Qué mejor que un buen whisky

| Las marcas importadas son más caras y por eso tienen sólo el 31% del mercado

No hay con qué darle; tanto les gusta el whisky a los uruguayos que con 2,3 litros de consumo anual per cápita convierten al país en una de las plazas de mayores tomadores. Las marcas nacionales son las más vendidas del mercado con una participación de 69% frente al 31% restante de las importadas, fundamentalmente por una cuestión de precios, ya que no hay bebedor que prefiera el mejor de los whiskies uruguayos antes que un buen scotch.

Y, si de deseos se trata, qué mejor que aspirar a un etiqueta roja, negra o incluso dorada de Johnnie Walker. De hecho, la marca del caminante —líder en su segmento— es la preferida por los consumidores locales, aunque no siempre puedan acceder a ella.

Con un costo que ronda los $ 500 dependiendo del punto de venta, el Red Label compite en precio con Something Special, J&B, Famous Grouse y Grants, al tiempo que el Black Label se disputa los consumidores con Chivas Regal y Old Parr.

Más allá de las incuestionables bondades del producto, lo cierto es que el glamour que despliega Johnnie en su comunicación de marca y en sus acciones de marketing es por el momento imbatible. ¿O qué tomador de whisky rechazaría la invitación a una cena bien regada de etiqueta negra?, ¿y si para el postre llega el etiqueta dorada? Más difícil decir que no, ¿no?

Pues bien, justo esto es lo que viene haciendo Diageo Uruguay hace ya algunas semanas en locales especialmente seleccionados y ambientados para la ocasión o en casas de particulares donde se celebran reuniones de alrededor de 100 y 20 personas respectivamente.

Allí se procura llevar al consumidor por un "viaje" por Escocia conociendo cinco de las más de 40 diferentes maltas que componen el Black Label y también participar en el "Frozen Gold Ritual", una forma de disfrutar el Gold Label luego de enfriarlo durante 24 horas.

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