ELISA FACIO - PRESIDENTA DE ANDA

«Somos únicos en nuestra especie»

Asumió la presidencia a 17 años de haber ingresado en la institución. Asegura que ahora apuesta a un acercamiento con otras instituciones y gobierno a la vez que apuesta a la modernización

Tiene 53 años, nació en Montevideo pero vivió su infancia y adolescencia en Maldonado. En la Universidad de la República se convirtió en ingeniera de sistemas y luego en magíster en esa especialidad. En 1998 ingresó a ANDA y en 2015 se transformó en la primera mujer que la preside.Históricamente, las cuotas por afiliaciones solían ser la principal fuente de ingresos, pero este año se logró que los intereses de los créditos las igualaran en monto. Tras obtener el aval para ser institución emisora de dinero electrónico, ANDA lanzó su tarjeta de prepago y la apuesta es sumar otros medios digitales a futuro. Facio reconoce que por un tiempo estuvieron «enfrentados» con el gobierno, pero ahora se trabaja en un «acercamiento». Está casada, tiene cinco hijos y en su tiempo libre disfruta de tejer y coser.

Ingresó a Anda en 1998, ¿cómo ha sido su carrera en la institución?

Soy ingeniera de sistemas y en esa época había mucha demanda de esa profesión. Entré a trabajar en el centro de cómputos a diseñar la base de datos. En 2007 asumí como directora de informática y comencé a estar más en el armado de proyectos viendo las necesidades de la institución. En 2013 me nombraron directora comercial y en noviembre de 2015 asumí la presidencia de la institución.

Es la primera mujer que preside ANDA y su antecesor, Washington Almada, estuvo 14 años en el puesto, ¿qué desafíos supone para usted?

Creo que todas las mujeres debemos demostrar un poco más; siempre parece que hay alguna duda. No se entiende mucho el liderazgo de la mujer: si lo hace de la misma manera que el hombre se la califica de autoritaria o mala; si lidera de una manera más femenina, acompañando los procesos desde un lugar de encaminar, es que no tiene carácter o es muy floja. Yo soy más de acompañar los procesos que de bajar un lineazo.

Eso supone un cambio de estilo; la organización estaba acostumbrada a una impronta más autoritaria. En cuanto a proyectos, el principal desafío es generar vínculos con otras organizaciones gubernamentales y sociales que trabajan en mejorar la calidad de vida de los uruguayos. Se habían roto muchos lazos, se generaron confrontaciones y estamos convencidos de que tenemos que ir por el camino de generar vínculos. Empezamos a trabajar más en contacto con el Banco Central (BCU), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el cooperativismo. De hecho, en noviembre hay una cumbre iberoamericana de cooperativismo y vamos a participar. En conjunto con la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (Cudecoop) estamos estudiando en una ley de economía social y solidaria. El objetivo es darle un marco legal diferente a las organizaciones del sector para que tengan mayor respaldo tributario y que no se rijan con la misma normativa de las sociedades anónimas. La idea es tener algo concreto en 2017.

¿Cuántos socios tiene ANDA y qué perfil tienen?

Tenemos unos 254.000 socios, la mitad en Montevideo y la otra en el Interior. Un 85% tiene un ingreso menor a $ 40.000. Pero si bien hay un público tradicional que responde a un sector más humilde de la sociedad, los distintos productos tienen diferentes públicos. Por ejemplo, el servicio odontológico y la garantía de alquiler atraen a un público de nivel socioeconómico más alto. Además, un 65% son pasivos y el resto jubilados. Eso cambió con el tiempo, porque cuando ingresé los pasivos eran la mitad.

¿El crédito sigue siendo el principal producto de ANDA?

