CESAR BIANCHI
Fabián tiene 15 años. Vivió siempre en el barrio 40 Semanas. Consume drogas desde hace un año. Primero probó marihuana y después cocaína. Pero su verdadera perdición llegó con la pasta base, la matriz de la cocaína combinada con una serie de sustancias a cual de todas más destructiva.
"No podés parar. El cuerpo te pide más y más", explica el adolescente, hoy internado en la fundación Manantiales. Fabián llegó allí después de vender todas sus pertenencias, inclusive sus únicos championes.
Cuando llevaba tres meses de su primer año liceal, dejó todo por "la lata", seudónimo de guerra de la pasta base. Es muy común en algunas esquinas de Montevideo encontrar gente pidiendo "para la lata". Fabián fue uno más en ese montón. Lejos de ser una "lata" para juntar monedas, la metáfora refiere a la forma de consumir esta droga.
Fabián explica por qué la llaman así: "para fumarla achatás una lata de refresco, le haces cinco agujeritos con una aguja, le ponés cenizas y la sustancia arriba".
Técnicos y educadores tienen claro que se trata de una nueva forma de drogas para pobres derivada de la cocaína. Como fue el crack en los 80 y 90.
"Está de moda y es barata. La cocaína la consumen los de plata. Los que no tenemos un mango, consumimos pasta base", dice Fabián, que hace 15 días que no consume. La pasta base se puede comprar por 40 pesos o menos. Una piedra cocaína cuesta 150 pesos.
Su padre lo echó por venderle la licuadora. Un día pasó a buscarlo por la esquina donde estaba pidiendo limosna y le preguntó si quería someterse a un tratamiento.
Se trató por seis meses en la Fundación Manantiales. "En enero pasado, después de las fiestas y sin que me dieran el alta, yo mismo me fui. Me mentí a mi mismo. Empecé a consumir de nuevo. Un día no aguanté más y los llamé. Me dieron una nueva oportunidad".
"COCINEROS" BOLIVIANOS. El consumo de pasta base se ha incrementado entre un 70 y un 80% en el último año y pasó de ser una droga inadvertida en territorio nacional a la que más preocupa a técnicos del Estado, médicos, psicólogos, policías y jueces de menores.
La Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas ya desarticuló dos bandas dedicadas a comercializar en el país esta droga brutalmente adictiva en los que va del 2004. Inclusive pudo desmontar los laboratorios.
La repartición policial envió a prisión a 15 individuos por el tráfico de esta droga y está alerta por nuevas incautaciones.
La Policía Antidrogas también incautó 11 kilos de pasta base en un laboratorio en la zona de La Blanqueada. En la Aguada encontraron otro laboratorio, cuyo principal delincuente logró fugar y fue detenido en el aeropuerto de Ezeiza con seis kilos de pasta base, informó el comisario inspector Julio Guarteche, encargado de la dirección.
"Cuando nos reunimos los pares de la región coincidimos en hacer los mayores esfuerzos para impedir la llegada de los precursores químicos indispensables para que llegue el clorhidrato de cocaína de Bolivia. Sucede que a Europa no llega la pasta base, llega clorhidrato de cocaína, que es ya mejor procesada. Entonces, los bolivianos nos saturaron a nosotros de pasta base", dijo Guarteche.
Según el jerarca policial, la droga llega a Uruguay por correo, en valijas o dentro de los intestinos de los traficantes, así como también en forma de tizas.
Según Guarteche, han llegado a Montevideo los llamados "cocineros" bolivianos para procesar las sustancias. "Acá todavía no tienen mucha experiencia en eso".
Para la toxicóloga Cecilia Dellacqua se trata de una droga prácticamente inexistente en Uruguay hace tres años, de éxito en países andinos como Chile, Bolivia y el norte argentino. Pero ahora es furor en Uruguay.
"Pensábamos que nunca iba a llegar. Pero hoy es un ‘boom’", reconoció Dellacqua, profesora adjunta del departamento de Toxicología del Hospital de Clínicas y asesora técnica de la Junta Nacional de Drogas.
Hace unos años la mayoría de las consultas eran por cocaína. Hoy son por pasta base de cocaína y del crack, que es el sobrante de la cocaína ya preparada. Son de característica ácida, mayormente utilizada por inhalación nasal, según Dellacqua, que trabaja en Instituto de Toxicología y asesora a la Junta Nacional de Drogas.
