Ayer, en el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, la organización Rapal -Red de Acción en Plaguicidas- instó a las autoridades a promover alternativas al uso de bromuro de metilo, un agrotóxico que provoca gases que dañan la capa de ozono. Este producto se usa "en la producción hortícola para esterilizar suelos antes de plantar, ya que mata insectos, nematodos, malezas y agentes patógenos. Se aplica inyectándolo al suelo o a los almácigos, cubriéndolos luego con plástico para que retengan el gas. Se emplea principalmente en cultivos como tomates, morrones, pepinos y melones entre otros tantos. También se lo utiliza para proteger granos almacenados contra insectos", indicó Rapal en un comunicado difundido ayer.
La organización plantea alternativas al bromuro de metilo "tales como la biofumigación y la solarización".
Rapal informa que "el continuo crecimiento del agujero en la capa de ozono que se observa en la zona antártica ha sido causante de diversas enfermedades visuales como cataratas y la aparición de mayor incidencia de cáncer de piel; de igual manera, los animales, plantas y microorganismos también han sufrido trastornos importantes".
El bromuro de metilo, además de afectar la capa de ozono "es extremadamente tóxico" para quienes tienen contacto con el producto, y puede provocar daños crónicos e incluso la muerte.
"En Uruguay las cifras de importación del 2007 dadas por el MGAP fueron: 75.000 kilos de bromuro de metilo formulado y 73.500 kilos de principio activo. En ambos casos, estas sustancias fueron importadas para ser usadas como desinfectantes de suelo", afirma la organización Rapal.