FEDERICO CASTILLO
En el 20% de las muertes súbitas de bebés menores de un año no hay causas claras que expliquen su fallecimiento. Por ley se creó un programa que dispone la realización de una autopsia para profundizar en diagnósticos y prevención.
Programa de Muerte Inesperada del Lactante, así se llamará el organismo que por ley fue creado la semana pasada y que será integrado por el Ministerio de Salud Pública y el Poder Judicial.
Con la sanción por unanimidad en ambas cámaras del Parlamento de esta norma impulsada por el diputado blanco Javier García, se dispone obligatoriamente, en todos los casos de muerte súbita de niños menores de un año, que se realice autopsia a cargo de un médico forense y un médico patólogo.
La intención es "mejorar el conocimiento de las causas de fallecimiento, contar con información fidedigna para su eventual prevención y disminuir sustantivamente los casos en los que no es posible encontrar una causa aparente del mismo", dice el texto legal.
La muerte súbita del lactante es definida como un fallecimiento repentino e inesperado de un niño menor de un año de edad. La muerte súbita, por lo general, permanece inexplicada aún luego de una profunda investigación que incluye la autopsia, la investigación de la escena de la muerte y la evaluación de la historia clínica.
Muchas veces, los padres no autorizan las autopsias. Desde ahora eso está regulado.
Las cifras de muertes de esta naturaleza que se manejan en Uruguay rondan los 0,2 a 0,8 por cada 1.000 nacidos vivos al año.
Para García, "la importancia fundamental de esta ley es conocer las causas de muerte, investigarlas, pues así se permite evitar fallecimientos futuros". El diputado aseguró que el 80% de estas muertes son eventualmente prevenibles si se cuenta con estudios, registro e información sobre las causas del desenlace fatal.
Se han identificado algunos factores de riesgo sociales, maternos y perinatales para explicar las muertes súbitas. También inciden factores ambientales y hábitos de crianza, como la posición del niño al dormir y o el fumar en la habitación del niño.
En un estudio realizado por la patóloga Carmen Gutiérrez y publicado en la Revista Chilena de Pediatría en el año 2003, de los 115 casos de muertes inesperadas del lactante acaecidas en Uruguay entre el 1º de octubre de 1998 y 31 de marzo del 2000, el 65,2% falleció por causas explicables; 14,8% tenía patología que no explicaba completamente su fallecimien- to y en 20% de los casos no hubo hallazgos positivos en la autopsia.
La idea, dijo García, es poder comenzar a encontrar explicaciones al misterio que rodea a ese 20% de las muertes donde no surgen elementos claros que permitan un diagnóstico. Para eso habrá un equipo integrado por médico forense y patólogo con formación en pediatría. Esta ley es pionera en la región.
El MSP quiere poner stickers en las cunas
Para las autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP), con la ley que obliga a un registro de los casos de muerte súbita, se abre el camino para terminar con la incertidumbre que generan esas situaciones con lactantes.
El director general de Salud, Jorge Basso, admitió que "existen dificultades para analizar las verdaderas causas" de esos fallecimientos. Basso dijo que antes de que existiese esta nueva norma, el MSP tenía un convenio con un equipo que se encargaba de hacer las autopsias, pero, al no estar regulado, siempre surgían dificultades para el acceso y centralización de la información.
El director de Salud destacó que establecer con precisión las causas de muerte súbita en lactantes en cierta medida le "da más tranquilidad" a los padres y aportará más elementos al Ministerio de Salud para poder hacer un diagnóstico de la situación de mortalidad infantil.
Basso identificó cuatro posibles factores que pueden incidir en los fallecimientos repentinos de los bebés. Uno de ellos es la posición en la que duerme el lactante. En ese sentido, dijo que la mejor posición es boca arriba y no boca abajo, "al contrario de lo que se creía por temor a que el bebé se ahogue con su vómito".
También explicó que es fundamental que el bebé duerma en superficies adecuadas, no muy blandas, y que no sea "sobreabrigado" al momento de dormir. El otro factor a tener en cuenta es que el niño debe descansar en un ambiente ventilado, libre del humo de cigarrillo. Basso dijo que la idea del MSP es colocar en cada una de las cunas un sticker adhesivo con estas recomendaciones.