Reinvertir en un buen negocio no significa dilapidar los recursos

| Se debería destinar el 1% del total de ingresos generados por visitantes del exterior para promover la actividad turística

El turismo es una buena fuente de divisas no sólo para los operadores privados sino también para el gobierno porque representa más inversiones, mayor recaudación, más empleo, etc. Por algo hay países que invierten varias veces más que el nuestro en la promoción de sus atractivos naturales y su patrimonio histórico, sostuvo Mario Amestoy, presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo. En diálogo con ECONOMIA & MERCADO, el ex ministro de Turismo analizó las perspectivas de una incierta temporada 2005-06 así como las fortalezas y debilidades que presenta el sector. A continuación se publica un resumen de la entrevista.

—¿Se puede esperar una buena temporada turística 2005-06?

—Si bien el gobierno y los operadores han pronosticado un crecimiento de la actividad turística de entre 8% y 12% en esta temporada, hay que ser muy cauto en razón de que nuestro país presenta algunas debilidades de consideración como son el precio de los combustibles, que cuestan el doble que en Argentina, y la apreciación del peso uruguayo, que le resta competitividad a los servicios locales si se los compara con los costos en el vecino país. Además, el tema de las papeleras ha servido de pretexto en el litoral argentino para orquestar una campaña contra Uruguay, lo que puede convertirse en un problema este verano ya que el grueso de los turistas ingresa por el puente internacional Gral. San Martín (Fray Bentos-Puerto Unzué). Por tanto, es muy probable que disminuya el número de visitantes de la República Argentina.

—¿Cuáles son los principales puntos de ingreso de turistas a Uruguay?

—De los dos millones de visitantes que recibió nuestro país el año pasado, el 28% ingresó por Fray Bentos, el 19% por Colonia, el 12% por Paysandú, el 10% por el Aeropuerto de Carrasco y el 31% restante lo hizo por otros puntos.

—¿Qué cantidad de turistas argentinos vienen en verano?

—En las temporadas turísticas de 2003-04 y 2004-05 (desde el 15 de diciembre al 28 de febrero), nos visitaron 750.000 y 761.000 personas respectivamente, de las cuales el 70% eran de nacionalidad argentina.

—Teniendo en cuenta que Punta del Este es un centro turístico para un público de alto poder adquisitivo, ¿es el factor "precios" más importante que la variedad y calidad de los servicios ofrecidos en el principal balneario uruguayo?

—El factor "precios" depende hacia dónde apunten los objetivos del turismo. Punta del Este fue pensado y creado para turistas de alto nivel. A medida que el balneario y todo su entorno fueron creciendo, se necesitó contar con el turismo de clase media para dar satisfacción a los comercios y a la mano de obra. Por eso, hoy se requiere una afluencia masiva de turistas, cuyo gasto es fundamental para la actividad comercial. En consecuencia, los precios condicionan fuertemente el movimiento turístico de esa zona.

—¿No podría el turismo brasileño compensar parcialmente una menor afluencia y, sobre todo, un gasto más restringido de los argentinos?

—A pesar de que Uruguay tiene los precios más baratos que Brasil, el flujo de turistas norteños es bastante limitado, concentrándose durante las fiestas tradicionales y la semana de carnaval. Las pocas frecuencias aéreas existentes y, además, con tarifas caras no contribuyen a captar el mercado paulista, que por sus dimensiones y poder adquisitivo sería uno de los puntos fuertes para el turismo uruguayo. Por un cúmulo de razones, entre ellas, la cercanía a nuestras costas, el mercado argentino es insustituible y podría crecer mucho más si no existieran serios problemas de transporte, sobre todo vuelos directos desde las provincias al menos durante la temporada veraniega. Lamentablemente, nuestro país a través de toda su historia se ha caracterizado por no manejar una política aeronáutica que atienda las necesidades del turismo receptivo.

—¿En qué grado habrá de incidir en el éxito de la temporada que Buquebús no llegue al puerto de Piriápolis?

—Es obvio que en la medida que se dispone de menos transporte, decrece el número de turistas. Aunque desconozco los motivos que la han determinado, no dejo de reconocer que es un inconveniente para aquellos turistas que por razones de edad o comodidad prefieren llegar directamente hasta Piriápolis desde Buenos Aires. Como la concesión que tenía Buquebús era un monopolio de hecho y no de derecho, otra empresa podría cumplir ese servicio, pero no resulta fácil concretar un emprendimiento de esa naturaleza.

Oferta turística

—¿Cómo evalúa la capacidad hotelera de Punta del Este y su área de influencia?

—Sólo se presentan algunas dificultades de disponibilidad de camas a fines de diciembre y durante el mes de enero. Sin embargo, creo que faltan más hoteles cinco estrellas ya que los complejos de esta categoría trabajan con capacidad colmada durante la alta temporada y mantienen un buen nivel de ocupación el resto del año, lo que es muy importante por toda la actividad que se genera. Asimismo, se necesitan también más hoteles cuatro estrellas para desarrollar un programa integral que incluya paquetes completos (transporte, hotelería, servicios, paseos, etc.).

