El oncólogo Álvaro Luongo fue designado el miércoles como nuevo director del Instituto Nacional del Cáncer (INCA), tras una votación dividida en el directorio de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE).
A favor de su designación se expresaron el presidente del directorio de ASSE, Mario Córdoba, el vice Ángel Peñaloza, y el representante de los trabajadores, Alfredo Silva.
El delegado de la oposición, el nacionalista Alejandro Draper, y el representante de los usuarios, Wilfredo López, votaron en contra. Además, ambos hicieron planteos concretos para revisar, de ahora en más, ciertos aspectos vinculados a la designación de jerarcas.
Sobre este caso puntual, Draper aclaró que respeta la trayectoria y credenciales de Luongo, pero prefiere que para acceder a cargos jerárquicos -direcciones de hospitales o centros especializados- haya que pasar por un concurso y no sea por designación directa.
Una idea similar había insinuado Peñaloza el año pasado cuando se inició la polémica por los relevos y nuevas designaciones en casi todos los hospitales públicos del país.
López, por su parte, reclamó que los médicos propuestos en cargos directrices informen qué grado de relación tienen con empresas privadas, si es que tienen alguna. Argumentó que así se logrará una mayor transparencia en la gestión. Draper acompañó el reclamo, que de todos modos no tuvo eco en el directorio.
Luongo ya ha trabajado en el INCA. Es, además, un oncólogo cercano al ex presidente Tabaré Vázquez, y ha sido su socio en la clínica oncológica COR. El nombre de Luongo habría sido sugerido por la ex ministra de Salud, María Julia Muñoz, actual presidenta de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer.
El panorama con el que se va a encontrar en el INCA no es sencillo. Hace un mes renunció Mario Varangot a la dirección del instituto y su lugar fue asumido de forma interina por la subdirectora Lilián Aristimuño. La renuncia de Varangot dejó en evidencia un escenario complejo. Aristimuño y su adjunta de dirección, Laura Valle, no son bien vistas por muchos funcionarios que denunciaron malos tratos e irregularidades administrativas.
El cuarto director en seis años
En el año 2005 el ex presidente Tabaré Vázquez designó al oncólogo Ignacio Musé como director del Instituto Nacional del Cáncer (INCA). Un año más tarde, Musé pasó a presidir un nuevo proyecto oncológico de Vázquez: el Programa Nacional del Cáncer y asumió en su lugar el subdirector Alberto Viola. A fines de 2009, cuando Vázquez terminaba su mandato, se produjo el tercer relevo: se fue Viola y asumió Varangot. Ahora es el turno de Álvaro Luongo.