Por la Prof. Cristina Scheck
Las tortas son preparaciones a base de ingredientes comunes como harina, azúcar y otros componentes que le otorgan una textura tierna y húmeda que las hace especiales para acompañar el clásico té.
El éxito de una torta no se debe más que a la observación cuidadosa de algunas reglas sobre mezclado y horneado, así como la calidad de los ingredientes que utilicemos.
Veamos entonces algunas reglas para lograr el éxito en su preparación:
Todos los ingredientes de una torta deben estar a temperatura ambiente en el momento de la preparación, salvo indicación especial de la receta.
Las claras deben ser batidas a punto de nieve consistente. Estas deben formar picos que se mantengan firmes, pero que no se separen en copos.
La manteca debe estar blanda antes de batirla con el azúcar, de esta forma se disuelve mejor y la masa resulta con una textura más fina.
Las yemas batidas con azúcar deben trabajarse hasta que tomen color limón pálido.
Los aromatizantes que utilicemos -extractos, licores o cáscara rallada de limón o naranja-, deben agregarse a la preparación cremosa de manteca o huevos batidos, o bien mezclada con los ingredientes líquidos.
Una masa insuficientemente batida dará como resultado una torta de gránulo grande, que se secará en poco tiempo. Un batido excesivo la hará compacta y pesada.
Las tortas con mayor proporción de manteca o azúcar deberán ser más batidas que las comunes.
El horno debe estar caliente y el molde que se va a utilizar enmantecado para cuando se termine de preparar la torta.
La preparación se verterá en el molde sin amontonar y se extenderá hacia los bordes con una espátula. Luego se colocará el molde en el centro del horno.
No se deberá abrir el horno hasta transcurrido la mitad del tiempo indicado en la receta.
Una torta cocida luce una superficie dorada y es elástica al presionarla. Si utilizamos un palillo deberá salir seco al introducirlo en ella. Los bizcochuelos y tortas muy esponjosas no se deben pinchar.
Para desmoldarla se deberá esperar 5 minutos, luego desmoldarla. Si se tapizó con papel hay que retirarlo enseguida. Dejarla enfriar bien antes de rellenarla o bañarla.
EL BAÑO. Este debe ser para la torta el "broche final" que dará por terminado nuestro trabajo; debe ser tan atractivo que nos de pena cortarlo. Tiene que tener una relación íntima con la torta, es importante que esa relación sea lograda para que el sabor se vea realzado.
Un baño que luce atractivo pero que no tiene buen gusto, o que no combina con la torta puede decepcionarnos.
Muchas veces el baño nos salva cuando la torta no está perfecta, pues es un gran simulador.
TORTA DORADA
INGREDIENTES. 150 gramos de manteca, 1 taza de azúcar, 3 huevos, 2 cucharaditas de vainilla, 2 cucharaditas de ralladura de naranja, 2 tazas de harina, 2 cucharaditas de polvo de hornear, 1/3 taza de leche. Baño. 200 gramos de chocolate, 1/4 taza de manteca, 1/4 taza de dulce de leche.
ELABORACION. Batir la manteca con el azúcar hasta que quede cremosa, agregar y continuar batiendo los huevos, la vainilla, la ralladura de naranja. Incorporar la harina y el polvo de hornear alternando con la leche. Mezclar, colocar en molde desmontable enmantecado y enharinado de 26 cm. Llevar a horno moderado durante 55 minutos. Desmoldar tibia. Servir espolvoreada con azúcar impalpable o rellena y bañada con el chocolate derretido al baño María al que agregamos la manteca y el dulce de leche.
TORTA DE CHOCOLATE Y NUEZ
INGREDIENTES. 200 gramos de manteca blanda, 1 taza de azúcar, 5 yemas, 2 cucharaditas de vainilla, 1 cucharada de licor, 200 gramos de chocolate, 2 tazas de harina, 2 cucharaditas de polvo de hornear, 3/4 taza de nueces picadas, 5 claras batidas a nieve.
