El petróleo no está en su máximo

NÉSTOR GANDELMAN

Semana a semana, leyendo la sección económica de la mayoría de los medios de prensa uno se ha ido acostumbrando ha enterarse que el precio del petróleo viene batiendo nuevas marcas y que actualmente se encuentra en su nivel históricamente más alto. Sin embargo esto no es así o por lo menos esto no es aún así. En esta columna pretendo aclarar que si bien el petróleo en términos históricos está caro, aún no ha llegado a su máximo histórico. Esto nos lleva a preguntarnos hasta cuánto podrá subir el petróleo y cuál es la diferencia entre esta alza y las crisis petroleras de los setenta y principios de los ochenta.

PRECIO RELATIVO. Los quince pesos que cuesta el boleto en la actualidad corresponden a quince mil de los viejos nuevos pesos de mi infancia y a 15 millones de sus antecesores pesos. ¿Por qué no se anuncia que el precio del boleto ha llegado a su máximo histórico? Debemos pagar por él más que hace unos meses y mucho, mucho más que lo que se pagaba hace años. Para todos los que recordamos lo que es un país con inflación elevada, como la que tuvimos hasta hace no tanto, la respuesta es obvia. Los pesos de hoy valen menos que los pesos de ayer. ¿Por qué? Porque como todos los precios subieron, con los pesos de hoy se puede comprar menos que ayer. Entonces para saber si en realidad el boleto está más caro o más barato tenemos que comparar sobre la base de una unidad de medida homogénea, tenemos que comparar sobre pesos que valgan siempre igual. Esto es lo que los economistas hacemos cuando medimos las cosas a "precios constantes".

Una forma alternativa de ver este mismo problema es la siguiente. Cuando algo se encarece o se abarata lo hace con relación a otras cosas. Por lo tanto, para saber si el boleto está más caro o más barato que hace unos años deberíamos ver cómo se compara el precio del boleto con el precio de alguna canasta de bienes que consideremos representativa.

El dólar igual que el peso, aunque en distinta magnitud, se ha erosionado con el paso del tiempo. Parafraseando lo dicho anteriormente, los dólares de hoy no son como lo de antes. Entonces para comparar que tan caro está el petróleo tendríamos que llevar una serie de precios del petróleo a dólares constantes y recién entonces podremos saber si el petróleo está o no está más caro y cuán lejos está de su máximo histórico.

NO ES EL MÁXIMO. A pesar que normalmente pensamos en el petróleo como un bien homogéneo, en el mundo hay muchas variedades del mismo. Estas variedades se diferencian entre sí según algunas características de su composición química, como ser el contenido de azufre. Uno de los más conocidos es el West Texas Intermediate (WTI) que es el petróleo de referencia en Estados Unidos y que cotiza en la bolsa de Nueva York. Por lo tanto su precio se puede obtener fácilmente en internet y cualquier lector interesado puede replicar el ejercicio de los siguientes párrafos.

En agosto el West Texas Intermediate pasó por primera vez la barrera de los 60 dólares nominales. En el pico de la segunda crisis del petróleo que se vivió entre 1979 y 1981 el West Texas Intermediate llegó a rozar los 40 dólares nominales. Para llevar esto a precios reales tenemos que comparar con algún indicador de precios globales. Por ejemplo, si utilizamos la inflación americana los 40 dólares de los ochenta equivalen a 95 dólares de hoy, por lo que aún se está un 60% por debajo del pico histórico.

Un ejercicio similar se puede hacer para Uruguay. Para ver qué tan caro está el petróleo en términos domésticos tenemos que incorporar al precio del petróleo la evolución de la cotización del dólar con relación a nuestra moneda y por supuesto la inflación interna. Al multiplicar el precio del petróleo por la cotización del dólar mes a mes obtenemos el precio del West Texas Intermediate medido en pesos. Luego de sacar la inflación (deflactar) a esta serie se obtiene un indicador del precio del petróleo en términos reales. Dándole un valor de 100 al segundo semestre del 2005 este indicador toma el valor de 20 en 1998 y de 140 en 1984. Esto quiere decir que en términos comparativos en 1998 el petróleo era un quinto del precio actual, pero en 1984 para los uruguayos el precio del West Texas Intermediate llegó a ser un 40% más caro que lo que es ahora.

