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La quiebra de una icónica juguetería deja al desnudo fallas financieras

La caída de la tradicional cadena Toys R Us en pocos meses muestra cuán difícil puede ser para el capital privado competir en una industria minorista en rápida evolución, que se mide con los gigantes del e-commerce.

Crisis. La debacle de la cadena la lleva al cierre de 730 locales en EE.UU.
Crisis. La debacle de la cadena la lleva al cierre de 730 locales en EE.UU.

El estado de ánimo en el tribunal fue esperanzador cuando Toys R Us entró en concurso de acreedores en septiembre pasado. El abogado de la compañía, en la primera audiencia, mostró un fragmento del famoso jingle del minorista «I’m a Toys R Us Kid» y prometió restaurar el lugar de la compañía en los corazones de millones de familias estadounidenses.

La realidad es que Toys R Us, que anunció semanas atrás que cerrará o venderá todas sus tiendas en EE.UU., nunca tuvo muchas oportunidades de dar un giro. Durante más de una década, se había ahogado en US$ 5.000 millones de deuda, con los que sus patrocinadores de capital privado la habían cargado. Con pagos de deudas desviando efectivo cada año, no pudo invertir adecuadamente en sus desgastadas tiendas o en su sitio web obsoleto. Las ventas se desplomaron en la medida en que Amazon captó más deseos de los niños (y billeteras de sus padres).

Toys R Us es la última falla de la ingeniería financiera, aunque podría llevar a una perspectiva más desalentadora para el capital privado en la era digital.

Durante más de una década, la cadena de jugueterías se había ahogado en US$ 5.000 millones de deuda

La mayoría de las compras tienden a funcionar de la misma manera. Una firma de capital privado se hace cargo de una empresa con problemas con el objetivo de mejorar la estrategia, reducir los costos y revisar el negocio en un plazo de tres a cinco años. Pero, a menudo, cargan a la compañía con deuda para pagar el trato, lo que puede resultar problemático si las ganancias no mejoran.

En la era de Amazon, esa fórmula puede ser peligrosa. Las demandas de los consumidores están cambiando tan rápidamente que las empresas muy endeudadas tienen problemas para reordenar sus negocios para adaptarse y competir con rivales de mayores recursos. De hecho, una ola de empresas han colapsado en las últimas semanas derrotadas por la competencia digital.

No todos los acuerdos de capital privado con compañías en problemas terminan con un cierre, como en el caso de Toys R Us. Minoristas como Gymboree y Payless ShoeSource encontraron una segunda vida tras salir del concurso de acreedores, a menudo con inversiones de nuevos propietarios de fondos de capital privado o fondos de cobertura dispuestos a darle otra chance al negocio.

Pero el deterioro de una posible estrategia de recuperación de Toys R Us hasta el fin de una marca icónica en cuestión de meses, muestra cuán difícil puede ser para el capital privado competir en una industria en rápida evolución. En el comercio minorista, Amazon está reordenando todo en el estante de la tienda. Y el interés cambiante de los niños en juegos y juguetes, que ahora incluye productos electrónicos de alta gama, agrega complejidad.

El interés cambiante de los niños en juegos y juguetes, que ahora incluye productos electrónicos de alta gama, trae complejidad al negocio de las jugueterías físicas como Toy R Us

La compañía dijo el jueves 8 que no tenía otra opción que empezar a cerrar unas 730 tiendas en todo EE.UU. Todavía estaba considerando la posibilidad de mantener abiertas 200 y combinarlas con sus operaciones canadienses. Pero aún no llegó a ningún acuerdo.

El negocio de los juguetes parecía mucho más simple en 2005, cuando las firmas de capital privado Bain Capital y Kohlberg Kravis Roberts y la firma de bienes raíces Vornado Realty Trust adquirió la compañía por US$ 6.600 millones.

El grupo inversor pensó que la industria del juguete estaba lista para la consolidación. Tras la compra, Toys R Us compró el famoso vendedor de juguetes FAO Schwarz, así como la marca y el sitio web de KB Toys.