—¿Está conforme con los planes de vigilancia previstos por el Ministerio del Interior en nuestro principal balneario para esta temporada?

—A mi juicio, el turista elige el destino de sus vacaciones primero por seguridad y segundo por precios. En ese sentido, Uruguay tiene la ventaja de tener los mejores niveles de seguridad en América Latina, aunque desgraciadamente han decaído en los últimos años. Me parece excelente el programa de protección al turista anunciado por el Ministerio del Interior por la tecnología, recursos humanos, vehículos, etc. previstos. Sin embargo, me consta que no se le ha encontrado una solución al problema con los menores infractores que son usados por delincuentes mayores de edad.

—¿Habría que rediseñar la oferta turística para explotar al máximo algunas ventajas del país?

—Uruguay tiene una buena oferta turística, aunque le falta crear más atractivos para dar satisfacción a los distintos tipos de público que lo visitan. Por ejemplo, Punta del Este carece de parques temáticos, que atraen a un turismo familiar de mucha importancia en los países vecinos. Esta tarea le corresponde al sector privado llevarla a cabo bajo determinadas condiciones, es decir utilizando los incentivos impositivos que comenzaron a otorgarse a las inversiones en el área turística a partir de 1991.

Política tributaria

—¿Qué otras carencias de importancia se notan en el manejo del turismo receptivo?

—La devolución del IVA a los turistas ha sido reclamada por los operadores desde hace más de veinte años porque es un tributo interno que no se carga en ningún tipo de exportación. En Argentina, la aplicación de ese mecanismo ha significado un aumento superior al 30% en el gasto de los visitantes extranjeros. Actualmente hay un proyecto de ley del Ministerio de Turismo que, si bien no contempla este tema en su totalidad, por lo menos propone descontar un 9% del IVA en las compras con tarjeta de crédito, tanto de nacionales como extranjeros, para una serie de rubros vinculados con la actividad turística.

—¿Qué impacto puede tener en el turismo receptivo la reforma tributaria que recientemente anunció el ministro de Economía?

—Hasta que no se conozcan con exactitud los alcances de la legislación propuesta, el proyecto ha generado tal incertidumbre que probablemente detenga las inversiones del sector en el año 2006. Tampoco ayuda al clima de inversiones el decreto que autoriza la ocupación de plantas industriales y locales comerciales por los trabajadores, ni la redacción actual del proyecto de ley de fuero sindical, ya que sus contenidos inclinan el fiel de la balanza a favor de los sindicatos. Una vez que se aclare el panorama tributario, siempre y cuando también se logre una mayor seguridad jurídica, van a seguir viniendo inversiones, principalmente de origen extranjero.

Publicidad

—¿Cómo califica la calidad y cantidad de información que dispone un turista potencial para enterarse de las ofertas de alojamiento, precios, servicios, etc. de los hoteles y restaurantes de Uruguay?

—Debería procesarse mayor información, pese a que la Cámara Uruguaya de Turismo junto con el Ministerio de Turismo han salido al exterior a promover los atractivos que ofrece Uruguay. Además, las nuevas tecnologías permiten que los visitantes potenciales estén enterados de la oferta turística nacional por Internet, lo que evita la impresión y distribución de miles de folletos en el exterior como se hacía en el pasado. Por otro lado, hay un déficit importante en materia de cartelería en todo el país ya que los visitantes, nacionales o extranjeros, no encuentran información sobre las vías de salida en muchas capitales departamentales. No creo que la colocación de carteles indicadores represente gastos desmesurados para el Tesoro público.

—¿A cuánto asciende la inversión del Estado en publicidad para hacer turismo en Uruguay?

—Actualmente el Estado uruguayo sólo invierte U$S 1.5 millones en promoción turística. Por ese motivo, nuestra Cámara ha solicitado que se destine el 1% del total de ingresos que percibe el país por concepto de turismo, lo que representaría unos U$S 5.5 millones, en publicidad. En principio, el ministro de Economía concuerda con esa petición y esperamos que se concrete esa aspiración, teniendo en cuenta que hay países que invierten varias veces más que el nuestro para promover sus atractivos naturales y su patrimonio histórico. Además, el turismo genera ingresos no sólo para los operadores privados sino también para el gobierno porque representa más inversiones, mayor recaudación, más empleo, etc. Es claro que reinvertir en un buen negocio no significa dilapidar los recursos.

Potencial turístico

—¿Cuáles son los principales destinos de los turistas extranjeros?

—En la temporada pasada, y nada hace pensar que la tendencia vaya a cambiar sustancialmente este año, el 35% de los visitantes del exterior se dirigió a Punta del Este. Montevideo ocupó el segundo puesto con el 21% y los centros termales de Salto y Paysandú el tercer lugar con el 13%. Más atrás figuraron Piriápolis, Costa de Oro, Colonia y las costas de Rocha con tasas de entre 5.1% y 4.4%.

