investigadores.
Ayer los rastrillajes se centraron en zonas aledañas a Piriápolis. La Policía insiste en que la población se comunique con la seccional más próxima ante cualquier dato, aunque sea mínimo.
Por otra parte, la investigación tomó otro camino, ya que tres personas detenidas el lunes -y liberadas horas más tarde- denunciaron malos tratos y amenazas de los policías. A su vez, los efectivos los denunciaron a ellos por haberlos agredidos. Uno de ellos tenía un cuchillo, afirman los uniformados (ver nota aparte).
La jueza penal de 4º turno de Maldonado, Graciela Eustachio y el fiscal de turno Juan Bautista Gómez tomarán contacto hoy con el caso. Hasta ayer estuvo al frente de las actuaciones la jueza de paz de Piriápolis Blanca Griselda Santoro Carella. Eustachio no descarta que pida la concurrencia a la sede penal de los familiares y amigos que prestaron su testimonio ante Santoro Carella. También podrá citar a los cuatro indagados por la Policía por su presunta relación con el caso y que por decisión judicial fueron liberados. Los familiares y amigos de la joven continúan instalados en el frente de la comisaría, esperando noticias.
Mientras tanto, organizan operativos de búsqueda y reparten volantes pidiendo la colaboración de la población para dar con el paradero de Natalia.
Varias cadenas de mails circularon ayer, una de ellas firmada por Frankie Lampariello, del grupo Hereford.
PESQUISA CELULAR. Los operativos de ayer se concentraron en el entorno rural de Piriápolis. Colaboraron 12 efectivos del Batallón de Ingenieros de Combate Nº 4 de Laguna del Sauce, personal de la Junta Local de Piriápolis y vecinos.
El plantel de Perros de la Policía desplegó a varios efectivos con canes adiestrados en la búsqueda de personas.
Mientras tanto, personal de la Brigada Antidrogas de la Jefatura de Maldonado analiza el tráfico de llamadas efectuadas desde el celular de la joven.
Se cruzarán las llamadas y mensajes de texto de todos los involucrados, incluso las de personas con las que Natalia tuvo contacto el jueves.
Las empresas de telefonía celular fueron notificadas de la situación y se espera que aporten todos los datos técnicos que ayuden a la investigación.
10 en 2006
En la lista de personas ausentes del Ministerio del Interior figuran 10 mujeres jóvenes -casi todas ellas en edad adolescente- que fueron vistas por última vez en 2006 y no han sido halladas: Desirée Uhalde (21 años), Mirtha Tudiri (16 años), Ana María de los Santos (23 años), Marisa Romero (14 años), Martha Rivero (12 años), Noelia Marcone (17 años), María Luz Silva (16 años), Gladis Mariela Romero (14 años), María Virginia Giménez (13 años) y Stephanie Alejandra Rodríguez (16 años). Un 50% de las desapariciones no se resuelven.
Cuatro casos en Maldonado
Los investigadores sostienen que este caso tiene características similares a uno registrado en el año 2000 y que aún no fue resuelto. El 22 de diciembre de ese año Ana Paula Graña desapareció a la misma hora que Natalia -el alba- aunque en el puerto de Punta del Este. Desde entonces no hay noticias sobre su paradero. Ana Paula nació el 12 de enero de 1983 en Maldonado. Es de cutis blanco, cabellos castaños claros, 1.60 mts. de estatura, ojos celestes, tiene un tatuaje en su brazo izquierdo y presenta manchas en el rostro, vestía al momento de su desaparición: pantalón de jean azul, musculosa negra y calzado deportivo color lila.
El de Ana Paula es uno de los casos emblemáticos referido a mujeres desaparecidas en Maldonado. Otro episodio similar ocurrió el 23 de diciembre de 1994.
Ese día desapareció Silvia Mabel Fregueiro Yacobazzo. Su madre revolvió cielo y tierra. Nunca apareció.
Por su parte, María Margot Umpiérrez Burgueño desapareció el 2 de julio de 1993 en San Carlos. Tiene cutis blanco, delgada y de 1.60 mts de estatura.
La última desaparición ocurrió el 22 de junio de 2002 cuando Alexandra Jacqueline Mesa Baesa fue vista por última vez en las cercanías de una estación de servicio de la avenida Alvariza de la ciudad de San Carlos.
Denuncias cruzadas: policías vs. indagados
La jueza penal Graciela Eustachio y el fiscal Juan Bautista Gómez no sólo tendrán que investigar la desaparición de Natalia Martínez. Deberán analizar, además, las denuncias cruzadas entre los policías y los tres detenidos en la tarde del lunes. El comisario de Piriápolis Raúl Eula informó a El País que los efectivos de la seccional 11a. y de la Dirección de Investigaciones radicaron una denuncia penal por desacato y agresión contra tres detenidos.
Según Eula uno de ellos atacó a los policías cuando se le comunicó que debería responder por el caso de la joven desaparecida. Eula aseguró que el hombre sacó un cuchillo y que varios efectivos resultaron heridos en una refriega. Calificó a los individuos de "violentos".
La versión aportada a El País por los tres indagados -los hermanos Wilson y Luis Batista y su primo Julio de Armas- es distinta.
"Nos dieron mango apenas entramos a la comisaría. Nos empezaron a pegar sin decirnos por qué nos habían llevado", contaron Luis Batista y Julio de Armas. "No conocemos a la chica. Nunca la vimos. Esa noche terminamos de trabajar muy tarde y no fuimos al baile", explicó Batista.
Según él las agresiones de los policías comenzaron cuando su hermano Wilson les preguntó si no necesitaban una orden judicial para revisarle el auto. "Se enojaron y empezaron a pegarle y a insultarlo", dijo, y también a él cuando quiso intervenir. "Luego me pusieron un revólver en la cabeza y me decían que me iban a matar. Le sacaron el seguro porque sentí el ruido. Otro policía le decía que me matara. `Matalo, matalo. Cualquier cosa decimos que te quitó el arma y se limpió. No importa -me dijo otro- Cuando vayas a Las Rosas te hacemos matar", afirmó Batista.