Después de ocho años de negociaciones, el grupo mexicano Bimbo se convirtió finalmente en el dueño del 100% de la panificadora argentina Fargo. La operación fue confirmada esta semana a la Bolsa mexicana por la propia empresa compradora, que anunció la adquisición del 70% de las acciones de Fargo que estaban en manos del fondo de inversión Bismarck.
La unión de Bimbo y Fargo dará a lugar a un nuevo líder en el mercado argentino de panificados, con una participación de mercado del 61 %. Por marcas, la número uno en ventas sigue siendo Fargo, que controla el 32% del mercado, seguida por Bimbo, con el 16%, y Lactal, con el 13 %.
El monto de la compra no fue dado a conocer y en Bimbo se limitaron a precisar que las acciones que recibieron fueron a cambio de cancelar las deudas que arrastraba la empresa.
historia
Bismarck está controlado por otro empresario de origen mexicano, Fernando Chico Pardo, que había puesto un pie en Fargo en 2003 con la compra de la empresa, que en ese momento estaba en manos de un grupo de bancos acreedores.
La historia de los cambios de manos de Fargo se remonta a fines de la década de 1990, cuando la empresa argentina fue adquirida por el fondo de inversión The Exxel Group, liderado por Juan Navarro. Como sucedió con una larga lista de empresas y marcas -como Freddo, Musimundo, Blaisten y Havanna-, el Exxel terminó desprendiéndose de sus acciones a cambio de las deudas que tenía con un consorcio de bancos encabezados por Bankers Trust y Deutsche Bank.
En el caso de Fargo, los bancos terminaron saliendo del negocio y el primer comprador fue Chico Pardo, que a los pocos meses de quedarse con la empresa le vendió un 30% a Bimbo y además firmó una opción de venta por el restante 70 %.
La venta de las acciones que estaban en manos de Chico Pardo se fue dilatando en el tiempo debido a las exigencias de la Comisión de Defensa de la Competencia para aprobar una eventual fusión entre Bimbo y Fargo. Inicialmente, las autoridades argentinas les exigieron a los mexicanos que se desprendieran de la marca Lactal, aunque después decidieron que la desinversión debía incluir a otras dos marcas de Fargo -Sacaan y Trigoro- y una de las plantas que tenía la empresa en San Martín.
El comprador para las dos marcas y la fábrica de San Martín finalmente apareció a principios de este año, cuando Chico Pardo acordó la venta de estos activos a la empresa Postres Balcarce. Esta operación, a su vez, recién terminó de ser aprobada la semana pasada, y dejó, de esta manera, el camino despejado para la fusión entre Bimbo y Fargo.
Expansión azteca
La compra de Fargo por parte de B imbo forma parte de un plan de expansión de las inversiones mexicanas en el mercado argentino.
Siguiendo los pasos de Carlos Slim -el hombre de negocios más influyente de México y el dueño de la mayor fortuna del mundo-, varias empresas de origen mexicano pusieron la mira en el mercado local.
Las inversiones incluyen desde el rubro farmacéutico -el último laboratorio en instalarse en el país fue Genomma Lab, que de esta manera se sumó a las farmacias del Dr. Ahorro- hasta el comercio minorista, donde se ingresaron varias empresas mexicanas como las cadenas Elektra (electrodomésticos), Coppel (tiendas por departamento) y Corner (maxiquioscos). La lista se podría agrandar con la llegada de otra cadena mexicana, Oxxo, que lidera el negocio de los autoservicios en México y hace varios meses se encuentra analizando la apertura de una filial en la Argentina. LA NACIÓN, GDA