Realeza
Las últimas voluntades del fallecido duque de Edimburgo no serán públicas hasta que pasen 90 años de su muerte, indicó una corte inglesa.
"Aunque puede haber curiosidad pública sobre las disposiciones privadas que un miembro de la familia real puede elegir en su testamento, no hay ningún interés público verdadero en que el público conozca esta información totalmente privada", añadió.
También señaló que "el interés mediático en este asunto es comercial" y que "el grado de publicidad que atraería esa publicación sería muy amplio y totalmente contrario al objetivo de mantener la dignidad de la soberana".
El magistrado declaró además, en aras del "interés público", que no había visto ni tenido conocimiento del contenido del testamento, salvo la fecha de su ejecución y la identidad del ejecutor.