Zapatos a medida con huella italiana

En Bisignano tres italianos confeccionan calzado "como el de antes" y recuerdan que los pies dicen mucho de la imagen general de las personas.

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Es cuñado de Franco y Benito, los italianos de la tradicional zapatería de la calle Martínez Trueba, y trabajó 22 años con ellos. Ese local ya no existe pero Mario Rago, junto a sus hermanos Julio y José, tiene Bisignano, una casa del mismo rubro ubicada en Barrios Amorín y Maldonado hace 27 años.

Entre sus clientes ha tenido a Tabaré Vázquez, que se hizo los zapatos a medida cuando asumió la Presidencia en 2005. Y éste decidió obsequiarle luego a George W. Bush un par de botas de potro del mismo lugar, cuando lo visitó en 2007. A Rago le gustan estas historias, pero como buen tano se enoja al recordar que los pedidos se hacen sin anticipación, como cuando el viernes pasado desde el Parlamento le pidieron tres pares para la ceremonia de cambio de mando del lunes.

Pero sus clientes no son sólo políticos, sino "todo aquel que tiene la inteligencia de gastar $ 2.500 o $ 3.000 en un zapato que le dura tres, cuatro años".

Para el cuidado del calzado, Rago recomienda una buena pomada -porque las malas terminan cuarteando el cuero- y para guardarlo de una temporada a otra, dejarlo con pomada y lustrarlo cuando se va a usar de nuevo. Es que este es un detalle importante en la presentación de una persona: "Vos podés estar muy bien vestido y te veo algo en los pies espantoso y se me vino todo abajo", asegura.

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