Tres finalistas, dos jurados exigentes, cámara encendida y acción. Hay lágrimas, comentarios filosos y una gran expectativa. Aunque se distingue de los formatos conocidos por estos lares, al concurso-reality de La Casa Divino no le falta ningún ingrediente de un programa de TV. Concebido por Notable Publicidad para poner en manifiesto que su cliente tiene todo para la casa, la convocatoria atrajo a más de 200 participantes y hoy Mauricio Otero, Erika Antúnez y Santiago Dalto pelean en la final.
"Queríamos mostrar todo lo que nuestro cliente puede ofrecer, ya no alcanzaban los meses del año para hacer el mes del... En 8.000 metros cuadrados, realmente, en Divino hay artículos de todo tipo: de colchones, a espejos, pasando por mobiliario de escritorio, jardín o dormitorios", explicó Mario Macri, director general de cuentas de Notable.
La convocatoria se realizó en la tanta, en julio, y fue dirigida a estudiantes avanzados de diseño y arquitectura que aún no fueran profesionales. Tras una rigurosa selección de carpetas y trabajos, el jurado integrado por Diego Flores y José Carlos Areoso eligió los finalistas. Luego de un sorteo ante escribano público, cada participante se enfrentó a lo qué debía decorar. Un loft en Ciudad Vieja, una casa en Parque Miramar y un apartamento en Carrasco fueron las locaciones donde debieron plasmar sus ideas. Las tres casas vacías dieron paso a la casa perfecta, claro está utilizando productos de Divino.
Los avances de cada trabajo se ven en la tanda, en la web lacasadivino.com.uy y además darán vida a los catálogos que ofrecerá Divino, firma que bien puede convertir esta iniciativa en un certamen esperado por estudiantes o incluso promover asociaciones con otras marcas. Además de presentar la idea, la agencia elaboró hasta las bases del certamen e implementó su ejecución de la mano de la productora Diezcatorce.
"Esta campaña muestra estrategia, se basa en multiplicidad de medios y abre un abanico a futuro", sentenció orgulloso Macri.