LUIS PRATS
Hola, soy Kal-El. -Mucho gusto, soy Moroccan. Este diálogo podría darse en algunos años, si los hijos de Nicolas Cage y Mariah Carey se conocieran en alguna fiesta de Hollywood. Además, entre sus amigos podrían contar con Rocket Rodríguez, Tallulah Belle Willis, Tu Morrow y Pilot Inspektor Lee, todos hijos de famosos con nombres fuera de lo común.
La costumbre de bautizar a sus vástagos de forma extravagante es una moda extendida entre los famosos de todo el mundo.
Tal vez las celebridades se sientan obligadas a mostrarse originales y divertidas en cada acto de su vida. Quizás quieran marcar tendencia, rescatando nombres olvidados o creando nuevos para que otras parejas los imiten. Y de hecho, se afirma que en Estados Unidos hay cada vez más niños llamados Maddox, por uno de los chicos de Brad Pitt y Angelina Jolie. No es de descartar, finalmente, que las estrellas estén demasiado acostumbradas a cumplir todos sus caprichos, lo cual no ocurriría con un matrimonio común y corriente, que ante un bautizo inusual deberá responder a los reclamos de abuelos, tíos y hermanos: "¿Y por qué no le ponen Juan?".
Por supuesto, los padres famosos son libres de ponerle sus hijos como les plazca, salvo que se trate de nombres ofensivos. Pero el resto de los mortales tenemos el derecho de expresar que esos nombres pueden parecer ridículos. Y los hijos, cuando crezcan, tendrán el derecho de reprochárselo a los padres.
Tal vez ninguno se compare con el nombre que el actor Nicolas Cage estampó en los documentos de su hijo menor, Kal-El, que tampoco combina con el apellido familiar, Coppola (Cage es sobrino de Francis Ford Coppola, pero quiso despegarse de la fama del director). Kal-El se llamaba Superman en su planeta natal, Krypton, antes de llegar a la Tierra, donde pasó a responder al nombre de Clark Kent. Se dice que Cage es fanático de las historietas, y por eso su decisión. ¿Y si hubiera sido lector de Charoná?
Michael Jackson era un abonado a la extravagancia. Será por eso nadie se extrañó que dos de sus hijos recibieran el mismo nombre: Prince Michael y Prince Michael II (a la niña le puso Paris).
La numerosa prole, biológica y adoptada, de Brad Pitt y Angelina Jolie, lleva nombres llamativos: Maddox (dicen que es "hijo del Señor" en antiguo germano), Zahara Marley ("flor" en árabe), más un homenaje a Bob Marley, Shiloh Nouvel, Pax Thien ("paz" en latín y "cielo" en vietnamita) y los mellizos Knox Leon y Vivienne Marcheline.
Una manía es buscar nombres que en algún idioma tengan un significado particular. Tom Cruise y Katie Holmes le pusieron Suri a su hija, supuestamente por "princesa" en hebreo y "rosa roja" en persa, aunque en realidad la palabra no existe en esas lenguas.
Otra variante son los homenajes. El cantante de Maná, Fernando Olivera, le puso al hijo Dalí, quien casualmente además de fama como artista la tuvo por su extravagancia. El cantante Jon Bon Jovi eligió Jesse James Louis. El futbolista David Beckham y su esposa Victoria bautizaron Brooklyn a su primogénito, porque lo concibieron en ese distrito de Nueva York. Luego de Cruz y Romeo, los que siguieron, la pareja optó por Harper Seven para su hija más pequeña. Harper por la escritora Harper Lee, autora de Matar un ruiseñor, el libro favorito de Victoria, y Seven porque Beckham juega con el número 7 en su camiseta.
Bruce Willis y Demi Moore tuvieron tres hijas y algunas complicaciones al registrarlas: Rumer Glen, Scout LaRue y Tallulah Belle.
Frank Zappa fue un grande de la música, pero se pasó de chistoso con sus hijos: Moon Unit, Dweezil, Ahmet Emuukha Rodan y Diva Thin Muffin Pigeen. Y el actor Rob Morrow pretendió hacerse el gracioso al ponerle Tu a su hija, de manera que nombre y apellido fuera Tu Morrow (que suena "mañana").
En el Río de la Plata, los famosos tampoco se quedan cortos. La modelo y empresaria Valeria Mazza llamó a sus hijos con una combinación de T y B: Taína, Balthazar, Tiziano y Benicio. El actor Facundo Arana le puso a los suyos India, Yaco y Moro. La modelo Nicole Neumann y su pareja, el futbolista Fabián Cubero, dieron a su hija el nombre de Indiana. Los vástagos de los actores Agustina Cherri y Gaston Pauls son Muna y Nilo.
Natalia Oreiro y su esposo, el cantante Ricardo Mollo, dicen que llamarán Merlín Atahualpa a su hijo próximo a nacer. Merlín, como el mago de la leyenda del rey Arturo; Atahualpa, como el último emperador de los incas. Al parecer, Mollo y su hermano siguen la tradición de bautizar a sus hijos de tal forma que sus iniciales formen la sigla MAM, pero para eso hubiera sido más sencillo ponerle Manuel Antonio, Miguel Ángel o Mario Alberto.