El sector del lujo masculino a nivel mundial creció en 2011 un 14%, mientras que el femenino lo hizo sólo un 8%, según datos de la consultora estadounidense Bain&Co. Las cifras hablan y la industria textil actúa: las grandes marcas buscan llamar más la atención sobre sus colecciones masculinas y los grupos empresariales enfocan sus esfuerzos estratégicos hacia este mercado.
Un segmento que aún tiene un gran potencial de crecimiento, a diferencia del de mujer, más maduro y cercano a su límite. Los hombres son la nueva niña bonita de la moda, e italianos y franceses compiten por conquistarla.
La Semana de la Moda Hombre de Milán escenificó esta realidad. Más de 9.000 profesionales de la moda y 1.000 periodistas de 23 países distintos estuvieron presentes en esta pasarela la semana pasada.
Según un estudio de Bain&Co, el sector del lujo masculino generó en 2011 unos beneficios de US$ 230.000 millones. Con lo que representa ya un 40% del mercado total, gracias, en buena parte, a los compradores de países emergentes como China, Rusia y Brasil, según explicó Raffaello Napoleone, director de Pitti Uomo, la feria textil masculina más importante del mundo. De su buena salud global habla el récord de 7.700 compradores internacionales con los que ha contado la última edición.
Todo apunta a que el pujante mercado masculino terminará igualando al femenino en cuanto a volumen de venta. Por eso, los dos grupos más grandes dentro del sector del lujo, PPR y Louis Vuitton Möet Hennessy (LVMH), ambos franceses, han reforzado esta temporada su posición en este sector. No es el momento de quedarse atrás.
El primero acaba de comprar la firma familiar Brioni, famosa por los trajes de James Bond para Pierce Brosnan y cuyos beneficios alcanzaron en 2010 los US$ 208 millones. LVMH, por su parte, decidió expandir la línea de negocio de la firma zapatera Berluti, fundada en 1895, y presentará en la próxima Semana de la Moda de París su primera colección textil.
Pero los grandes conglomerados del lujo son franceses y algunas de las firmas italianas más potentes les pertenecen. Fendi y Emilio Pucci forman parte de LVMH; y Bottega Veneta y Gucci, de PPR.
Por otro lado está Internet. Hasta hace poco, los blogs de moda eran territorio casi exclusivo de ellas y los pocos hombres que osaban adentrarse encontraban su referente en figuras como Bryan Boy, un filipino posadolescente ataviado con los bolsos de su madre.
Pero una nueva generación de blogueros hipermasculinos, que hablan de moda como otros hombres lo hacen de coches, tecnología o deportes, está ganando cada vez más influencia y lectores.
Por ejemplo, Michael Williams registra 470.000 visitas al mes en su web A continuous lean, y la de Lawrence Schlossman, más de 600.000 en How to talk to girls at parties. El País de Madrid