El crédito es el producto que tiene más volumen y genera más ingresos, pero en realidad la estrella y lo que la gente más identifica con ANDA es el alquiler, porque le resolvemos un tema muy importante, la vivienda. Tenemos otorgados unos 400.000 créditos y unos 36.000 alquileres. Estos números han crecido en forma paulatina. Tuvimos alguna situación de estancamiento en 2002 por la crisis, en 2012 a raíz de la ley de protección de datos personales y cuando el BCU nos obligó a ser más rigurosos con las concesiones de los créditos. Un momento importante es 2013, cuando los créditos comenzaron a crecer más que el número de socios porque comenzamos a dar créditos especiales, más grandes y en plazos más largos. Entonces captamos a socios que, por ejemplo, usaban la garantía de alquiler pero no este servicio porque no necesitaban préstamos chicos de $ 1.000 o ?$ 2.000. El primer año colocamos préstamos de $ 13.000 en promedio, el segundo año subió a ?$ 15.000 y el tercer año a ?$ 20.000. Hoy en cantidad de operaciones lo que se mueve más es la tarjeta de crédito; hay unas 180.000 emitidas.

¿Qué monto coloca ANDA en préstamos?

En total movemos unos $ 400 millones mensuales y el stock de créditos está en unos US$ 136 millones. Del 1° de octubre de 2015 al 30 de septiembre de este año se otorgaron cerca de 4,3 millones de créditos por un valor de unos $ 5,2 millones. También hicimos un cambio en cuanto a cómo se mide la cantidad de préstamos concedidos. Antes valían lo mismo el de $ 300 y el de ?$ 200.000, ahora se comenzó a mirar el stock de créditos, o sea cuánto dinero tenemos prestado a personas que pagan bien y eso creció sin que lo hiciera el caudal.

¿La desaceleración económica afectó la morosidad?

La ley de inclusión financiera aumentó el intangible de los sueldos de los trabajadores (el porcentaje que éstos deben cobrar sí o sí). Si eso crece, el espacio que queda para retener (cuotas de préstamos) es más chico y eso tiene un riesgo implícito. A raíz de esto, y para prevenir, en noviembre hicimos un cambio en las políticas, ahora somos más exigentes a la hora de hacer afiliaciones y prestar dinero. Nos enlenteció el nivel de crecimiento, pero ayudó a mantener el nivel de morosidad que teníamos.

En agosto de este año incorporamos como producto el préstamo de nómina (para quienes cobran el sueldo con un medio electrónico), algo que no pensábamos desarrollar porque la retención ya la tenemos y el préstamo de nómina es más engorroso. Pero nos va muy bien, no hicimos publicidad, lo ofrecimos en mostrador y en agosto batimos récord de préstamos. A diferencia de los bancos, que solo lo pueden brindar a sus clientes, lo podemos ofrecer a cualquiera que cobre por medio electrónico.

En septiembre cerró el año fiscal, ¿qué resultados arrojó?

Cerramos el ejercicio con una utilidad de unos US$ 14 millones con el detalle de que en este ejercicio es la primera vez que, en materia de ingresos, los intereses de préstamos estuvieron al mismo nivel que los de la cuota mutual, cuando históricamente lo que mantenía a la institución era la cuota mutual.

La institución necesita dar ganancias porque necesita reinvertir. Por ejemplo, no hemos aumentado la cuota en más de un año, hicimos el nuevo policlínico odontológico y la nueva sucursal en Belvedere, invertimos en tecnología, entre otros. Es que debemos contar con recursos para afrontar cambios inesperados como los del BCU.

A inicios de este mes lanzaron la tarjeta prepaga Deanda, ¿con qué objetivo?

El BCU nos designó como institución emisora de dinero electrónico y este mes lanzamos la tarjeta prepaga, que es como las tarjetas de débito solo que no hay detrás una cuenta bancaria sino una cuenta de un emisor de dinero electrónico. Permite compras en comercios de plaza y en el exterior porque es una Visa internacional, también retirar dinero de cajeros Banred o sucursales de ANDA y cobrar los sueldos. Hasta hora las consultas y solicitudes de usuarios han sido para cobrar el sueldo, porque así luego pueden pedir los préstamos de nómina. También hay empresas que se mostraron interesadas para pagar los sueldos. El plan de negocio en el primer año es emitir entre 15.000 y 17.000 tarjetas.

