Una chacra marítima paradisíaca fue el lugar elegido por un gran grupo de amigos para compartir un almuerzo en una de las tardes más lindas de lo que va del verano.
Los invitados disfrutaron conversando junto a la piscina y sentados en los sillones ubicados bajo la sombra de los frondosos árboles. Además, pudieron apreciar los hermosos ejemplares equinos que se encontraban en el establo.
Sin lugar a dudas, este acontecimiento se llevó a cabo en una tarde y en un ambiente ideal para que este cálido círculo de amigos se pusiera al día.