Silencio Andino, Chaman Chai, Patagonia Bee, Inca Rose, Iluminé, Tea for Tango y Don Juan son las propuestas de Inti Zen para conquistar a los paladares uruguayos que hacen honor a una costumbre milenaria y disfrutan del buen té.
La línea de alta calidad surgió a partir de la iniciativa del uruguayo Guillermo Casarotti y su esposa Anne Sophie, una pareja de emprendedores que se propuso integrar las mejores hierbas de Latinoamérica con cosechas de té de Oriente.
Dispuestos a crear un producto gourmet, contrataron a Inés Berton, una reconocida tea blender (especialista en mezclar sabores y aromas de distintas procedencias) que trabajó con materia prima de origen latinoamericano y la combinó con cosechas de té de India, Japón y Sri Lanka.
La ambiciosa propuesta de la pareja se bautizó como Inti Zen: Inti significa sol, energía y espíritu en Quechua; Zen, proviene del japonés y se traduce como silencio profundo y verdadero, meditación sin objeto o regreso al espíritu puro del ser humano.
Flores de manzanilla de la región andina y cascaritas de naranja combinadas con té verde de Japón son los ingredientes de Silencio Andino, en tanto que de la fusión de té de la India con canela, jengibre y cardamomo son las esencias de Chaman Chai.
Patagonia Bee, una mezcla hecha con miel de la Patagonia, notas de vainilla y cacao mexicano sobre una base de té de la India tiene un sabor dulzón, se impone a la hora del postre. Inca Rose, está perfumado con pétalos de rosa y es ideal para paladares sofisticados e Iluminé ofrece una mezcla de té negro de la India y Ceylán.
Don Juan reúne mezclas insólitas, pero que saben bien: dulce de leche y frutos rojos de la Patagonia. La yerba mate es parte de los sabores de Inti Zen y da paso a Tea for Tango, una infusión de mate con perfume de jazmín.
Los tés Inti Zen se exportan a 13 países y se encuentran en el mercado local en supermercados, tiendas gourmet y en algunos restaurantes y cafés. Las cajitas de 15 saquitos rondan los $ 75, según el establecimiento.