ELABORACION. Batir la manteca, el azúcar, las yemas, la vainilla, el licor y el chocolate derretido al baño María hasta estar cremoso. Mezclar la harina, el polvo de hornear y las nueces. Agregar y batir. Por último incorporar las claras batidas a nieve. Colocar en tortera desmontable enmantecada de 26 cm. y llevar a horno moderado 175ºC (350ºF) durante 50 minutos aproximadamente. Podemos rellenarla y bañar a gusto o simplemente espolvorear azúcar impalpable.
TORTA MARMOLADA
INGREDIENTES. 100 gramos de manteca, 1 taza de azúcar, 4 yemas, 1 cucharadita de vainilla, 2 tazas de harina, 2 cucharaditas de polvo de hornear, 2 cucharadas de fécula de maíz, 1/2 taza de leche, 50 gramos de chocolate.
ELABORACION. Batir la manteca con el azúcar y agregar las yemas, debe quedar cremoso. Agregar la vainilla. Mezclar aparte harina, polvo de hornear y fécula. Agregar la mezcla seca a la de yemas alternando con la leche. Separar 1/3 de la mezcla y agregarle el chocolate derretido al baño María. Colocar en molde enmantecado alternando las 2 mezclas y con un tenedor hacer movimiento circular para lograr el efecto. Llevar a horno de temperatura moderada 50 minutos. Retirar una vez pronta, dejar entibiar y desmoldar. Servir con dulce de leche tibio.
MIS APUNTES
No a la bulimia y anorexia
La buena convivencia familiar dificulta la entrada a la Anorexia Nerviosa y a la Bulimia. Cuando existe una forma sana de comunicarse y cada uno de los integrantes de la familia mantiene su rol, es más fácil comprenderse y respetarse.
Si existen pocas reglas, pero claras y sencillas, a las que todos respetan, se vive en un clima de armonía. El elemento primordial que condiciona la calidad de vida es el afecto. Aprender a amar es un arte que debe cultivarse, un trabajo saludable que nos permite crecer.
Si bien es cierto que cada individuo y cada familia tiene su propia escala de valores, existen principios éticos y morales que deben anteponerse a lo trivial o a las modas, al poder o al dinero.
Seamos honestos con los demás, con nuestros hijos y con nosotros mismos. Aprendamos a aceptar nuestros errores. Defendamos la verdad, no nos ocultemos detrás de una mentira. El que es honesto, no miente, no oculta síntomas y eso hace que la ayuda llegue antes, y que la enfermedad no se instale.
Lo que no debemos hacer en casa para prevenir la Anorexia Nerviosa y la Bulimia:
No a comer en soledad.
No a las dietas autoimpuestas.
No al malhumor y al capricho.
No a la agresividad.
No a la autoexigencia exagerada.
No a la comida, al cuerpo y a las calorías como tema de conversación.
No a la hiperactividad.
No al uso de diuréticos laxantes o pastillas para adelgazar.
No a la automedicación, productos dietéticos, edulcorantes, al abuso de café, al cigarrillo, al alcohol.
No abusar de la balanza y del espejo.
No al ayuno.
Lo que debemos practicar en casa:
Sí a un proyecto de vida saludable.
Sí al respeto mutuo, a la colaboración y a la integración grupal.
Sí al compromiso mutuo o grupal.
Sí a los límites.
Sí al diálogo y la comunicación.
Sí al buen modo y a la cordialidad.
Sí al buen humor.
Sí al orden y cuidado de nuestro cuarto y de los espacios comunes de la casa.
Sí a la puntualidad.
Sí al progreso.
Sí a la constancia y al esfuerzo diario.
No se puede luchar solo. Debemos saber que combatir estas patologías es complejo, que es una tarea difícil. Nuestra fuerza de voluntad no basta, tampoco la de nuestros hijos.
Necesitamos de la colaboración de todos. De un equipo especializado. De un grupo de autoayuda que incentive a nuestros hijos a cumplir su proyecto de vida, que optimice la comunicación y la convivencia familiar y el desarrollo personal de todos y cada uno de sus miembros. De una escuela que integre a la familia y que luche por formar individuos sanos y felices. De familiares y amigos que compartan nuestros ideales y metas. Todos nos necesitamos.
Los amigos de nuestros hijos serán nuestros aliados para descubrir comportamientos que nos llaman la atención. Hablemos con ellos para llegarles.
Comprometerse con la causa no es fallarle a sus amigos, ayudará a curar esta enfermedad.