Abuelos para niños que no tienen familia

| El grupo asiste a menores que se encuentran internados en el Inau brindándoles educación y mucho cariño

SAN JOSE | JOSE L. ALVAREZ

Diecisiete abuelos maragatos han encontrado nuevos motivos para sentirse útiles a su comunidad y darse cuenta, como uno de ellos lo dijo gráficamente: "que no nos jubilamos para transformarnos en seres inanimados, que sólo tienen como objetivo esperar la fecha de pago de la pasividad".

Un poco más allá, en otro de los pequeños ambientes de este local prefabricado, de madera y emplazado en el corazón de uno de los barrios más humildes de la ciudad, el "Picada de las Tunas", Julia enseña a preparar una masa de bizcochuelo que promete ser muy sabrosa, mientras un pequeño de ojos muy inquietos, parece haber encontrado "la horma de su zapato, revolviendo un bol", donde se comienza a dar forma al exquisito postre.

FINAL FELIZ. La psicóloga Ana Durán, perteneciente a la División Prestaciones Sociales del Banco de Previsión Social, que junto a la asistente social Lilián Fabre tienen a su cargo la supervisión de esta experiencia cuenta que "un convenio firmado hace dos años entre la institución y el entonces Instituto Nacional del Menor, hoy INAU, posibilita este proyecto denominado oficialmente Abuelo Amigo, que se enmarca en el Programa de Relaciones Intergeneracionales del BPS".

Su objetivo es —según Durán— la creación o reforzamiento de vínculos entre las personas mayores y los niños dependientes del INAU, revalorizando la figura del adulto mayor, como transmisor de los valores culturales.

Las personas mayores voluntarias, participantes de este proyecto, surgen de las instituciones adheridas a los programas de Prestaciones Sociales del BPS, habiendo recibido una capacitación previa por parte de los técnicos de los organismos participantes del Convenio.

Costura, Manualidades, Cocina, Lectura de Cuentos y hasta un Taller de Huerta, componen la gama de posibilidades que se brindan a estos niños, cuyas edades oscilan entre los 6 y los 13 años.

El Proyecto Abuelo Amigo, según explica Ana Durán comenzó como una experiencia piloto en los departamentos de San José, Durazno y Maldonado, habiéndose incorporado en el curso del año anterior a Cerro Largo en el mismo.

La maestra Martha Pintaluba, por su parte, es la encargada, en representación del INAU, de la capacitación de los adultos mayores que voluntariamente se adhieren a este Proyecto.

Cuento para ir a dormir

María del Carmen es una de esas abuelas que calzándose los anteojos, dedica dos mañanas semanales a concurrir al Club de Niños "Mi Pequeño Pony" de esta ciudad para compartir con los 40 niños que allí concurren, cuentos, que ella misma lee con un admirable manejo de las pausas, de las exclamaciones y de las expresiones del autor, manteniendo a los pequeños extasiados en el relato.

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