DIFERENCIAS. Como en todos los mercados, los determinantes del precio del petróleo son su oferta y su demanda. Los precios del petróleo suben por caídas en la oferta, aumentos en la demanda o por la acción combinada de ambas fuerzas. La gran diferencia entre lo que estamos viviendo en estos días con las crisis de los setenta y ochenta es que aquellas crisis fueron motivadas por el lado de la oferta mientras que hoy vivimos mayormente un fenómeno de demanda.

Tanto la primer crisis petrolera de 1973 como la segunda crisis de 1979-1980 se produjeron por reducciones en la oferta derivadas del embargo decretado por los países árabes luego de la guerra de Yom Kippur, por la guerra Irán-Irak y por la efectiva utilización de cuotas entre los países miembros de la OPEP. A posteriori de estos eventos, la OPEP no logró mantener el control sobre la producción de los países miembros y en términos reales los precios del petróleo retornaron a valores precrisis.

Tras varios años en los que la OPEP perdió su importancia en el contexto internacional, entre 1999 y el 2000, en buena parte a impulsos del presidente de Venezuela Hugo Chávez, la OPEP logra recuperar un papel protagónico en el escenario internacional. En marzo de 1999, Venezuela llegó a un acuerdo con México y Arabia Saudita para sacar del mercado unos dos millones de barriles diarios. Esto desencadenó nuevos recortes de otros países y produjo un incremento en el precio del petróleo, luego moderado con algunos incrementos en las cuotas de los países miembros del cartel. Estos eventos, sumados especialmente a las secuelas de la situación actual en Irak, podrían hacernos pensar equivocadamente que los precios actuales del petróleo se deben, al igual que en las crisis anteriores a restricciones en la oferta.

Sin eliminar completamente estas distorsiones, el fenómeno más relevante para entender los precios actuales del petróleo es un gran incremento en la demanda. Esta demanda tiene dos componentes. El primero es la tradicional demanda para consumo de los distintos países. La fortaleza de la economía china, así como la marcha de las economías de Estados Unidos y Japón aseguran un buen ritmo de consumo de petróleo en el futuro inmediato. Sumado a esto existe un segundo componente en la demanda que no estaba presente anteriormente. Este componente es el gran diferenciador de esta crisis con las crisis anteriores. Además de la demanda para el consumo existe una importante demanda por parte de fondos de inversión de origen fundamentalmente americano. Estos fondos demandan petróleo por motivos especulativos.

Las noticias de los execrables atentados que lastimosamente hemos tenido que escuchar en los últimos tiempos han tenido sus impactos en las bolsas financieras mundiales y en los precios del petróleo. Algunos analistas han basado la racionalidad de la demanda especulativa en el hecho que el precio del petróleo puede operar como un seguro contra actividades terroristas. Hasta el momento la inversión especulativa en futuros de petróleo ha sido una actividad redituable para estos fondos de inversión y probablemente siga actuando como un diversificador eficaz ante el riesgo terrorista. Expertos en la materia han llegado a estimar que si esta demanda especulativa no estuviese presente el precio del petróleo se ubicaría en un entorno de 20 dólares por debajo del precio actual.

Para finalizar, el porvenir depende en gran medida de la evolución de las grandes economías mundiales, del frío con que se presente el invierno en Estados Unidos y en Europa y de eventuales crisis de suministro. Pero por sobre todo esto, se debe ser consciente que no es esperable que el terrorismo desaparezca en el corto plazo, por lo que las inversiones financieras en petróleo probablemente se prolonguen en el tiempo. Si bien el futuro es incierto, lo más probable es que debamos convivir con altos precios del petróleo por bastante tiempo. Como hemos visto, aún no se ha llegado a su pico histórico. Si esta situación llega a darse, definitivamente la economía mundial se resentirá. En un seminario que dictó hace pocas semanas en Universidad ORT el Dr. Arturo Porzecanski resumía con cierta ironía que mientras en el pasado, cuando la gente se veía agobiada por incertidumbres, invertía en oro, hoy se protege invirtiendo en petróleo.

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