INFORME

Cinco líderes de empresas laneras proponen cómo atravesar la mayor crisis en 75 años

El gobierno se propuso reactivar el sector; líderes de empresas de lana sucia, lavada y peinada compartieron con El Empresario su visión sobre las fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades

Lana lavada y peinada en Lanas Trinidad. Foto: Marcela Dobal.
Las exportaciones uruguayas de tops sumaron US$ 106 millones en 2019. Foto: Marcela Dobal.

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

"Estamos atravesando la crisis más grande de la lana desde la Segunda Guerra Mundial. En 75 años no ha habido crisis como esta, que combina la falta de demanda y la baja de precios", dice Diego Saavedra, gerente general de la exportadora de lana peinada (tops) Central Lanera.

El sector ya venía golpeado. Buena parte de 2019 sufrió el impacto de la "guerra comercial" entre EE.UU. y China. Ese año, las exportaciones de tops sumaron US$ 106 millones, las de lana lavada US$ 41 millones y las de lana sucia, US$ 33 millones, según datos oficiales.

Para complicar el panorama, en 2020 llegó la pandemia. "Es como vender helados en la playa en invierno. Pero el verano volverá y volveremos a vender helados", ilustra Nicolás Pérez del Castillo, director de Tops Fray Marcos. Esa expectativa la reforzó el interés que mostró semanas atrás la vicepresidenta de la República, Beatriz Argimón, por reactivar este sector y el lanzamiento que hizo ayer el instituto Uruguay XXI de la marca Uruguay Wools.

Beatriz Argimón recorrió Lanas Trinidad junto a Pedro Otegui. Foto: Marcela Dobal.
Beatriz Argimón recorrió Lanas Trinidad junto a Pedro Otegui. Foto: Marcela Dobal.

"Creemos que es un sector resiliente que tiene todo para salir adelante y posicionarse por su producción de calidad, sustentable y que atiende a preocupaciones crecientes en el mundo, como el bienestar animal, las certificaciones y la mano de obra bien paga", sostiene la vicedirectora ejecutiva de Uruguay XXI, Inés Bonicelli.

El Empresario consultó a cinco referentes del sector lanero sobre las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas que divisan y qué medidas se necesitan para que el sector esté a la altura del desafío.

DIRECTOR DE ENGRAW
Frank Raquet, director de Engraw. Foto: Archivo El País.
Frank Raquet

.
.

Fortalezas. ​Uruguay es uno de los cinco o seis países productores de lana de calidad para vestimenta en el mundo y de los pocos que cuenta con una organización de asesoramiento al productor en todo el país: el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL). "Tenemos además una industria para el procesamiento primario (tops) con tecnología de punta que permite no solo la sana competencia con la exportación de lana sucia sino que además mantiene una activa participación junto al SUL y organizaciones de productores en la mejora de la calidad de nuestra zafra".

Debilidades. "El abigeato, los perros, la mosca de la bichera, el costo país y los aranceles que tenemos que pagar para ingresar nuestras lanas en casi todos los países".

Oportunidades. "El uso desregulado de pesticidas en un mundo que va cada vez más hacia lo natural y que tiene a la lana como la fibra natural y renovable por excelencia".

Amenazas. "Necesitamos un gobierno que ataque los excesivos costos (portuarios, por ejemplo) y alcance acuerdos arancelarios con China, India y la Comunidad Económica Europea rápidamente".

Director de Lanas Trinidad
Pedro Otegui, director de Lanas Trinidad. Foto: Archivo El País.
Pedro Otegui

Fortalezas. El alto conocimiento de los productores en manejo, selección genética, bienestar animal, alimentación, cuidado, esquila y presentación de la lana. La libertad de mercado en la cadena, la trazabilidad y certificaciones en campos, productos y empresas ha dado "prestigio en mercados de ultramar". El uso de energías renovables es una ventaja competitiva.

Debilidades. "La competitividad medida en dólares del país y la falta de acuerdos comerciales con otras zonas o terceros países".

Oportunidades. "Confiamos en contar con recuperación de la demanda hacia el último trimestre de este año o comienzos del 2021», ante un cambio de estación en el hemisferio norte. Las empresas deben trabajar «fuertemente en investigación y desarrollo" para hacer más eficientes los procesos y mejorar el tratamiento de efluentes industriales.