—¿Qué zona del país tiene las mayores potencialidades para el desarrollo turístico?

—Rocha es uno de los departamentos que tiene las mejores posibilidades de incrementar la afluencia de turistas porque ofrece sol y playas, pero también tiene muchos atractivos para el turismo ecológico. Merecería recibir muchas más inversiones pero no ha tenido un crecimiento proporcional a su potencial turístico por diversas razones, entre ellas, la negativa a construir un puente sobre la Laguna Garzón, el mal manejo de las sucesivas intendencias municipales, etc.

En el otro extremo del territorio nacional, la zona termal continúa creciendo, especialmente los centros termales del departamento de Salto. Ese desarrollo ha sido acompañado por la mejora en la calidad de los servicios, sobre todo los que se prestan en las Termas de Arapey y en el complejo termal Horacio Quiroga. Lamentablemente, tampoco han fructificado los intentos de contar con vuelos regulares de líneas argentinas para esa área. De todos modos, las termas uruguayas tienen un enorme atractivo para los turistas del vecino país, que constituyen el 60% de los visitantes. No obstante, existe la preocupación de que la creciente perforación de pozos termales en Argentina y Brasil puedan de alguna manera perjudicar las posibilidades de crecimiento en toda esa área en la medida que el caudal de agua no satisfaga las expectativas de los clientes.

Turismo social

—El Ministerio de Turismo lanzó recientemente un paquete de turismo social. ¿Participará el sector privado en ese proyecto?

—Nuestra cámara ha solicitado al Ministerio de Turismo una participación más activa del sector privado para el desarrollo del turismo social. No comparto en absoluto la idea de que el Estado —llámese BPS o cualquier otra dependencia de la administración pública— se convierta en un operador turístico. Este ha demostrado a través de los años que no sabe manejar debidamente las empresas públicas. Pérdidas operativas, una burocracia extendida e ineficiente y la inamovilidad de los funcionarios son sólo algunas muestras de su gestión como empresario. Por lo tanto, no se le debe adjudicar la operativa de ese tipo de turismo que por ley le corresponde al sector privado.

—¿Qué importancia le adjudica al turismo social?

—Está muy relacionado con el turismo interno, que tiene un enorme potencial de crecimiento si se le proporcionan las condiciones necesarias. Este enfoque podría permitir que se duplique la actividad de aquellos establecimientos hoteleros que generalmente registran una ocupación de sólo un 10%-30% durante la baja temporada. Pero, de ningún modo, debe aceptarse que el hospedaje sea gratuito porque lo regalado no se valora. A los turistas uruguayos que vayan a usufructuar los programas de turismo social, habrá que fijarles tarifas de acuerdo con sus ingresos.

Importancia de la política aeronáutica

—¿Ha aumentado el número de asientos en los vuelos a Uruguay en forma proporcional al crecimiento de la capacidad hotelera local durante los últimos años?

—No. Al contrario, en la última década la mayoría de las aerolíneas europeas dejaron de hacer escala en Montevideo. Las únicas compañías extrarregionales que en este momento están volando directamente a nuestra capital son Iberia desde Madrid y American Airlines desde Miami.

Si bien el tráfico ha crecido últimamente en el aeropuerto de Carrasco, el movimiento registrado no corresponde al de un país que pretende ser destino turístico regional. La posibilidad de contar con una mayor cantidad de vuelos procedentes de la región, donde resulta más factible captar pasajeros, no ha prosperado porque siempre ha habido una política restrictiva al ingreso de nuevas líneas aéreas en Uruguay. Eso ha llevado a que dos compañías, Aerolíneas Argentinas y Pluna, monopolicen prácticamente el mercado de puente aéreo Buenos Aires-Montevideo y lo mismo ocurre con Punta del Este.

—¿Por qué no hay más aerolíneas operando en los aeropuertos uruguayos?

—A pesar de que se construyó un aeropuerto de última generación en Laguna del Sauce y que se ha mejorado sensiblemente la prestación de servicios en la terminal aérea de Montevideo a partir de la gestión de la concesionaria Puerta del Sur, se ha puesto una barrera a la operativa de nuevas compañías, siendo una excepción el reciente permiso para los vuelos de la empresa brasileña Gol que comenzarán en enero. Por ese motivo, la Cámara Uruguaya de Turismo ha solicitado ocupar un lugar en la Comisión de Política Aeronáutica ya que sus decisiones no atienden las opiniones de los técnicos que son favorables a una progresiva apertura del tráfico aéreo. La política aeronáutica tradicional es el factor clave que explica por qué no crece el turismo receptivo en Uruguay. A modo de ejemplo, el año pasado ingresaron cuatro millones de turistas extrarregionales a la Argentina, de los cuales sólo el 2%, o sea unos 80.000, cruzaron a Uruguay porque no tienen facilidades para volar desde Ezeiza a Montevideo o Punta del Este.

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