El 150 aniversario del nacimiento de José Batlle y Ordóñez que se cumple en el 2006, fue el disparador para que dos ex presidentes colorados y líderes indiscutidos de esa colectividad, Julio Sanguinetti y Jorge Batlle, realizaran un análisis sobre la interpretación de la historia del país.
Batlle comenzó su intervención relatando que "a pesar de la gripe" que lo aquejaba desde hacía varios días, entendía que tenía "la obligación" de "plantear al CEN un tema de vital importancia" para "el porvenir", dijeron a El País fuentes coloradas.
Relató que "en 1805 empezó todo" y que a partir de eso Uruguay comenzó a "crecer", a partir de lo que consideró el "liberalismo humanista" de Batlle y Ordóñez.
"Hay que mirar a Batlle y Ordóñez y a la generación del Quebracho, donde había un conjunto de personas que no solamente eran colorados sino de todos los sectores del país, que no sólo enfrentó a (Máximo) Santos sino que condujo los destinos de este país durante décadas", explicó.
Agregó, además, que era necesario "escribir y hacer cosas" sobre figuras uruguayas de "principios" de siglo, como "muy bien hizo" el ex presidente Sanguinetti sobre Pedro Figari.
Batlle planteó, además, la "creación de una biblioteca en la Casa del Partido Colorado", y que se hiciera "el esfuerzo" de reimprimir textos de Batlle y Ordóñez. "El Partido Colorado tiene que tener un lugar donde la gente joven pueda nutrirse de estas ideas", agregó.
DESDIBUJADA. Sanguinetti retomó la exposición del ex mandatario, a quien en todo momento se refirió como "presidente Batlle".
Sentado frente a Batlle, Sanguinetti consideró que tenía una posición "favorable" a lo planteado y recordó que en varias ocasiones manifestó en el CEN su "preocupación" por la "identificación ideológica" y la "actualización" del Partido Colorado.
A continuación, se refirió a lo que consideró un "intento" de la izquierda y del Partido Nacional de "reescribir la historia del Uruguay". En ese sentido, estimó que se pretende "dejar desdibujada la figura de don ‘Pepe’ Batlle, y que en el caso de Fructuoso Rivera, que fue ‘un gran hombre’, sólo se hace referencia a que ‘terminó con los indios’".
Según Sanguinetti, además, desde el Partido Nacional se señala que fue Aparicio Saravia quien luchó por "las leyes sobre libertades", cuando después de la guerra de 1904, el Partido Colorado las impulsó.
Con respecto a la historia reciente, Sanguinetti reiteró su posición sobre los hechos previos a la dictadura militar. "Aunque digan que soy fascista, voy a insistir en que los tupamaros no lucharon contra la dictadura, sino que todos los tiros los dispararon en democracia", afirmó.