Auditoría reveló carencias en los CTI de todo el país

MSP. Preocupa falta de unidades pediátricas en el interior

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FEDERICO CASTILLO

Inequidad en la distribución de los CTI en el interior, la carencia de CTI pediátricos en nueve departamentos, fallas en la prevención de infecciones y la necesidad de mejorar el control de medicamentos, se revelaron en una auditoría a cargo del MSP.

La auditoría en todos los CTI de adultos y niños del país fue una de las primeras medidas que tomó el Ministerio de Salud Pública (MSP) tras los casos de asesinatos en el Hospital Maciel y la Asociación Española a manos de dos enfermeros.

La intención de las autoridades sanitarias era evaluar el funcionamiento de estas unidades que, tras los episodios criminales, quedaron bajo un foco de sospecha y desconfianza.

Ayer el ministro de Salud, Jorge Venegas, presentó un resumen del informe que demandó 32 días de trabajo. El documento que expuso Venegas se basó en cuatro variables: sistema, recursos humanos, infraestructura y gestión de los centros de terapia intensiva.

Sobre el primer punto, dijo que se constató que existe una "inequidad" en la distribución de CTI en las zonas centro y noreste del Uruguay y que hay una baja disponibilidad de camas en los hospitales al norte del país. Precisó que en todo el interior hay una disponibilidad de camas de CTI que significa solo el 33% del total habilitadas. También destacó que en ese sentido existe una "alerta" por la dependencia del sistema público en relación al privado y que hacen falta más convenios de complementación de servicios entre ambos prestadores.

Una situación que Venegas resaltó especialmente es que hay nueve departamentos en el interior del país que no cuentan con CTI pediátricos ni neonatológicos, y que además hay carencia de recursos humanos con formación para el traslado de estos pacientes.

Agregó que existe una "necesidad" de formar pediatras intensivistas, pero aclaró que la formación de estos especialistas demanda por lo menos ocho años.

Sobre los recursos humanos en las unidades intensivas, acotó que se debe "colaborar" para evitar el "agotamiento" del personal y generar marcos que permitan la rotación de los equipos de trabajo. Subrayó además que la capacitación "debe ser continua" y que debe existir una "revisión permanente del personal". También encendió una luz de "alerta" por la no exigencia de intensivistas en unidades cardiológicas.

INFECCIONES. La auditoría realizada por el MSP se detuvo a analizar cuestiones de infraestructura, y uno de los problemas que se constató en ese rubro es la carencia en la disponibilidad de zonas de aislamiento de pacientes para evitar la diseminación de infecciones.

Cada seis camas debe ubicarse una de aislamiento, algo que no se cumple en todos los casos.

A su vez, en relación al control de infecciones, Venegas destacó que la auditoría también reveló problemas en la higiene de los equipos de salud.

Dijo que el lavado de manos, "un elemento básico en el manejo de los pacientes", es "insuficiente".

"Parece elemental, pero muchas veces se carece de una mínima disponibilidad de lavado de manos", enfatizó el ministro de Salud. Señaló que se debe reforzar esa herramienta de prevención.

Otro asunto vinculado a la infraestructura es que en muchos de los CTI auditados existen "pocas salidas" hacia los block quirúrgicos para hacer intervenciones de urgencia.

En lo que hace a la gestión de los CTI, la auditoría concluyó que se debe incentivar la revisión sistemática de historias clínicas. También en esta área del informe se hizo especial énfasis en la gestión y control de los medicamentos. Este punto, fue evidentemente analizado con lupa a causa del modus operandi de los enfermeros asesinos, que según confesaron aprovechaban situaciones de crisis y urgencias en los CTI para hacerse de las ampollas de morfina y otras drogas que utilizaban para matar pacientes.

Venegas dijo que debe existir un "estricto" control sobre el vencimiento y registro de devoluciones de los medicamentos y "regular" el stock en los carros móviles.

MISIÓN. En paralelo a la finalización de la auditoria en los CTI, se entregó al MSP un informe elaborado por la Misión de Cooperación Técnica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), sobre la seguridad del paciente en los servicios hospitalarios ante contingencias delictivas en instituciones de salud.

Los técnicos internacionales, Reynaldo Holder y Macarena Pérez Castells, trabajaron en este documento desde que se dieron a conocer los asesinatos en los centros de salud.

Se trató de un monitoreo desde el exterior que culminó con una agenda presencial en Uruguay.

El representante de la OPS en el país, Eduardo Levcovitz, señaló que los técnicos destacaron cosas positivas en el manejo que el gobierno hizo en esta situación de crisis "inédita" en América Latina. A los expertos internacionales les "llamó la atención" la transparencia con la que se abordó el problema -"lamentablemente algunos gobiernos intentan disminuir u ocultar esta información", dijo Levcovitz-, la participación que se le dio al usuario "desde el inicio" y la colaboración que existió entre el Ministerio de Salud y el Ministerio del Interior para buscar soluciones.

Seguridad del paciente

El subsecretario de Salud, Leonel Briozzo, que lidera la Comisión de Seguridad del Paciente, anunció ayer que se tomaron tres resoluciones, con carácter obligatorio, que comenzarán a regir en los CTI de todo el país. En primer lugar dijo que se instalará un plan de "sensibilización y capacitación" que incluye cursos para los equipos de salud. Cada zona del país tendrá un referente de la Comisión de Seguridad del Paciente que hará el seguimiento de la puesta en marcha de la capacitación y también de la institucionalización de las comisiones de seguridad en los hospitales. La segunda resolución es la aplicación de una cartilla con conductas irregulares por parte de los funcionarios que deben ser denunciadas por sus compañeros. La cartilla reseña las conductas típicas a denunciar: arrebatos de ira, amenazas verbales, tirar objetos, acoso, llegadas tardes sistemáticas, no contestar el teléfono, etc. La tercer resolución es el análisis "causa-raíz" de seis eventos centinela definidos para las unidades intensivas.

Buscan cambiar el equipo de gestión en el Hospital Vilardebó; el director pidió licencia

Desde principios de este mes, el Hospital Vilardebó está bajo una dirección interina. El director de ese centro de salud mental, Miguel Sniadower, pidió licencia y ahora el directorio de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y la dirección de Salud Mental procuran definir un nuevo equipo de gestión, informó a El País el representante de la oposición en ASSE, Alejandro Draper.

El director de Salud Mental de ASSE, Horacio Porciúncula, confirmó que Sniadower pidió licencia el 3 de mayo y desde entonces la dirección está a cargo de la subdirectora Cecilia Scigliano.

"Estamos en buenos términos en general, tratando de ver si se puede resolver rápidamente esta situación. Estamos esperando que se termine la licencia del doctor (Sniadower) para conversar con él y ver si va a seguir o no", señaló Porciúncula.

El director de Salud Mental aclaró que en el hospital está "todo bajo control", pero agregó que para "hacer las cosas bien se necesitan tener un buen proyecto, un buen equipo y un liderazgo; estamos en ese camino". Dijo que se están buscando "alternativas que sean beneficiosas para los usuarios", pero fue cauto al momento de hablar cambios en la dirección.

"No estamos en situación de preocupación o alarma porque nos están dando el tiempo suficiente para tomar la medida más adecuada", enfatizó.

USUARIOS. El lunes pasado, un grupo de usuarios que realizan diversas artesanías con materiales reciclables del hospital, le obsequiaron dos mesas (una al directorio de ASSE y otra a la Intendencia de Montevideo) construidas por ellos mismos en el centro de salud.

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