Cuando OpenAI bloqueó el acceso de China a sus sistemas avanzados de inteligencia artificial (IA) el pasado julio, los programadores chinos se encogieron de hombros. En su lugar, confiarían en sistemas de código abierto, donde la tecnología subyacente se comparte públicamente para que otros la desarrollen.
En ese momento, eso significaba principalmente recurrir a otro producto estadounidense popular fabricado por Meta.
Pero en el año transcurrido desde entonces, se ha producido un cambio importante en la carrera mundial por desarrollar IA avanzada. Empresas chinas como DeepSeek y Alibaba han desarrollado sus propios sistemas de IA de código abierto, que se encuentran entre los de mejor rendimiento del mundo.
China está acortando distancias rápidamente con EE.UU. en la competencia por desarrollar esta tecnología. Esto no es casualidad. El gobierno chino ha dedicado una década a canalizar recursos para convertirse en una superpotencia de la IA, utilizando la misma estrategia que empleó para dominar las industrias de los autos eléctricos y la energía solar.
«China está aplicando el apoyo estatal a toda la pila tecnológica de IA, desde los chips y los centros de datos hasta la energía», evaluó Kyle Chan, investigador adjunto de RAND Corp., un grupo de expertos.
Una política de estado
Durante los últimos 10 años, Beijing ha impulsado a las empresas chinas a poder fabricar en industrias de alta tecnología para las que el país dependía anteriormente de las importaciones. Para desarrollar IA se ha aplicado a sus componentes esenciales: potencia de procesamiento, ingenieros cualificados y recursos de datos.
China impulsó ese enfoque mientras tres administraciones presidenciales en Washington intentaban frenar su capacidad para crear IA, incluso restringiendo las ventas de chips producidos por Nvidia, el principal fabricante de semiconductores de EE.UU.
El lunes 14, Nvidia anunció que Washington aprobó la venta, con licencia, del H20, un chip específico para China. Sin embargo, con el respaldo de Beijing, firmas chinas como Huawei se han apresurado a desarrollar alternativas a la tecnología de Nvidia.
El enfoque de Beijing hacia la IA tiene como objetivo ayudar a las empresas tecnológicas chinas a realizar avances a pesar de las restricciones de Washington.
En EE.UU., compañías como Google y Meta han invertido miles de millones en centros de datos. Pero en China, es el gobierno el que ha desempeñado un rol clave en la financiación de infraestructura y hardware de IA.
Para concentrar el talento de ingeniería del país, el gobierno chino también financió una red de laboratorios donde se realiza gran parte de su investigación más avanzada en IA, a menudo en colaboración con grandes empresas tecnológicas como Alibaba y ByteDance.
Beijing también ha ordenado a bancos y gobiernos locales que se lancen a una ola de préstamos que ha impulsado la creación de cientos de startups. Desde 2014, el gobierno ha invertido casi US$ 100.000 millones en un fondo para impulsar la industria de chips, y en abril dijo que destinaría US$ 8.500 millones a startups de IA.
Límites
Los sistemas de IA estadounidenses se crearon utilizando información de todo tipo de sitios web. Sin embargo, las empresas chinas deben asegurarse de que cualquier producto de IA utilizado por el público cumpla con los controles de información de Beijing. Por ello, el gobierno ha creado recursos de datos con información aprobada para que las empresas los utilicen para entrenar sus sistemas de IA.
Las tecnológicas chinas también tienen una enorme cantidad de datos sobre cómo la gente usa Internet, lo que ha ayudado a firmas como ByteDance, la empresa matriz de TikTok, a desarrollar algunos de los sistemas de IA más populares del país.
Sin embargo, el enfoque de la política industrial de Pekín hacia la IA también ha sido ineficiente. Numerosas startups de IA pujan por su parte del mercado, compitiendo para ofrecer sus modelos a precios bajos a los ingenieros.
Esta estrategia también dificulta la rápida transferencia de recursos a medida que la tecnología evoluciona. Las empresas chinas dedicaron años a tecnologías de IA como el reconocimiento facial, pero los avances en IA generativa de ChatGPT las sorprendieron.
«Puede ser difícil determinar dónde invertir y asignar recursos. La IA no es como industrias tradicionales, donde la tecnología es bastante estable», afirmó Chan.
Gran parte de los fondos del gobierno se ha destinado al principal fabricante de chips de China, Semiconductor Manufacturing International Corp. (SMIC), que produce sus componentes diseñados por empresas como Huawei y Qualcomm. SMIC se ha apresurado a producir chips de IA para Huawei que compitan con los de Nvidia.
Si bien los chips Huawei pueden ser suficientes para algunas tareas, no pueden hacer todo lo que los de Nvidia pueden hacer. Las empresas también se muestran reacias a cambiar debido a la dificultad para SMIC de fabricarlos en grandes cantidades.
«La idea es que, en caso de quedar interrumpida, exista una alternativa viable, incluso si su rendimiento es inferior, para que la industria de IA de China pueda seguir avanzando en lugar de detenerse por completo», cerró Chan.
Meaghan Tobin
The New York Times
-
Nvidia agranda su leyenda como la empresa más valiosa del mundo y alcanza valor récord de US$ 3.972 billones
Qué piensa uno de los mayores referentes de la publicidad mundial sobre el futuro del negocio y el impacto de la IA
Qué es DeepSeek, el "ChatGPT chino" que sacude la industria de la IA y desafía a Estados Unidos