OPINIÓN

La felicidad aumenta la productividad

Los empresarios necesitan prestar más atención al bienestar emocional de los empleados.
Invertir para que el personal trabaje contento da buenos dividendos.

Foto: El País
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Investigadores de Warwick citan a Lara Harding. Es la encargada del gerenciamiento de los programas de personal en Google. “En Google, sabemos que la salud, la familia y el bienestar son aspectos importantes en la vida de quienes trabajan en Google. Hemos notado que aquellos trabajadores que están felices demuestran una motivación creciente. Mi objetivo es asegurar que Google sea un lugar emocionalmente saludable para trabajar”.

Oswald, Proto y Sgroi, de University of Warwick, publicaron el estudio “Happiness and Productivity” en el Journal of Labor Economics. Hicieron cuatro experimentos de laboratorio y un estudio sobre shocks reales que recibe la gente y llegaron a la misma conclusión. La felicidad causa que los empleados produzcan más por hora. En concreto, encuentran que los trabajadores felices producen 12% más.

La investigación hace el seguimiento de 713 personas durante algunos años. Los experimentos de laboratorio miden los efectos de corto plazo. El estudio de impacto de los shocks reales que sufren las personas en su vida real, permiten evaluar los efectos de largo plazo. Los investigadores de Warwick son los primeros en el mundo que hacen un estudio de estas características.

Antecedentes

Los trabajos de Alice Isen, de Cornell University, son importantes en esta área. Evalúa el impacto que tiene un pequeño regalo en la motivación. En su experimento participan 97 personas. Le regala a la mitad de los participantes una caja de caramelos y luego les pide que resuelvan nueve anagramas —tres de los cuales no tiene solución— y los premia con la posibilidad de obtener un número para la lotería. Las personas que recibieron la caja de caramelos resolvieron más anagramas.

Uri Gneezy, profesor de economía comportamental, y de estrategia en University of California, mostró en un estudio del año 2000 que aumentar la compensación económica por una tarea mejora la performance en esa tarea. Pero también demostró que las compensaciones no monetarias pueden tener mejores resultados que las económicas. “Tales estudios reflejan el creciente interés entre los economistas en cómo reconciliar los incentivos externos (dinero) con los intrínsecos (la motivación propia)”, señalan los investigadores de Warwick.

Otros antecedentes. Por un lado, hay una extensa cantidad de estudios científicos sobre la productividad a nivel de la persona y a nivel de la planta de producción. Por otro lado, existe una literatura creciente sobre la medición del bienestar de las personas. Pero, hasta el trabajo de Oswald, Proto y Sgroi, se conocía poco acerca de la posible relación causa-efecto entre felicidad y productividad.

Aplicaciones concretas

De la investigación de Oswald, Proto y Sgroi se desprenden varias implicancias. Los cito. “Primero, los economistas y otros científicos sociales necesitarían prestar más atención al bienestar emocional como una fuerza movilizadora. Segundo, se necesita construir más y mejores puentes entre las distintas disciplinas académicas (entre economía, salud y psicología, por ejemplo). Tercero, si la felicidad en el lugar de trabajo conlleva un retorno en productividad, los descubrimientos de la presente investigación deberían tener consecuencias en las políticas de promoción del personal que tienen las empresas. Cuatro, si el bienestar emocional mejora la performance laboral, se puede producir un espiral positivo, creciente, entre productividad de las personas y su felicidad. Y esto puede ir más allá de la empresa concreta: puede tener un impacto a nivel macroeconómico”.

¿Por qué razón la felicidad y productividad van de la mano? Oswald y colegas aventuran algunas hipótesis: la infelicidad puede afectar negativamente la concentración en el trabajo. Si estamos preocupados nos distraemos más fácilmente y no terminamos bien nuestra tarea.

En suma, parece clave hacer un examen personal de qué ambiente es el que estamos creando en nuestra organización. ¿Qué conductas estamos alentando? Desentendernos de la salud, la familia y el bienestar de los empleados no parece una decisión recomendable. Invertir en felicidad de los demás, aumenta los dividendos de los accionistas. Y de los empleados.

(*) Decano de Ciencias Empresariales en Universidad de Montevideo.

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