INFORME

La otra billetera: seis uruguayos que compraron bitcoins cuentan su experiencia

Motivados por entender la tecnología blockchain o porque a futuro tendrán un papel importante en la economía, varios destinan parte de sus ahorros a comprar diversas criptomonedas

Bitcoin. Es la criptomoneda referente, pero los uruguayos también compraron Ethereum, Litecoin, entre otras.
Bitcoin. Es la criptomoneda referente, pero los uruguayos también compraron Ethereum, Litecoin, entre otras.

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El 17 de diciembre de 2017, la criptomoneda bitcoin alcanzó su máximo valor al superar la barrera de los US$ 20.000 por unidad en sus 10 años de historia, según CoinMarketCap. Ese año el valor se despegó de golpe (en abril era de US$ 1.700). Pero duró poco. Casi un año después, el 14 de diciembre volvía a desplomarse para llegar al piso de US$ 3.206.

La fluctuación de esta criptomoneda no es casual, y quienes han apostado a ella entienden que es parte de lo novedoso del proyecto y de la especulación de mercado, pero coinciden en que los US$ 20.000 no serán su techo. Ahora, a un precio que ronda los US$ 11.000, la tendencia aún no es clara para quienes invierten en algunos de los casi 17,8 millones de bitcoins que ya circulan (de los 21 millones que se emitirán). Cada 10 minutos se crean 12,5 bitcoins (1.800 por día), un ritmo que baja a la mitad cada cuatro años.

"CriptoUruguayos"

En Uruguay, la compra y venta de criptomonedas es cada vez más común. Los motivos son varios: por curiosidad, por invertir en un activo con un rápido y alto poder de retorno, para comprender la tecnología o porque se entiende que será el futuro del sistema financiero.

Pero comprar o vender desde Uruguay no es sencillo. Si bien se ha flexibilizado, aún no es una tarea fácil, coinciden. «Al inicio no sabía cómo comprar y le pedí a mi hermano que estaba en Irlanda que lo hiciera», recordó Martín Becerra, cofundador del portal Criptodinero.

Mark Zuckerberg. Foto: AFP
Mark Zuckerberg. Anunció el lanzamiento de Libra en junio y movió el mercado de criptomonedas. (Foto: AFP)

Otros apostaron a hacerlo a través de algún exchange internacional e incluso los más osados decidieron buscar el camino de «minar» (proceso mediante el cual se resuelven ecuaciones de blockchain, donde se escribe la criptomoneda, que tiene como resultado final una recompensa de una parte de una criptomoneda), como el caso de Martín Rodríguez - delivery manager de una importante empresa tecnológica- y sus socios.

Al ser consultados sobre los montos invertidos, muchos prefieren mantener la reserva, pero las cifras que manejaron van desde US$ 300 a varios miles de dólares. Algunos solo compraron fracciones de bitcoin.

También varían los momentos en que han ingresado a este mundo de criptomonedas. Los más intrépidos largaron «a tiempo», cuando el bitcoin cotizaba a menos de US$ 1.000, otros reconocen que «entraron tarde», como el cofundador y director de Tryolabs, Martín Alcalá Rubí, quien compró a casi US$ 10.000.

Bitcoin
Límite. Se han emitido cerca de 17.8 millones de bitcoin, el límite son 21 millones.

Las estrategias que siguieron luego fueron diversas. Algunos nunca tocaron su primera compra, otros hicieron varias transacciones que van desde más compras, ventas e intercambio de criptomonedas, como Gonzalo Varalla, CEO de PowerLedger, quien llegó a cambiar 12 veces desde su primera experiencia. «Quería estudiar cómo funcionaba, así que compré y vendí varias criptomonedas», comentó.

Algunos reconocen que dudaron en vender cuando estaba a US$ 20.000 y se «lamentaron» no hacerlo cuando estuvo a US$ 3.000, pero la opinión general es que mantendrán sus posiciones porque creen que se superará esa precio. «No fue una noticia alegre, pero estas inversiones son de altísimo riesgo y hay que verlas a largo plazo, y así uno se blinda de las fluctuaciones rápidas y constantes», reflexionó Alcalá Rubí.

En parte, basan su teoría en la reciente noticia de Facebook y el lanzamiento de la criptomoneda Libra, que se podrá usar tanto para transacciones entre particulares como para compras en establecimientos. El proyecto, que incluye a 28 socios (Mastercard, Visa, Spotify, PayPal, eBay, Uber y Vodafone, entre otros) en una entidad con sede en Ginebra bautizada como Libra Association, que gestionará la nueva moneda digital. «Lejos de ser una amenaza para el mundo de las criptomonedas, vendrá a validar la tecnología blockchain y, sobre todo, este sistema de criptomonedas», aseguró Martín Naor, CEO de Bankingly.