La compañía se había convertido en la «sala de exposición de juguetes» más grande del mundo, sus estanterías repletas de miles de muñecos, videojuegos y otras mercancías de grandes proveedores como Mattel y Hasbro, así como marcas más pequeñas que fabrican peluches y objetos que brillan en la oscuridad. Las ventas fueron fuertes, incluso después de la recesión. Consideró hacerse pública, dando a sus propietarios de capital privado una forma de retirar dinero. Pero luego eliminó la oferta en 2013, citando condiciones de mercado desfavorables. Y el avance de Amazon no facilitó las cosas.

La más grande del mundo. Hasta hace poco tiempo, Toy R Us era reconocida por ser la principal "sala de exposicion de juguetes" del planeta.
La más grande del mundo. Hasta hace poco tiempo, Toy R Us era reconocida por ser la principal "sala de exposicion de juguetes" del planeta.

En 2015, Toys R Us contrató a David Brandon como director ejecutivo. El exjefe del departamento de atletismo de la Universidad de Michigan había ayudado a cambiar Domino’s Pizza, otra inversión de capital privado. Pero carecía de experiencia en la industria del juguete.

Cuando se unió a Toys R Us, las tiendas necesitaban una seria revisión. Muchos clientes estadounidenses se quejaron de sus espacios extensos y pantallas gastadas. Pero no estaba claro si esas inversiones darían frutos cuando los padres compren cada vez más en sus laptops y smartphones.

El dinero también era escaso. La mayor parte de su deuda no se había pagado desde la compra 12 años antes. Y pagaba US$ 400 millones en intereses cada año.

Tras ingresar en concurso de acreedores en septiembre, la compañía se aseguró nuevos préstamos para seguir operando durante las fiestas tradicionales. Pero la zafra fue un fracaso, incluso cuando otros minoristas reportaron fuertes ventas.

Y, pese a que habló con varios posibles compradores de sus operaciones en EE. UU., no pudo concretar una venta, lo que llevó a su desaparición.

Una «ola» de empresas en problemas

Luchando en la era de la música por streaming, iHeartMedia, la gran compañía de radio cargada de deudas desde su compra en 2008, se declaró en concurso de acreedores. La cadena de supermercados regional de Nueva York Tops también lo hizo, citando la competencia de Amazon y el peso de la deuda que sus patrocinadores de capital privado le habían cargado.

Winn-Dixie. La compañía de supermercados cerrará 94 locales en EE.UU. por su bajo desempeño.
Winn-Dixie. La compañía de supermercados cerrará 94 locales en EE.UU. por su bajo desempeño.

Otras compañías también lucían inestables. La empresa matriz de la cadena de supermercados Winn-Dixie dijo días atrás que estaba tratando de reestructurar su deuda y anunció el cierre de 94 tiendas que tenían bajos rendimientos en siete estados de EE.UU.

Una feroz guerra bajando precios

Cuando el gigante de e-commerce Amazon puso sus fichas al negocio de los juguetes, se desató una batalla de precios en la que Toys R Us no pudo competir. La compañía de Jeff Bezos había comenzado a expandir agresivamente este negocio, creando una sala de exposición completa y online con precios bajos con solo presionar un botón.

A su vez, presionado por Amazon, Walmart también apostó fuertemente a los juguetes, bajando sus precios para capturar más cuota de mercado.

Competencia. Empresas como Walmart también apostó fuertemente a los juguetes, aplicando una política de precios agresiva.
Jugadores. A la competencia online que significa Amazon se sumaron los supermercados Walmart, que apostaron a los juguetes, aplicando una política de precios agresiva.

Walmart podría absorber los recortes de precios en los juguetes porque compensa las ganancias en otros artículos. Pero para Toys R Us, una guerra de precios en juguetes y juegos, sus únicas ofertas, fue devastadora.

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