ENTREVISTA

Cómo aprovechar el empuje del éxito de dLocal

Hicieron muchas cosas bien: adquirieron capacidades, integraron saberes, sumaron contactos globales; incorporaron talentos. 

Pablo Brenner, Mentor y Director de Diversas Empresas Emprendedoras. Foto: El País
Pablo Brenner, Mentor y Director de Diversas Empresas Emprendedoras. Foto: El País

El enorme éxito obtenido por la empresa uruguaya dLocal en su salida a la bolsa en el Nasdaq la pasada semana, plantea la expectativa de cuáles serán los réditos que el sector tecnológico uruguayo y el país como tal pueden obtener de este hito. Para Pablo Brenner, quien luego de una larga y exitosa carrera como emprendedor y exitoso empresario participa como mentor en un buen número de proyectos, los integrantes de dLocal “hicieron muchas cosas bien para que eso pase”. Brenner, que integra además el directorio de diversas empresas de tecnología que buscan su oportunidad, asegura que en Uruguay existe un ecosistema favorable para desarrollar proyectos exitosos, al que le faltan “más jóvenes que estudien tecnologías” y la formación integral de product managers. Sostiene que el talento argentino que se está radicando en Uruguay es otro gran impulso al sector. A continuación, un resumen de la entrevista.

—¿Dónde se fundamenta el éxito de un emprendimiento como el de dLocal?

—El ecosistema emprendedor hace 15-20 años que viene generando cada vez más y mejores emprendedores y como resultado de ello, oportunidades. En el caso de Sergio (Fogel, su primo), es un emprendedor serial, con mucha experiencia y una notable preparación. Porque no se trata de que “un día” se les ocurrió una gran idea y nació dLocal. Las cosas que venían trabajando junto con Andrés (Bzurovski) ya mostraban un perfil emprendedor e innovador muy fuerte. En esta ocasión, detectaron una oportunidad en lo que son, a mi juicio, las deficiencias de nuestros mercados…

—¿Cómo es eso?

—El hecho de estar en Uruguay permitía ver —y aún ocurre— que, a las empresas grandes como Amazon o Spotify, que requerían exclusivamente de una tarjeta de crédito internacional, no se podía acceder. Algunas siguen en esa situación. Ellos identificaron eso como una problemática para los dos lados. Para la multinacional, que no estaba accediendo a un alto porcentaje del potencial de mercado en los países emergentes porque no tenía una solución para ello; y al mismo tiempo, un problema para la población que no podía acceder a servicios a los que quizás les gustaría acceder. Ese tipo de problemas los conoce alguien que está en un país como Uruguay que quien está en el primer mundo; por eso, desde nuestras deficiencias, encontraron la oportunidad.
Además, desde la multinacional, era difícil que encararan soluciones puntuales, para que en Uruguay se pudiera pagar, por ejemplo, con una tarjeta local y en Brasil con boleto bancario; y así sucesivamente. Y ellos, con una sola solución, le eliminaron el problema en 30 países. Hicieron, además, una ejecución brillante.

—Una buena ejecución necesitó de una operativa muy efectiva, pero también celeridad…

—No es algo de unos pocos días, pero es cierto que aprovecharon cada momento para avanzar. Un tremendo esfuerzo, yendo a cada rincón que les resultaba interesante estar, instalando oficinas, contando con profesionales que les facilitaran acceder a las condiciones de cada mercado, cada país, etc. Todo eso que ellos desarrollaron en distintos puntos del mundo se transforma hoy en una ventaja competitiva, porque el que quiera competirles, debe empezar de cero.
Los emprendedores de un mercado chico como Uruguay tendemos a distraernos mucho; vamos atendiendo pedidos puntuales de los clientes y nos vamos diluyendo en otros emprendimientos. Ellos tuvieron la gran virtud de mantener el foco en su plan.
Y otro punto muy valioso. La combinación entre la experiencia de Sergio y Andrés, con la ejecución d ellos más jóvenes del equipo, encabezado por Seba (Sebastián Kanovich) y Jaco (Singer) que hoy tienen 30 años, pero cuando arrancaron con eso tenían 25 años. En un país donde no les damos mucho espacio de liderazgo a los jóvenes, es sumamente importante.
Hicieron muchas cosas muy bien para que esto pase. Se formaron, adquirieron todas las capacidades necesarias, integraron de múltiples saberes, establecieron contactos a primer nivel global, contrataron gente muy capaz en todo el mundo… no se trató solamente de una idea y un buen producto.
Además, esto traerá un efecto derrame, imagino. Mucha gente que pasó por dLocal desarrollará en otras empresas todo lo que aprendió. Esa es otra externalidad positiva.

—Hablaba antes de un ecosistema emprendedor en Uruguay. ¿Hay una cuestión país que también genera ventajas comparativas para que surjan proyectos innovadores y capaces de hacerse un lugar a nivel global?

—Hay sí. Creo que el ambiente para desarrollar este tipo de negocios en Uruguay es propicio. Más allá de lo que falte, todo lo que se ha hecho desde instituciones como la ANII o la infraestructura digital que se ha desarrollado, son una buena base.
Pero, además, ahora hay una coyuntura muy particular que nos favorece: muchos emprendedores y talentos argentinos, por las circunstancias que atraviesan en su país, han decidido venir a vivir a Uruguay. Pesos pesados del emprendedurismo argentino que están acá y miran con atención qué pueden hacer en nuestro país. Eso es clave para posicionarnos como un polo regional, en cierta medida por nuestros aciertos, pero también por los errores de los vecinos. Y han llegado muchos emprendedores con intención de radicarse definitivamente, no solamente para pasar la coyuntura.