«No funcionará igual. El bitcoin será más como el oro y la Libra funcionará más como medio de pago, que bitcoin no lo ha sido, pero no será usada como medio de almacenamiento de valor. Y creo que en realidad le va a aportar viento de cola, porque se irá naturalizando el concepto», sumó Varalla.

La travesía de seis intrépidos

Martín Becerra
Martín Becerra
En marzo de 2017, cuando estaba sobre los US$ 3.000, invirtió cerca de US$ 10.000 en bitcoin. Buscaba «algo que diera buena ganancia en forma rápida». En ese entonces no estaba tan aceitado el proceso y apeló a su hermano que vivía en Irlanda para comprar, recordó. Tras esa primera experiencia siguió vendiendo y comprando, apelando a exchanges internacionales. «Vendí para recuperar lo invertido y cuando se desplomó a US$ 3.000 me quería morir (por no haber vendido más). Es una inversión especulativa en base a una tecnología que está cambiando la forma del dinero. Igual, nunca pensé en salir, sigo creyendo en esto, aunque por ahora no voy a comprar más».
Gonzalo Varalla
Gonzalo Varalla
Su primera compra fue a fines de 2016 y la última en junio en 2017. Adquirió bitcoin, ethereum y litecoin y en total hizo entre 10 y 12 transacciones. Finalmente, se quedó con bitcoin «porque es la original», dijo. Asegura que compró motivado por entender blockchain, tecnología que en ese momento estaba estudiando: «Me resultó imprescindible comprar y vender. Es más, ingresé a las transacciones que había hecho y las abrí para entender qué había hecho». No se arrepintió de no vender cuando estuvo a US$ 20.000 ni lo piensa hacer ahora porque «seguirá subiendo», dijo. «En algún momento venderé, pero será cuando realmente me marque una diferencia», afirmó.
Martín Naor
Martín Naor
«Hace unos años, el argentino Wenceslao Casares, cofundador de Xapo (especie de banco de bitcoin) dijo en un evento de Endeavor que, creas o no en esto, hay que ponerle 0,5% de los ahorros, un monto que puedas perder, que puedas esperar toda la vida y si pasa algo es un golazo», recordó Naor. Siguió el consejo e invirtió en dos oportunidades, cuando estaba a «algunos cientos» y a entre US$ 1.000 o US$ 2.000. «Lo hago para entender y saber de qué se trata; no hago inversiones que requieran mi atención y tiempo». Cuando llegó a US$ 20.000 lo siguió «con interés», pero no vendió «porque no es un bien con el que especulo». «Tampoco me preocupé cuando llegó a US$ 3.000», dijo.
Martín Alcalá Rubí
Martín Alcalá Rubí
«No entré en el mejor momento, tendría que haberlo hecho antes», reflexionó con algo de humor al recordar que compró bitcoins cuando estaba a US$ 10.000 motivado por conocer el uso de la tecnología, ya que está involucrado en temas high tech. No se lamentó no haber vendido cuando llegó a US$ 20.000 ni entró en pánico cuando cayó a casi US$ 3.000, porque «son inversiones de altísimo riesgo, de muy largo plazo» y con esto «me blindo de las fuertes fluctuaciones». «Es una tecnología en pleno desarrollo que tiene mucho para decir en la economía del futuro», finalizó.
Martín Rodríguez
Martín Rodríguez
«La dejé a dormir; conocía del tema, pero tardé en entrar. Compré bitcoin a US$ 6.800 en 2017, pero estuve por comprar a US$ 1.000, US$ 2.000 y US$ 4.000», recordó, y se refirió a lo difícil que era apostar por esta nueva criptomoneda. Motivado por su métier, la informática, incursionó en esto y no paró. El precio más caro que pagó fue unos US$ 15.000. Después, incluso cambió a varias criptomonedas y está convencido de que éstas «serán el futuro». Cuando el bitcoin llegó al piso de los US$ 3.000, lejos de decepcionarse, aprovechó para comprar más. En su caso, compra junto a un grupo de inversión con el que, además, hace trading (compra y venta) y minería.
Alejandro Esperanza
Alejandro Esperanza
 Hace unos años, un amigo «muy relacionado» a las criptomonedas le aconsejó comprar. Lo pensó y entre junio y julio de 2017 invirtió en bitcoins cuando la criptomoneda rondaba los US$ 3.000. «También compré ethereum y cuando el bitcoin rozó los US$ 18.000 vendí una parte para recuperar la inversión. Ya no compré más, porque entiendo que esto es una apuesta a largo plazo. Hoy tengo más de un bitcoin y no me preocupan las fluctuaciones porque no es algo que vaya a hacer líquido ahora. Para mí, a futuro serán parte de la economía real», proyectó Esperanza.
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