Amenazas. Empresas y gobiernos se están preparando para el retorno de la actividad con más valor agregado. "Tendremos más competencia. Necesitamos que en poco tiempo Uruguay logre que su comercio exterior sea altamente competitivo en lo interno y en lo externo, con el mejor acceso a mercado con los distintos países".

GERENTE GENERAL DE CENTRAL LANERA
Diego Saavedra, gerente general de Central Lanera. Foto: Archivo El País.
Diego Saavedra

Fortalezas. La reputación internacional del sector topista, por su cumplimiento estricto de contratos. "La lana es un commodity sin mercado de futuros ni de cobertura y los precios suben y bajan mucho. Pero Uruguay siempre cumple con las entregas y calidad aún cuando el precio haya subido".

Debilidades. Con la reforma tributaria de 2007 las peinadurías perdieron algunas ventajas impositivas que tenían frente a exportadores de lana sucia que sumaron costos por «más de 4% del valor de facturación». "Reinstaurar el beneficio de prefinanciación de exportaciones puede ser un tema clave, sobre todo para el sector topista, que tiene un largo ciclo de caja".

Oportunidades. "Más que oportunidades el desafío es pasar esta tormenta perfecta, sobrevivir como empresa y con el menor daño posible". Es necesario establecer acuerdos de libre comercio, "en especial con China donde los tops uruguayos sufren también una discriminación paraarancelaria porque pagan un IVA mayor que las exportaciones de lana sucia".

Amenazas. Las empresas hicieron recortes para alivianar estructuras y automatizaron procesos, pero aún pesan los "altos costos" del país y el "atraso cambiario".

Director de Rantex
Alejandro Seizer, director de Rantex. Foto: Gentileza.
Alejandro Seizer

Fortalezas. "La lana uruguaya es líder en finuras medias, finas y gruesas a nivel mundial". Su calidad es fruto de muchos años de trabajo de los productores en manejo de majadas, genética y esquila. El sector ofrece a la industria textil mundial la posibilidad de abastecerse según sus necesidades, sean lanas en estado natural (sucia), lavadas o peinadas (tops).

Debilidades. Los problemas que afrontan los productores, como el abigeato, "hace años van desmotivando la cría del ovino". A nivel mundial, gran cantidad de fibras más baratas hacen que la participación de la lana en el contexto textil sea baja, pero "hay esperanzas que esta situación empiece a cambiar".

Oportunidades. Es "muy difícil" verlas por la gran incertidumbre de la pandemia. "Estamos esperando una reactivación de la demanda, ya que en unas semanas inicia la zafra lanera".

Amenazas. "La demanda mundial de lana bajó considerablemente". "Es muy importante mantener el equilibrio entre los distintos estados de exportación para darle al productor, que es la piedra fundamental de la actividad, la opción de elegir y tener siempre mercados para colocar su producción".

Director de Tops Fray Marcos
Nicolás Pérez del Castillo, director de Tops Fray Marcos. Foto: Gentileza.
Nicolás Pérez del Castillo

Fortalezas. La adaptación al cambio, ya que la lana pasó a ser una fibra de lujo y de nicho. Uruguay "logró adaptar su genética, sus sistemas de trabajo y su tecnología. Invirtió en calidad y en sostenibilidad en todas sus dimensiones, y hoy se presenta como un polo lanero de referencia a nivel mundial".

Debilidades. Hay "poca capacidad" para "vender nuestras fortalezas" al productor, al país y al mundo. Además, "es difícil competir en mercados relevantes con aranceles a nuestro valor agregado, cuando nuestros competidores tienen TLC o similares. Esto es clave".

Oportunidades. El vuelco del mundo hacia la sostenibilidad y el slow fashion es "una oportunidad histórica". Hay que "trabajar en coordinación con todos los eslabones de la cadena para dar soluciones", invertir más en trazabilidad y certificaciones.

Amenazas. "Los países que se empecinan en exportar impuestos para pagar Estados demasiado pesados acaban exportando materias primas. Le pasó a Australia y Nueva Zelanda en la lana. Uruguay ya perdió muchas industrias, de muchos rubros. Está a tiempo de no perderlas todas".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados