INDUSTRIA EMERGENTE

Uruguay tiene competencia en el mercado cannábico y podría perder liderazgo

Es uno de los países más atractivos para invertir en este sector por su temprana legalización, según informe de la consultora Euromonitor, pero esto podría cambiar por la apertura de otros Estados hacia esta industria

Manos a la obra. Expertos alertan ante lentitud de permisos. (Foto: Archivo El País)
Manos a la obra. Expertos alertan ante lentitud de permisos para la industria del cannabis en Uruguay. (Foto: Archivo El País)

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

El logrado protagonismo de Uruguay como uno de los puntos más atractivos donde invertir en cannabis, puede ver peligrar su potencial ante el incremento de países que están alentando la regulación de esta industria.

Según un informe de Euromonitor, el mercado local ocupa el cuarto puesto entre las 15 plazas más atractivas en este negocio. El Índice de legalización de cannabis, elaborado por la consultora internacional identifica las fortalezas actuales y futuras del mercado de regulación del cannabis en 100 países.

El ranking considera tres indicadores: «pecaminosidad» (que considera consumo de cigarro, alcohol y cannabis), sociodemografía (población adulta, ingresos, población urbana) y status legal (recreacional, médico y despenalización). En este último punto Uruguay hace pesar su ventaja (legalizó el cannabis, la venta y cultivo en 2013), aunque como mercado no ha logrado un volumen sustancial.

Medicinal. Este es uno de las áreas de negocios con más potencial. (Foto: Archivo El País)
Cannabis medicinal. Esta es una de las áreas de negocios con más potencial. (Foto: Archivo El País)

El podio de este índice de Euromonitor lo integran Canadá, EE.UU. e Italia. A Uruguay le siguen Alemania, Chile, Australia, México, España y Holanda. Al tener la regulación vigente, el país «podría atraer a inversiones y transformarse en un exportador influyente de hojas y extractos para los mercados internacionales», detalla el informe. De hecho, la consultora estima que en siete años este negocio global crecerá más de 1.200% en las ventas legales globales y pasará de US$ 12.000 millones en 2018 a US$ 166.000 millones en 2025.

Entre las áreas más atractivas destacan la medicinal y la estética, donde grandes compañías globales ya anunciaron avances. Por ejemplo Kiehl’s (L’Oréal), Origins (Estée Lauder) o Murad (Unilever) lanzaron hace poco al mercado productos para la piel con aceite de semilla de cáñamo.

Marcos Algorta, CEO de la empresa uruguaya Cannapur —vendida hace poco — y presidente de la Cámara de Empresas de Cannabis Medicinal de Uruguay (Cecam), dijo que en Uruguay ya se han invertido entre US$ 40 millones y US$ 50 millones y solo en Cecam hay 15 empresas registradas y «por fuera, otras seis». En total, la industria genera más de 700 puestos de trabajo y en dos años se estima que superen los 3.000.

El negocio crecerá más de 1.200% en las ventas legales globales y pasará de US$ 12.000 millones en 2018 a US$ 166.000 millones en 2025, según Euromonitor.

Crece la competencia

Esta ventaja podría diluirse rápidamente a medida que otros países comiencen a promover la legalización del mercado.

«La industria global del cannabis legal aún es pequeña, con una estrecha presencia geográfica y de categoría, pero se prevé una fuerte expansión por el aumento de países que legalicen el consumo y la producción, los tipos de productos disponibles y los perfiles de los consumidores. La industria del cannabis legal será dominada a corto y mediano plazo por dos regiones: América y Europa», dice el informe. Pero agrega que el impulso se está universalizando y «otras regiones comenzarán a acelerarse».

Leonardo Isoardi, socio regional de CPA Ferrere, quien trabaja para el sector hace dos años, coincide en que Uruguay tiene una «gran ventaja» que por el momento atrae inversores. «Los que vienen lo hacen con muchas ganas», destacó.

Producción. En Uruguay, se estima que este año cierre con más de 1.000 hectáreas plantadas. (Foto: Reuters)
Alerta. Otros países ya comenzaron a regular el sector del cannabis y las empresas comienzan a mirar esos mercados.  (Foto: Reuters)

Estimaciones del sector señalan que en 2019 se plantarán unas 1.000 hectáreas. Además, opera en el país la empresa más grande del mundo, Inverell, e Innovaterra en Bella Unión, que emplea a más de 100 personas.

De todas formas, Isoardi alertó que esta «ventana de ventaja se está achicando» y podría ser un problema si Uruguay no avanza «en temas de tiempos de los permisos». «Si bien fuimos pioneros en su momento, ahora varios países están avanzando. Nosotros legalizamos esto en 2013, pero recién el mes pasado hicimos la primera exportación de materia prima utilizada para luego hacer el cannabis medicinal, mientras que Colombia hace tres años que lo hizo. En Paraguay ya existe la normativa y en cuatro meses se instaló una empresa para plantar. Argentina tiene un plan piloto y en algún momento va a salir», advirtió. En el ranking de Euromonitor, Argentina figura en el puesto 14.

Lucía Patrón, asociada senior de los departamentos Corporativo y Ciencias de la Vida de Hughes & Hughes, coincidió: «Al ser pioneros tenemos una ventaja y hay que aprovecharla. Sigue creciendo el interés por invertir y por ahora ninguno de nuestros clientes se retiró, pero tenemos que apuntar a estandarizar procesos, hacerlos más sencillos, porque a veces al inversor lo desmotiva la burocracia y los tiempos que establece la regulación son muy lentos».

Demora. Uno de los permisos que más insume tiempo es producción del extracto. (Foto: EFE)
Demora. Uno de los permisos que más insume tiempo es producción del extracto. (Foto: EFE)

Isoardi añadió que, si una empresa quiere invertir desde cero, los trámites de permisos pueden extenderse más de un año. «Si no tenés la semilla demorás ocho meses para registrarla. Luego está el permiso para plantar del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Después, como podés ir mejorando a tu semilla, hay otro permiso de innovación e investigación. Pero el verdadero problema es obtener la licencia para la extracción, donde interviene la Secretaría Nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo (Senaclaft), el Ministerio de Salud Pública y el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca). Ese último permiso en la práctica demora un año», dijo.

Aclaró que estos tiempos no parecían graves hace un año y medio, pero que los inversores ahora llegan con otras expectativas. «Quieren ver todo el proceso aceitado, conocer cuál es la planta, la semilla, etcétera. Se ha mejorado y entiendo que hay que cubrirse, pero hay que hallar un mecanismo para aceitar esto, como una ventanilla única», dijo el consultor.

En la cámara advierten lo mismo. «Se han caído inversiones por las demoras de los permisos. Si queremos aprovechar las ventajas jurídicas debemos avanzar más rápido. El tema regulación tiene que permitir más agilidad. Los tiempos son clave, necesitamos que cuando un proyecto entra en el Ircca no se extienda más de 90 días la contestación», acotó Algorta.

Escollo financiero

Tener cuenta bancaria en Uruguay es otro escollo a resolver. «Como nuestros bancos dependen de EE.UU., donde a nivel federal no se ha legalizado el negocio, es un obstáculo para las empresas en Uruguay que quieren abrir sus cuentas», detalló Patrón.

Otro de los escollos es que en Uruguay las empresas del sector no pueden abrir cuentas en los bancos por restricciones de EE.UU. 

Según Isoardi, hasta ahora la solución es que el fondeo quede en cuentas del exterior y las empresas contratan proveedores a los que pagan desde esas cuentas, o se capitalizan antes que el proyecto esté desarrollado, pero países como Colombia tienen ventaja «porque hay bancos locales pequeños que admiten cuentas de estas compañías».

Algorta confía en que aún Uruguay está «a tiempo de seguir en la cresta de la ola», pero pide que el gobierno deje de tener un rol pasivo para ser un promotor de la industria. «Esto se logra con líneas claras de tiempo, aumentando proyectos de pymes para que puedan acceder a financiación y agilizar nuestro método de otorgamiento de licencias», finalizó.

Ventas al hilo por unos US$ 250:

Una muestra del fuerte interés que genera Uruguay como potencia global del cannabis, es la venta de empresas por cerca de US$ 250 millones.
La primera de las noticias se conoció en septiembre pasado y es la mayor adquisición hasta el momento. La canadiense Aurora Cannabis Inc. compró por US$ 220 millones a la también canadiense ICC Labs, una de las dos empresas que cultivan marihuana para vender en farmacias de Uruguay.
En enero de este año se concretó la segunda venta del mercado con una firma canadiense como protagonista. Cannabis Wheaton desembolsó US$ 15 millones para quedarse con el 80% de Inverell, que además de contar con 600 hectáreas para plantar, tiene una planta de investigación y desarrollo. La última venta fue este mes, cuando Khiron Life Sciences Corp pagó US$ 13 millones por el 100% de Cannapur.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)