Argentinos navegan el río Negro en flota de yates y lanchas

Paseo. Es una de sus excursiones favoritas

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RÍO NEGRO | DANIEL ROJAS

Atraídos por la belleza natural de río Negro, cada verano unos 300 yates argentinos surcan sus aguas. Quienes conocieron el tramo de este río entre Soriano y Río Negro, ahora no dejan de venir.

Hasta que la intendencia de Soriano construyó un catamarán para hacer paseos públicos, increíblemente la zona -caracterizado por islas, playas solitarias, bancos de limpia arena y agua cristalina- era más frecuentada por argentinos que por uruguayos.

La travesía de los visitantes argentinos comienza en la provincia de Buenos Aires, en Tigre (Delta del Paraná) desde donde los cruceros cruzan en grupo hasta la costa de Colonia y desde allí suben el río Uruguay hasta la desembocadura del río Negro.

El primer poblado que encuentran a su paso es la histórica Villa Santo Domingo de Soriano, donde generalmente pernoctan entre tres y cuatro jornadas. Luego siguen hacia un "banco grande" que es "una escala ineludible antes de Mercedes" cuenta el visitante Alejandro Ferreira, propietario de una de las embarcaciones.

"Venimos en excursión a disfrutar de esta maravilla que tienen ustedes, además de la amabilidad y gratitud que ofrece cada uruguayo", explica el navegante argentino que destaca al Hum como "un río muy limpio y bien cuidado, algo que no se ve en Argentina".

Las denominadas excursiones demandan entre 8 y 10 días y se realizan sobre la base de que se brinda mayor seguridad en la navegación.

Además posibilita hacer nuevas amistades. "Nos permite conocer gente linda" dice Ferreira quien explica que viajan "con la nave madre a cargo del prestigioso guía Francisco Savino que nos enseña en detalle cada una de las cosas que hay que saber sobre este río y sus costas, lo que supone todo un desafío".

Laguna de los Negros, Arenitas de Oro y Barrancas Coloradas son sólo algunos de los puntos señalados en las cartas de navegación.

"La primera vez que vine quedé sorprendido y me he llenado la boca hablando en Argentina de las bondades de este lugar" dice Ferreira. Los yates o cruceros argentinos que participan de las incursiones en ríos uruguayos son de 38, 44 y 46 pies. Vienen equipados de forma de poder vivir a bordo durante 10 días. "Traemos todo lo que necesitamos: grupo electrógeno propio, aire acondicionado, heladera, pozo de frío y tanque de agua que nos da autonomía", explicó el visitante.

Su embarcación cuenta con tres camarotes, cocina y comedor equipado con televisores plasma y conexión satelital entre otras comodidades.

EXPERIENCIA. Francisco Savino, Director de la Fundación Náutica Deportiva (Funade) es un viejo conocedor del río Negro y se ha transformado en un calificado promotor del Uruguay Natural.

"Todos los años hacemos esta travesía en la luna llena de febrero. Nos atrae el río y sus playas porque es algo distinto a lo que tenemos en nuestro país", dice el guía, un piloto profesional de yate.

"Cuando me preguntan qué vas a hacer al río Negro, yo contesto: `absolutamente nada`. Venimos justamente a descansar no haciendo nada en un lugar hermoso como este", expresó el instructor argentino que este año, además de los barcos, condujo un grupo de lanchas.

Savino explica que el programa se establece con suficiente antelación y se prepara sabiendo la distancia y la cantidad de días que se estará si tocar puerto. El experto argentino lanzó una advertencia por algo que puede conspirar contra la llegada de más turistas a la zona.

"Lo que me preocupa un poco es que el río se está cerrando en muchos lugares por falta de dragado. Me parece que habría que pedirles a las areneras locales que saquen material de los pasos que hoy están muy críticos" reclamó Savino.

Dijo que en su escuela tiene otro grupo de barcos que prefiere las travesías por el río Uruguay que se extienden desde el Tigre hasta Paysandú.

HUM: mío o negro

DATOS Nace en el "nudo de Santa Tecla, Brasil", tiene una longitud de 750 kilómetros, y su cuenca una superficie de 70.714 kilómetros cuadrados.

HUM "No hay acuerdo sobre el origen del nombre del río Negro. Hay quienes dicen que lo explican las lajas negras que abundan en el fondo y dan color a las aguas transparentes, y que fueron los guaraníes que habitaban el lugar los que así lo llamaron con la palabra hum, que designa el negro. Otra teoría dice que `hum` significa `mío` o `a mí` explica el almanaque 2012 del Banco de Seguros.

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