Eucaliptus clonados captan el interés del sector forestal

Vivero Maresía es el único productor independiente de este tipo de árboles en el país

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La primera empresa en Uruguay que se dedica a la clonación de eucaliptus sin depender directamente de una compañía forestal está ubicada en Rocha y tiene al frente a una mujer. Cristina Monteiro instaló su segundo vivero en 2008, luego de una experiencia previa en Brasil, donde tiene un pequeño local dedicado a la clonación de arándanos y olivos. Lo que ganó allá decidió invertirlo acá y generar así un nuevo negocio.

El vivero clonal forestal Maresía, ubicado La Coronilla, produjo el año pasado 100.000 eucaliptus blancos para producción de celulosa -cada uno cuesta entre 30 y 38 centavos de dólar-. La ingeniera agrónoma prevé de aquí a fin de año producir más de 300.000 árboles. Espera, además, en el mediano plazo llegar a los dos millones de plantas e incorporar la clonación de pinos.

En diálogo con El Empresario, Monteiro explicó que las limitaciones de personal que enfrenta hoy en día la empresa hacen que no se pueda dar respuesta a toda la demanda del sector. Actualmente son tres las personas que están trabajando y en el corto plazo se sumarán dos más para hacer frente a la época de zafra; en primavera espera poder contratar a tres nuevos trabajadores.

UNA OPCIÓN QUE RINDE

En Uruguay, según explicó la empresaria, 20% de los montes son de árboles clonados mientras que en Brasil este tipo de forestación representa 80% del total. Sin embargo, los productores se están inclinando al cultivo de este tipo de árboles porque, si bien son más caros que los de semilla, la calidad y la cantidad de madera que generan hace que la inversión rinda más.

La experta explicó que los clones con los que trabaja son proporcionados por los clientes y su uso debe ser exclusivo. Es por eso que uno de los objetivos a corto plazo del vivero es avanzar en la creación de clones propios de manera de poder ampliar el mercado. Además, Monteiro afirmó que buscará desarrollar árboles genéticamente preparados para distintos tipos de suelo y que sean aptos para diferentes partes del país.

Premiada por el miem

La empresa de Monteiro fue premiada por el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) en el marco de la convocatoria a mujeres empresarias realizada en 2010. La suma otorgada -$ 172.000- le permitirá a Monteiro invertir en un sistema de calefacción para el invierno y de refrigeración para el verano.

Por otra parte, la empresaria adelantó que uno de los próximos pasos será la conformación de una cooperativa que incluya a los trabajadores del vivero. Aseguró que tiene mucha confianza en que esa estructura genere un mayor sentimiento de pertenencia y contribuya al rendimiento del equipo de trabajo.

En lo que refiere a ser mujer empresaria en un ambiente en el que predominan los hombres, Monteiro subrayó que nunca la discriminaron ni la subestimaron.

Se conviritió en una emprendedora independiente tras realizar la carrera de Agronomía en la Universidad de la República. Además, hizo un curso especializado en clonación en la Universidad de Buenos Aires en Argentina y participó en algunos cursos sobre viveros forestales en Brasil.

Clonación con procesos naturales

La empresaria Cristina Monteiro, que vende productos comestibles clonados en Brasil, aseguró que estos nada tienen que ver con los transgénicos ya que surgen mediante un proceso natural. La clonación se realiza exponiendo a la planta madre a un proceso de nebulización mediante el cual recibe un 90% de humedad a una temperatura de entre 25º y 35º. El proceso completo da lugar a la rizogénesis, es decir, el crecimiento de una nueva raíz. Según explicó, al cabo de poco más de dos meses se obtiene la nueva planta. Los productos transgénicos, en cambio, se obtienen mediante una manipulación genética que tiene como objetivo desarrollar un producto determinado.

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