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Los ingresos reales crecen y no solo por efecto del mercado laboral

Los Ingresos por trabajo aún no se recuperan respecto a la pre-pandemia. Sin embargo, el Ingreso de los Hogares creció a partir de otras fuentes que amortiguaron la debilidad de la fuente salarial.

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Getty Images

Hace algunas semanas pudimos acceder a los microdatos del primer semestre de 2023 de la Encuesta Continua de Hogares. De esta forma, estamos en condiciones de profundizar el análisis en la evolución de una de las principales variables determinantes del Consumo Privado como es el Ingreso de los Hogares. Antes de avanzar en las cifras, nos detendremos en dos observaciones que ya la hemos realizado en otras columnas de este espacio y que atienden a dar mayor claridad conceptual al lector acerca de dos conceptos: ¿Qué tipo de fuentes de ingresos consideramos al considerar la variable agregada Ingresos? y ¿qué medida de tendencia central utilizamos y consideramos la más apropiada para representar a gran parte de los uruguayos? ¿La media o la mediana?

 ¿Cuáles son las fuentes de ingresos que se consideran en las variables de Ingresos?

Los ingresos que percibe un hogar están conformados por el ingreso por trabajo asalariado y por otro tipo de ingresos como jubilaciones y pensiones, ingresos por trabajo en cuenta propia, ingresos por rentas de activos físicos y financieros, ingresos por Fonasa, transferencias del tipo Asignaciones Familiares, Tarjeta Uruguay Social, entre otros. A su vez, se utilizan algún tipo de imputaciones como el Valor Locativo (un estimativo de lo que sería un alquiler). Para este artículo vamos a utilizar dos conceptos: el Ingreso del Hogar sin Valor Locativo (YSVL) y el Ingreso por Trabajo (IpT).

¿Media o mediana? ¿Cuál es la mejor medida de tendencia central?

Una variable como la del ingreso de los hogares (y de las personas) tiende a generar datos extremos, esto es, puede haber pocos hogares (personas) que tengan ingresos extremos (muy altos). Ante este caso, dos de las medidas de tendencia central más conocidas como son la media (promedio) y la mediana tienden a diferir: la media resulta superior a la mediana en tanto existen datos extremos altos (para aclarar la diferencia entre media y mediana con un ejemplo se puede ver el artículo de julio de 2022 de este espacio que se llamó “El castigo de la mediana”). En todo caso, para el análisis de los ingresos, consideramos que la mediana es una medida más adecuada dado que, en primer lugar, la cifra es bastante diferente a la media, y en segundo lugar, la cifra es más representativa de la mayoría (desprovista de esas observaciones extremas que mencionábamos “condicionan” a la media).

Los datos

Con el procesamiento de los datos de los primeros semestres de 2023, 2022 y 2019, podemos analizar tanto la evolución de este último año en el que el mercado de trabajo (empleo y salario real) ha cambiado respecto a un año atrás, como también podemos analizar la evolución respecto a los niveles pre-pandemia.

En los gráficos 1 y 2 se señala la evolución de los ingresos nominales (en pesos uruguayos). Es de, en primer lugar, la mencionada diferencia entre media y mediana: en el caso del Ingreso Sin Valor Locativo (YSVL) del primer semestre de 2023, la media alcanzó un valor de 90.170 pesos mientras que la mediana resultó en 70.520 pesos. En el caso del Ingreso por Trabajo, la diferencia resultó de 61.100 pesos (media) versus 43.700 pesos (mediana). En segundo lugar, un detalle no menor, resulta interesante destacar que el ingreso que proviene por el trabajo representa un 62% del ingreso total del hogar —al primer semestre de 2023—, el resto proviene de otras fuentes de ingresos.

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Para entender la evolución en términos reales —los gráficos previos dan cuenta de evolución de los ingresos nominales (en pesos uruguayos)— se deflactan estas cifras por el IPC y se obtiene la variación en el periodo considerado. Los gráficos 3 y 4 dan cuenta de esta evolución, mediante índices que representan el ingreso real, tanto del total del hogar —sin valor locativo— como de aquel que el hogar recibe proveniente de los trabajos que tienen los integrantes del hogar. Las estimaciones de estos resultados permiten llegar a algunas conclusiones. En primer lugar, se confirma la recuperación de los ingresos de los hogares en 2023. En segundo lugar, no resulta trivial si se considera la media o la mediana: cuando se considera la mediana la recuperación ha sido más rezagada. En el caso del Ingreso por Trabajo, cuando se considera la media, el ingreso real en el primer semestre de 2023 se encuentra prácticamente en el mismo nivel que en el primer semestre de 2019, sin embargo, cuando se considera la mediana, el nivel del poder de compra del Ingreso por Trabajo se encuentra aún 5 puntos porcentuales por debajo del poder de compra de igual periodo de 2019 (ver zona puntuada en gráfico 4). En tercer lugar, se repite lo anteriormente mencionado para el Ingreso real sin Valor Locativo (ver zona puntuada en gráfico 3) pero el rezago no es de 5 puntos porcentuales sino menor, de 2 puntos porcentuales.

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Por otra parte, si ponemos la lupa en la segmentación geográfica, en Montevideo la caída del Ingreso real por el Trabajo resultó de 7,6% en el primer semestre de 2023 respecto a igual periodo de 2019, mientras que en el resto del país la caída resultó entre 4,5% y 5%.

Otro zoom-in de interés resulta en analizar la evolución de los ingresos por percentiles. Veamos en primer lugar los que provienen por el trabajo. Cuando el Ingreso por el Trabajo se divide en cuartiles (el primer cuartil corresponde al 25% de menores ingresos, el segundo cuartil es el 50% de menores ingresos o la mediana y el tercer cuartil es el 75% de menores ingresos, o lo que es lo mismo, el 25% de mayores ingresos), se puede observar un comportamiento disímil (ver gráfico 5): la caída de estos ingresos en el periodo de la pandemia se logró recuperar en los percentiles más altos: el 50% de ingresos por el trabajo más altos logran estar cinco puntos porcentuales por debajo de los niveles pre-pandemia (primer semestre de 2019). En el otro extremo, el 25% de los niveles de ingresos más bajos, no logra aun recuperar gran parte de la caída de los ingresos: el nivel promedio del Ingreso real por Trabajo del primer semestre de 2023 se ubica 20 puntos porcentuales por debajo de los niveles prepandemia.

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Cuando el foco se pone en el Ingreso real Sin Valor Locativo por deciles, la evolución resulta diferente. Como se puede apreciar en el gráfico 6, la recuperación postpandemia resulta con mayor vigor en los percentiles más bajos, lo cual —al contrastar con los datos analizados anteriormente— se concluye que proviene de otras fuentes no laborales. De nuevo, aquí y ya con este foco en los diferentes percentiles de ingresos, se podría profundizar en explicar el porqué de este efecto amortiguador en los segmentos de ingresos más vulnerables.

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