El Equipo Domínguez Competición celebra en estos días un doble título nunca antes conquistado por uruguayo alguno: ser artífice del diseño, desarrollo y fabricación del primer automóvil de carrera de Fórmula 4 y también el primero en incursionar con su producto en el competitivo mercado argentino del sector.
Es que a sus 42 años, Guillermo Domínguez, titular del equipo, lleva más de 25 dedicado al automovilismo, como piloto de karting y autos de fórmula primero, luego como preparador, y más tarde volcado a la fabricación de elementos para autos de competición. Paralelamente, se dedicó a la mecánica automotriz, hasta que hace cinco años logró diseñar y fabricar un Fórmula Vee para el piloto Francisco Cammarota. Recién desde 2011 se dedica de lleno al automovilismo.
"Encarar este proyecto ha sido todo un reto, porque en otras plazas fabricar un auto implica integrar equipos profesionales multidisciplinarios, mientras que acá, como mercado chico, lo que nos hace exitosos es la pasión". De cualquier forma, a su título en UTU y el paso acotado por Ingeniería, Domínguez suma años de formación autodidacta y de participación en cursos y seminarios en el exterior.
El primer auto que el equipo fabricó con diseño propio bajo la marca Doms en 2008, recién en 2010 obtuvo un apoyo financiero de US$ 20.000 por parte de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación, para acabar el último modelo, y la declaración de interés del Ministerio de Industrias, de cara al objetivo de su fabricación en serie, este año, en un local en El Pinar.
El automóvil uruguayo, cuyo precio de venta, sin motor, rondará los US$ 18.000, ya fue puesto a punto y realizó pruebas de confiabilidad en los autódromos de El Pinar y Mercedes en Uruguay, y de La Plata, en Argentina.
Fue en 2011 cuando el equipo decidió incursionar en ese país. "Es que correr en Argentina es un verdadero reto, no sólo porque el automovilismo es el segundo deporte nacional y el argentino uno de los cinco mercados automovilísticos más fuertes del mundo, sino porque queríamos chequear aquello de que en el país de los ciegos el tuerto es rey. Necesitábamos probarnos a nosotros mismos en un mercado tan exigente como aquel", dijo.
Finalmente, esa prueba tendrá lugar en 2012, dado que el auto uruguayo logró a fines el año pasado su homologación para la Fórmula 4 Argentina. Esto le permitirá competir desde marzo próximo en las once fechas anuales del vecino país.
Fabricando su Doms y los repuestos para terceros, Domínguez pretende abrir para Uruguay un nuevo nicho exportador. "Será difícil para Uruguay fabricar autos de calle que compitan con grandes marcas, por un tema de escala de mercado. Pero en el caso de autos de competición no, porque países emergentes como China o la India, no saben fabricarlos todavía. Estos autos se pueden hacer íntegramente en Uruguay sin ningún tipo de subvención, con mano de obra 100% local, alcanzando excelentes niveles de calidad a nivel internacional y precios competitivos".
Acerca del proceso creador
"Se empieza con la página en blanco, considerando requisitos de reglamento, pero el diseño y el proceso de fabricación es libre", contó Guillermo Domínguez sobre su actividad a la hora de poner manos a la obra. "La materia prima se recibe en caños de seis metros de largo para la fabricación del chasis y la carrocería en litros de resina y malla de fibra de vidrio. A todo eso das forma y cuando terminás, emociona ver cómo cobra vida dándole arranque o viéndolo girar en una pista", dijo.