Un pequeño restaurante de Pocitos fue escenario de un violento atraco en medio de una fiesta familiar. Los rapiñeros se comportaron con extrema violencia y golpearon a uno de los asistentes, hiriéndolo con un culatazo.
El hecho ocurrió minutos antes de las 22 horas en un establecimiento ubicado en la calle Laguna casi Pereira de la Luz. Según informaron fuentes policiales, en ese momento el local funcionaba a puertas cerradas ya que se celebraba una fiesta familiar.
Tres individuos jóvenes, posiblemente menores de edad, llegaron hasta el lugar y dos de ellos irrumpieron armados en el salón.
Vecinos del lugar relataron a El País que desde fuera del local se sentían los gritos de pánico del público, al verse encañonados por dos jóvenes que parecían fuera de sí.
"¡No disparen por favor!", oyeron los vecinos en ese momento. Varios de ellos llamaron de inmediato al 911, pero los móviles policiales demoraron unos 15 minutos en arribar al lugar.
Mientras duró el copamiento los atracadores se movieron con violencia entre el público. Además de exigir el dinero de la recaudación -según indicaron fuentes policiales se llevaron un botín de alrededor de $ 7.000-, los delincuentes les sustrajeron a los asistentes algunas de sus pertenencias, tales como celulares y joyas.
Dado que el local no contaba con cámaras de seguridad, de momento los investigadores policiales solo disponen de las descripciones aportadas por víctimas y testigos para dar con los autores de este violento copamiento.