Aplican Nueva técnica cardíaca en Uruguay

Válvula aórtica. Dos pacientes fueron intervenidos ayer en Casa de Galicia y el Americano

FEDERICO CASTILLO

Sin necesidad de cirugía a corazón abierto, dos pacientes de avanzada edad fueron intervenidos ayer para reemplazarles sus válvulas aórticas dañadas. La técnica, pionera en Uruguay, se aplicó en Casa de Galicia y el Sanatorio Americano.

"Estenosis de la válvula aórtica", ese es el nombre técnico de la enfermedad que se da con particular frecuencia en pacientes adultos mayores, en general por arriba de los 65 años, y que produce una perjudicial estrechez en la válvula que bombea sangre desde el corazón a todo el organismo.

Hasta el momento, el tratamiento más habitual para este tipo de problema conlleva múltiples riesgos para pacientes en edad avanzada o con patologías crónicas como la diabetes, por ejemplo.

La cirugía a corazón abierto, con la apertura del tórax y anestesia general, puede resultar un combo demasiado peligroso para estas personas.

Ayer, en Casa de Galicia primero y en el Sanatorio Americano horas más tarde, fueron operados dos pacientes mediante una técnica novedosa a nivel mundial -no tiene más de tres años- y que se realizó por primera vez en Uruguay.

Las intervenciones fueron asistidas por el cirujano español César Moris que viajó especialmente para acompañar a sus colegas uruguayos.

El director del Centro Cardiológico de Casa de Galicia, Enrique Besada, explicó a El País que la técnica consiste en introducir un catéter por la ingle, a través de la arteria femoral, hasta la válvula aórtica enferma.

"Ese catéter tiene montado en su punta una válvula que está cerrada y que al llegar hasta la válvula dañada del paciente se infla como un balón y la saca de su lugar. La nueva válvula se autoexpande y ocupa el lugar de la válvula nativa y empieza a funcionar", señaló el especialista.

Recuperación. Los pacientes que fueron intervenidos ayer se encuentran en buen estado. Se trata de personas de edad avanzada. El que se intervino en Casa de Galicia es un hombre de 74 años y en el Sanatorio Americano la que se sometió a la técnica es una mujer de 88 años.

El cardiólogo intervencionista del Sanatorio Americano, Jorge Mayol, destacó que con este procedimiento la recuperación es "mucho más rápida" que en una cirugía y que -por supuesto- tiene menos riesgos y peligros que una operación más invasiva.

Mayol señaló a que a nivel mundial la técnica está resolviendo los problemas que se dan en estos pacientes con alto riesgo, pero que existen perspectivas de ser una técnica que se incluya a otros tipos de pacientes, no tan expuestos.

Financiación. Besada estimó que en el mundo ya hay unos 8.000 pacientes intervenidos con esta técnica. "Cada vez está siendo más utilizada, y en nuestro país no se hacía", dijo.

Consultado sobre cuál va a ser el desarrollo futuro de este procedimiento en Uruguay, Besada opinó que se podrá hacer de forma cada vez más frecuente, aunque recordó que por ahora no tiene financiación del Estado.

"Yo creo que se puede hacer cada vez más usual. El problema es que el dispositivo aún no está financiado por el Fondo Nacional de Recursos (FNR)", indicó.

De todos modos, aclaró que tampoco hay necesidad de apurarse. "Primero hay que imponer el método, probar que sirve y después se verá", puntualizó.

Tanto Besada como Mayol coincidieron en que hay un porcentaje muy grande de pacientes uruguayos que padecen esta enfermedad en la válvula aórtica.

Para Mayol se trata de la enfermedad más frecuente de las válvulas en la población adulta uruguaya.

"La válvula se termina calcificando y no puede salir sangre del ventrículo izquierdo en adelante", explicó.

Besada acotó que con el correr del tiempo se empieza a achicar el orificio de salida de la válvula. "El orificio que tiene la válvula, cuando está abierta, es de dos centímetros cuadrados, pero a medida que la válvula se va deteriorando el orificio es cada vez más chico", dijo. Uno de los paciente intervenidos ayer tenía 0,4 centímetros cuadrados. La importancia de la intervención radica en que no hay ningún medicamento desarrollado para esta enfermedad.

La primera operaciónfue en 2007

La técnica que ayer se aplicó por primera vez en Uruguay, comenzó a implementarse en el año 2007, tras por lo menos 10 años de investigación. El francés Alain Cribier fue uno de los que impulsó y desarrolló este procedimiento que recibió el nombre de "reemplazo aórtico percutáneo o endovascular". En un artículo médico escrito por Cribier, se justificó el uso de esta herramienta señalando que los pacientes con estenosis aórtica severa tienen un pronóstico muy pobre. "Sin intervención, la sobrevida se estima en sólo un 60% al año y un 32% a los cinco años. El reemplazo valvular aórtico es la única terapéutica efectiva que alivia los síntomas y mejora la sobrevida". Los especialistas advierten por otra parte que es posible que el cuadro no presente síntomas hasta que la enfermedad se agrave, es decir, que la válvula se estreche. En caso de existir, los síntomas más comunes son los desmayos, mareos, falta de aire y dolor en el pecho.

La estenosis aórtica ocurre aproximadamente en 5 de cada 10.000 personas y es más común en los hombres. En los adultos (hay un tipo de estenosis congénita) no tiene relación con el sedentarismo o la obesidad. Por lo general se da en pacientes que sufren también de otras patologías, como la enfermedad coronaria.

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