—¿Qué valor tiene, como señal, para los emprendedores en Uruguay, el éxito de dLocal?

—Es súper motivante para los demás emprendedores. Una clara muestra de que se puede, y a nivel mundial. No hay una liga mayor que Nasdaq, estar allí y ser muy exitoso en una IPO (oferta pública inicial, por sus iniciales en inglés). No es menor para un país que a nivel global se le conoce por su producción primaria, que hoy destaque por una empresa, la mayor del país por lejos, basada en conocimiento. Es un importante cambio de paradigma. Hay un mensaje fuerte para los emprendedores.
Por otro lado, es también un fuerte mensaje a los inversores. Es un círculo virtuoso. Los inversores vienen si hay proyectos ambiciosos. No se puede traer un fondo de inversión que tenga mil millones de dólares para apostar por una inversión de 200 mil. No les cierra por ningún lado. Lo que estaba faltando era inversiones de lo que se denomina Serie A y Serie B, aquellas de mayores montos.

—Obtener los fondos para llevar adelante el emprendimiento es complicado para los emprendimientos locales...

—Para inversiones menores, con la ANII y con los inversores que hay en la región, más o menos, algunos cientos de miles de dólares para el inicio de la empresa se obtienen. Pero cuando ya hablamos de millones, se hacía difícil obtenerlos por acá. La cuestión es que, un fondo pone 20 millones en un proyecto con la expectativa que luego la empresa se venda en 200 millones o más. Esperan obtener diez veces lo que han invertido, porque saben que en otras muchas van a perder.
Hasta ahora estábamos en una etapa donde había empresas de tecnología que se vendían en 30 o 50 millones de dólares. Y eso está muy bien; pero eso justifica inversiones que no pasan de 5 millones. Con dLocal la ecuación cambió, ya desde que se convirtió en Unicornio. Ahí, los inversores pueden pensar en “poner una ficha mayor” y jugar en otras ligas. Son fondos que hasta ahora no venían por acá. Ahora, de pronto, empiezan a mirar a Uruguay con otra atención. Eso es un cambio fuerte.

—¿Hay un rédito país, también, Uruguay como marca?

—No es tan lineal, pero podemos entrar en el radar, hasta en forma inconsciente. El gran éxito de una firma local, familiariza a unos con el país y a otros, los genera curiosidad.
Como ejemplo: un país muy parecido a Uruguay, como Estonia, se hizo famoso porque emprendedores locales desarrollaron Skype. Desde ese momento Estonia entró en el radar. Hubo un efecto derrame importante y hoy ese país está considerado como uno de los líderes de tecnología de Europa.

—¿Qué se puede hacer como país para propiciar más innovadores, empresas y emprendimientos?

—Las cosas se están haciendo en la dirección correcta, a mí entender. Capaz que deberíamos sostener e impulsar aún más herramientas como la ANII o ANDE. Y aprovechar el talento local, así como el talento técnico y gerencial que se vino desde Argentina, insisto.
No todos los proyectos tendrán chance de llegar a Nasdaq, pero hay muchas cosas buenas para hacer —y que se hace— con proyectos de menor porte. No hay recetas, lo que hay es talento para aprovechar, acompañar, rodear. Se deben dar condiciones para que eso ocurra. Asumiendo que hay riesgos, pero que es necesario asumirlos. De eso se trata.

—¿Se necesita más del privado en la inversión?

—Es claro que no se puede depender solo del Estado en este tema. Se armó en el país un buen número de inversores ángeles y algunos fondos relativamente chicos. Hay empresas que se han volcado a incubar e invertir en proyectos, también. Hace un tiempo hubo un proyecto interesante de armar un “fondo de fondos” que apalanque los fondos existentes, es un modelo de éxito en otros países y acá quedó pendiente, por falta de recursos.
Lo otro es el mercado de valores, donde podría haber oportunidades. Acá también hubo una idea de armar desde Uruguay una suerte de bolsa de valores regional, aprovechando las características de país serio. No todos van a acceder a Nasdaq, y hay que buscar más oportunidades. En Europa existen algunos mercados con ese objetivo; sucedió con la bolsa de Varsovia, también el AIM de Londres, Singapur, Tel Aviv… hay buenos ejemplos. Podría funcionar.

—¿Y a la academia, qué le podemos pedir?

—Siempre hay materias pendientes, por la propia dinámica del sector. Lo que hace cinco años estaba bien, quizás ahora es necesario ajustar. La academia se está aggiornando, con carreras más flexibles y sumando habilidades blandas. Hace quince años nadie hablaba de emprendedurismo en la universidad y hoy lo han ido incorporando todos.
Creo que donde más nos falta, aunque es un tema casi mundial, es la generación de product manager, gente que pueda diseñar y llevar adelante un producto, desde el diseño en sí hasta la estrategia de marketing, toda una cadena que en Silicon Valley la hacen fantástica y creo que es lo que más falta en Latinoamérica en emprendedurismo y las universidades no saben muy bien cómo preparar ese perfil.
Y en la base precisamos, eso sí, más jóvenes que estudien tecnología. Es un problema, ojalá esto (el éxito de dLocal) entusiasme a más jóvenes en la sociedad uruguaya.

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