¿Qué es la pasta base? Como su nombre lo indica es la base de la cocaína. La sustancia es producida con productos solventes como ácido sulfúrico, querosene o nafta. A nivel asistencial las consultas en Toxicología del Clínicas han aumentado un 80%.
"En 2001 eran uno o dos en 100 consultas, hoy son 80 de 100", señala la experta y agrega: "te das cuenta que son consumidores de pasta base porque están delgadísimos, ‘chupados’".
Una estrategia de rehabilitación inducirlos pasa por cambiar al consumidor de la pasta base a la cocaína legítima. "Por lo menos es más pura y menos dañina", explicó Dellacqua.
Los jueces también protestan por el auge. "Atiendo casos de niños en situación de abandono y a los que delinquen. Esta droga se presenta en los dos casos, porque los predispone a robar para comprar más", dijo el juez de menores Alejandro Guido. De 10 infractores menores que se presentan en su juzgado, siete son consumidores de pasta base, agrega.
El efecto devastador de la droga no es solo físico, sino también moral. Otro internado de Fundación Manantiales, Aníbal (19), llegó a cambiar una campera Nike que le había costado $ 1.000 por una porción de pasta base de 100. O tal vez menos, porque no recuerda bien el episodio. La droga, una vez más, fue un mal negocio para él.
Organismos especializados en drogadiccion
Junta Nacional de Drogas. Edificio Libertad, segundo piso. Teléfono: 4872110 int. 1241, 1225 y 1226. Sitio web: www.infodrogas.gub.uy. E-mail: jnd@presidencia.gub.uy.
Departamento de Prevenciones de Adicción del Iname. General Flores 3214. Teléfono: 2037195 y 2030289. El equipo realiza actividades de prevención fuera de la institución, en todo el país. Es un servicio gratuito.
Instituto de Educación Popular "El Abrojo". Maldonado 1162. Teléfono: 9030144. E-mail: elabrojo@adinet.com.uy. Equipo interdisciplinario de sólida formación en trabajos comunitarios, con niños y jóvenes de alta vulnerabilidad social. Cuentan con un ómnibus y un vagón (Aparicio Saravia y San Martín) que funcionan como "centro de acogida", a modo de taller de prevención y tratamiento de drogodependientes.
Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas. Teléfono gratuito: 0800 2121. Servicio para brindar información en forma anónima sobre distribución y tráfico de drogas. Atiende un oficial de la Brigada Nacional Antidrogas.
Programa de Uso Indebido de Drogas de la Facultad de Medicina. Departamento de Toxicología. Hospital de Clínicas (séptimo piso). Teléfono: 1722 o 4804000.
Fundación Manantiales. Centro de tratamiento para adictos a las drogas. Bulevar Artigas 1141 y Canelones. Teléfonos: 4003400 y 4028639. E-mail:
funman@netgate.com.uy.
Los veinte minutos de un mal viaje
El próximo viernes 26 y sábado 27 se llevará a cabo el Primer Encuentro Nacional de Juntas Departamentales de Drogas, en el complejo Palmar del departamento de Soriano, organizado por la Junta Nacional de Drogas.
"Tiene como finalidad intercambiar conocimientos, experiencias así como la actualización de las distintas temáticas científico, técnica y metodológica vinculada a la prevención, asistencia y rehabilitación del uso de drogas, contextualizado en cada ciudad del interior", dijo Leonardo Costa, prosecretario de Presidencia de la República y presidente de la Junta Nacional de Drogas.
"Una de las cosas que más preocupa y vamos a plantear es hacer un seguimiento del tráfico y consumo de la pasta base, así como diseñar un plan de prevención", dijo Costa.
Para la oportunidad asistirán como conferencistas los técnicos españoles Antoni Durán Vinyeta (psicólogo y coordinador del Master en Drogodependencias de la Universidad de Barcelona) y José Mañoso Flores (graduado en el mencionado master en drogodependencia).
Al juez de menores Alejandro Guido también le preocupa su alarmante ascenso en el consumo. Para él no es algo nuevo: "hace un año y medio que lo veo, mientras que el Estado no lo había sabido ver. Más vale tarde que nunca", acotó el magistrado.
Los expertos dicen que, a diferencia de la cocaína, la pasta base entra en acción a los 8 o 10 segundos, lo que muestra su poder exterminador a largo plazo, dado su acceso directo y rápido al organismo.
El estado alucinatorio es bastante menor a su pariente cercana. Su efecto dura unos minutos más o menos, dependiendo de la fisiología del consumidor.