¿Con esta nueva herramienta planean lanzar algún plan que fomente el ahorro?

Como somos una administradora de crédito y no una institución de intermediación financiera no podemos captar ahorro, pero estamos en negociaciones con Fucerep, que posee un buen programa de ahorro lanzado a inicios de año para hacer algo juntos.

Me mencionó el nuevo policlínico odontológico, ¿cuánto creció el área de salud?

Tenemos el policlínico de la calle Colonia con médicos de todas las especialidades donde se puede pedir hora para especialistas que no demora más de una semana. En el servicio odontológico, poseemos 74 sillones en 40 clínicas en todo el país y se hicieron 67.200 consultas médicas; contamos con centros regionales (Colonia, Maldonado y Paysandú).

Lanzaron el proyecto de alquiler con opción a compra hace unos años, ¿piensan ampliarlo con nuevas viviendas?

Fue un plan piloto. Compramos cinco viviendas en Paysandú y cinco en Salto y las ofrecimos a socios. Pero nos dimos cuenta de que hay un vacío legal sobre el leasing de inmuebles y necesitamos más marco legal para crecer en ese producto. En concreto, no hay nada que le garantice al usuario que cuando finalice sus cuotas la vivienda sea suya, depende de la voluntad de ANDA. No va a existir problema por nuestra parte, pero igual estamos trabajando para solucionar ese problema.

Me decía que algunas de las normativas afectaron a ANDA; ¿cómo es su relación con el gobierno hoy?

Tuvimos un enfrentamiento muy grande con el gobierno por la ley de inclusión financiera, pero no creo que el gobierno nos deje de lado. A veces si uno no tiene la cercanía o visibilidad necesaria, no te ven. No creo que exista una intencionalidad si no estábamos en los lugares que había que estar. De hecho, cuando en abril nos mandaron un borrador de modificaciones a la ley, le planteamos algunos temas que se podrían modificar y algunos las incluyeron. Además, como somos asociación civil somos únicos en nuestra especie. Cuando se legisló para las instituciones de dinero electrónico, dijeron que debían ser sociedades anónimas y le agregaron ANDA. Tenemos una experiencia muy rica en retención, porque lo hacemos hace 83 años y eso los bancos no lo tienen.

¿Qué grandes proyectos tiene la institución a futuro?

Vamos hacia un paso más a la modernización para llegar a más uruguayos con los servicios. Por ejemplo, con proyectos con telefonía para que los usuarios puedan pagar, cobrar o comprar mediante estos dispositivos. También aspiramos a sumar más puntos de redes de cobranza para que se pueda sacar un préstamo de ANDA en cualquier lugar. El objetivo es que en cualquier lugar se pueda comprar con un instrumento electrónico de ANDA, ya sea un teléfono, la tarjeta de crédito o la prepaga.

«Hay una fantasía sobre que gastamos millones con Natalia Oreiro»

Son una institución sin fines de lucro pero pueden pagarle a Natalia Oreiro para que los promocione. ¿Los cuestionan por eso?

Hay una fantasía sobre que gastamos millones con Natalia (Oreiro), pero lo cierto es que es una mujer con una sensibilidad social muy grande y no se mete en cualquier proyecto. Cuando surgió la posibilidad de trabajar con ella estudió nuestra institución y entendió que valía la pena sumarse. Y, si bien cobra, no es una cifra descomunal. Pero, además, cada cosa que hacemos con ella tiene una repercusión importante y genera un crecimiento en la institución. Por ejemplo, con el relanzamiento de la tarjeta de crédito creció mucho la demanda. Porque si lo dice Natalia, le llega a la gente. En este mundo mediático si no hay visibilidad en los medios es como que no existieras, piensan que cerraste. Cuando no hacemos publicidad la cantidad de afiliaciones baja y, cuando retomamos, inmediatamente repunta. La publicidad de la tarjeta prepaga son tutoriales de Natalia explicando cómo funciona, qué usos se le puede dar. Y si lo dice Natalia la gente lo mira, si lo dice cualquier otro pasa como una tanda más.

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