Nueva York - El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas empezó hoy por la mañana la primera reunión del año con cinco nuevos miembros no permanentes, entre ellos Brasil, y con Chile ostentando la presidencia rotatoria mensual.
La reunión, que servirá para establecer la agenda de enero, empezó a las 10H45 (15H45 GMT) y será la primera para cinco países que ocuparán durante dos años uno de los quince escaños de la más alta instancia de Naciones Unidas.
Los nuevos miembros son Brasil, Argelia, Filipinas, Benín y Rumania, que reemplazan a México, Camerún, Bulgaria, Siria y Pakistán.
Se trata de la novena ocasión en la que Brasil se sienta en el Consejo de Seguridad desde la fundación de Naciones Unidas en 1945.
Al término de la reunión, el embajador chileno, Heraldo Muñoz, desvelará en conferencia de prensa los temas del mes.
En los meses que han precedido al ingreso, Brasilia ha intensificado los contactos con otros países para tejer una red de alianzas estratégicas, sin ocultar que su ambición última es pasar a engrosar el cupo de miembros permanentes del Consejo de Seguridad tras una eventual reforma de la ONU.
El pasado 19 de diciembre, los cancilleres brasileño y ruso, Celso Amorim e Igor Ivanov, firmaron en la capital latinoamericana una declaración conjunta en que se comprometían a mantener "una cooperación estrecha en el Consejo de Seguridad de la ONU".
Asimismo, declaraban su disposición a "mantener consultas regulares sobre el proceso de reforma desencadenado por el secretario general de la ONU, Kofi Annan".
En cuanto a Argentina, Brasil invitó a un representante de ese país a integrar la delegación ante el Consejo.
"El fundamento básico de esa invitación de Brasil a Argentina es la unión estratégica y se enmarca en el propósito de la política internacional del presidente (Luiz Inacio) Lula (da Silva) de fortalecer el Mercosur" (que conforman además Uruguay y Paraguay, además de los asociados Bolivia, Chile y Perú), puntualizó el ministro. AFP