Mascotas

¿Por qué los perros enseñan la barriga a sus dueños?

Las conductas caninas son diversas, pero ya sean cachorros o adultos, todos se ponen boca arriba cuando ven a sus dueños y con esto transmiten diversos mensajes.

perro, border collie
Foto: Pexels

¿Alguna vez tu mascota tuvo este comportamiento? Hay muchas actitudes en los perros que generan ternura en sus dueños o también una gran interrogante al no saber qué es lo que quieren transmitir; sin embargo, una de las más comunes y fáciles de identificar es cuando se echan boca arriba y enseñan su barriga.

En ese momento, nadie duda en acariciar a la mascota o rascarle esa zona de su cuerpo, pero lo cierto es que no solo están pidiendo un poco de mimos, sino que esa señal transmite diversos mensajes. Aquí te los contamos para que estés atento.

1. Señal de sumisión
Cuando el perro se tumba en el suelo con sus cuatro patas hacia arriba y exhibe por completo su barriga lo que quiere demostrar es respeto y confianza. Según el portal ‘Experto animal’, la mascota confía en que no se le hará ningún daño y se vuelve vulnerable mostrando la panza.

2. Señal de miedo
Si se pone boca arriba y también mete la cola entre sus patas o intenta lamer la mano de su dueño, lo que está demostrando es miedo. Aquí lo mejor es no acariciarlo de inmediato, sino esperar a que se calme y sienta cómodo.

3. Busca caricias
El pedir mimos es la señal más común tras tumbarse en el suelo mostrando la barriga. Es que el perro relaciona las caricias en la panza con algo placentero.

Aquí también entra a tallar el placer que experimentan cuando les rascan la barriga. Se siente parte de la familia, entendido por su dueño, este acto los tranquiliza y aporta seguridad

¿Qué hacer si no le gustan las caricias?

Cuando la mascota expone su barriga, no siempre busca que lo rasquen pues no disfrutan de esta acción. Es fácil notarlo cuando se pone nervioso y si intentas acariciarlo se da la vuelta rápidamente. Lo mejor es respetarlo y probar acariciarlo en otras zonas como el lomo o detrás de las orejas.

Otro dato importante es evitar tocarlo de forma brusca, pues se puede asustar. Tampoco darle palmadas, lo mejor es acariciarlo suavemente con las yemas de los dedos, masajear su lomo o barriga con suavidad y así lo disfrutará.

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