INFORME

Locales de take away premian en Ciudad Vieja el consumo sostenible

Precio bajo, más cantidad y beneficios adicionales son incentivos para que los consumidores lleven sus propios recipientes

Green to Go es un local que se especializa en la venta de ensaladas, bocattas, sopas y wraps.
Green To Go , es uno de los locales que lleva adelante esta iniciativa. Foto: F. Flores

Es viernes al mediodía. Las calles de Ciudad Vieja se llenan de ejecutivos que salen de sus oficinas en busca de su almuerzo, pero no lo hacen con las manos vacías, sino que transportan tuppers y vasos térmicos. Esta escena es cada vez más frecuente en el histórico corazón financiero de la capital, motivada por los incentivos que ofrecen los locales gastronómicos de la zona.

Su fin es claro: reducir el uso innecesario del plástico. Los negocios de comida son grandes consumidores de este material por su flexibilidad, practicidad y costo. Tras la II Guerra Mundial se empezó a producir de forma masiva y las empresas lo adoptaron como una solución mágica tanto para contener, envolver e identificar sus artículos. Y desterrar ese hábito no es fácil. 

La masividad provocó una cultura de consumo en la que el plástico se convirtió en un material de «usar y tirar». Se calcula que solo en EE.UU. se utilizan 120.000 millones de tazas desechables de café cada año, que se traduce en una quinta parte del total mundial.

Frente a este contexto, y con la ley de cobro de bolsas plástico como bandera, cada vez son más las organizaciones en Uruguay que le declaran la guerra a este material. Varias firmas gastronómicas en Ciudad Vieja decidieron unirse a la lucha y generar hábitos de consumo más sustentables. Es el caso de Ganache Café, Gabbs, Green To Go y Mango Vegan Food, entre otros.

Una reducción del precio del menú, un «bonus» en su comida o más cantidad por el mismo valor son algunas de las propuestas que ganan terreno para aportar en esta movida sustentable. Si bien aún la adopción es incipiente, a diario suman a más seguidores.

Buena aceptación de la movida sustentable

Para prescindir de los vasos descartables de take away, Ganache Café ofrece a quienes traigan su propia taza o vaso térmico un shot extra de café de regalo. La receptividad ha sido muy positiva con una adhesión del 70% aproximadamente.

Ganache Café
Ganache Café, premia a los clientes que lleven su taza o vaso térmico. 

«Tenemos un público fiel y se da mucho sobre todo en la mañana con vecinos o trabajadores de la zona que vienen con su taza a buscar la bebida. Es súper lindo», expresó Dahianna Andino, responsable de la empresa.

A esta iniciativa se sumaron recientemente dos más. Por un lado, a quien compra una lata de café fresco de Ganache y regrese con ese envase, se le rellena con 300 gramos por el precio de 250. «Fue una sorpresa. No lo difundimos demasiado porque queríamos evaluar la reacción del público, pero está funcionando muy bien», contó Andino. Agregó que los viernes son los días que más personas aparecen con su lata para proveerse para el fin de semana.

Por otro lado, se cambió la tarjeta de fidelidad de la empresa, que solía ser un cartón que se sellaba con cada café comprado (el octavo era gratis).

Hace pocas semanas se creó una app, que además de otras funcionalidades, permite contabilizar de forma digital. Al momento de definir las medidas, se cuidó que no afectaran la economía de las personas. «Nosotros lo que queríamos era ayudar al todo, no solo al medio ambiente, sino también proteger el bolsillo de cada cliente», explicó Andino.

El bonus extra: más cuidado, más ingredientes 

El fast food de comida saludable Gabbs —que se especializa en ensaladas— brinda un beneficio adicional a quien arribe con su tupper: le habilita un ingrediente extra a sus bowls verdes y, en caso de ir con vaso propio, un refill de bebida.

Si bien hace un año y medio que funciona esta modalidad, menos del 10% presenta su propio recipiente. «A las personas les gusta, pero cuesta realmente adoptar esta medida. El ritmo actual hace que la gente no tenga mucho tiempo, esté metida en su trabajo y en sus problemas personales y entiendo que traer el tupper es sumar una tarea extra», dijo Diego Beinhacker, propietario de Gabbs.

Gabbs funciona hace un año y medio y proyecta la apertura de dos locales nuevos.
Gabbs funciona hace un año y medio y proyecta la apertura de dos locales nuevos.

La propuesta de Gabbs impacta de forma positiva en la marca. «La gente sabe que pensamos en su economía, en mejorar los costos para no subir el precio de venta y poner la mejor calidad. Creo que ha sido una variable importante para que el negocio resultara exitoso», comentó. La empresa funciona hace un año y medio y próximamente prevé abrir un local en el Centro y otro por la zona de World Trade Center.

Una movida similar es la de Green To Go, local que se especializa en la venta de ensaladas, bocattas, sopas y wraps. El incentivo que dan es que las ensaladas se puede añadir un ingrediente extra o cambiar uno existente por los de categoría premium. Se activó hace un par de meses y crece de forma paulatina.

Green to Go es un local que se especializa en la venta de ensaladas, bocattas, sopas y wraps.
Green to Go es un local que se especializa en la venta de ensaladas, bocattas, sopas y wraps.

«Al principio eran dos personas y ahora son unas 20 por día», comentó Juan Lalanne, su propietario.

Y agregó: «Creo que no lo hacen por el ingrediente, sino que es una forma de aportar. La gente quiere hacer lo mejor con el medio ambiente». El público que lo elige es en su mayoría mujeres, aunque aclaró que son quienes piden más para llevar.

Tuppers retornables 

El local de comida vegana de take away Mango Vegan Food motiva el uso de recipientes reutilizables con un 10% de descuento en su menú. Ofrece un servicio de viandas semanales y muchas personas optan por entregar tuppers identificados con sus nombres para que armen sus pedidos en ese contenedor.

También hay quienes ingresan puntualmente a comprar con recipientes, comentó María José Flores, socia junto a Ángela Sosa. El perfil de quienes adoptaron esta medida (son 50% de quienes compran) es variado, pero en su mayoría tienen entre 25 y 45 años.

Mango Vegan Food
En Mango Vegan Food reciben tuppers de los clientes para armar las viandas. 

El próximo paso es que el cliente pague por un tupper, lo use y al devolverlo se le reintegre el dinero (como con los envases retornables). Son conscientes de que el cambio es de a poco, pero avanza. «No creo que lleguemos al 100%, porque vendemos a muchos que están de paso y uno no tiene un tupper en su cartera. Los pedidos online también nos limitan, pero nos encantaría alcanzar un 80%», sostuvo Flores.

alternativa

La opción de un único uso que crece

Los artículos descartables derivados del petróleo tardan cientos de años en descomponerse. Una alternativa que surge a los desechables son los recipientes compostables aquellos que se crean a partir de materias primas 100% naturales y que, ante los procesos adecuados, puede biodegradarse por acción microbiológica en un corto período de tiempo. Green To Go ha evaluado pasarse a ese material, pero su costo es más elevado. «Esto implicaría un incremento en nuestros costos, provocando una pérdida de competitividad, ya que su valor es de entre tres o cuatro veces más que uno de plástico», puntualizó su propietario, Juan Lalanne. Lo que realmente incidiría, continuó, es que las empresas que comercializan este producto en Uruguay «estén exentas de impuestos para que su precio sea más bajo».

Por su parte, en Mango Vegan Food se optó por usar envases biodegradables en su menú del día. «No podemos utilizar todas nuestras comidas con ese embalaje, porque es carísimo», matizó la socia de la empresa, María José Flores.

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