LIL BETTINA CHOUHY
En el Cine Teatro Metro, el 23 y 30 de agosto, se produjo un acontecimiento. Mujeres de diversas profesiones, menos la de actriz profesional, subieron al escenario para protagonizar Monólogos de la Vagina.
Lo recaudado por esta obra, creada desde el comienzo con voluntad militante, debe ir para organizaciones de lucha contra la violencia sobre la mujer.
Los relatos parten de las duras experiencias de quince mujeres; vejaciones, atropellos, discriminación. Desde ese horror, pero pasando también por la maravilla del parto, las narraciones se suceden.
Mientras Susana García desgrana en off datos y cifras, las mujeres dicen sus monólogos humorísticos, audaces, comprometidos. Y lo hacen estupendamente, logrando conmovernos con energía, talento y convicción.
Guiadas sabiamente por Beatriz Massons y Verónica Linardi, políticas, sociólogas, periodistas, cantantes, abogadas, siquiatras se lanzan al ruedo.
Al decidirse a subir al escenario, estas uruguayas aceptaron un desafío, reasumiendo un compromiso -de forma por cierto poco común- con su feminismo, reubicando la confrontación a partir de la sexualidad.
Desafiando prejuicios, afirmando el derecho a poner en palabras el ancho mundo de lo que no se habla. Todavía algunos se erizan con la palabra vagina o concha.
El diccionario Larousse define vagina como "órgano genital interno de la mujer formado por un canal de paredes vasculares y revestimiento mucoso que comunica el útero con la vulva".
Concha: órgano genital de la mujer.
La señora Mirtha Legrand dijo en televisión que no le gustaba la palabra.
Cuando Cipe Lincovsky hizo la obra, aquí en Uruguay, algunos dudaron en llamarle a la cosa por su nombre.
Las funciones de estos Monólogos son a beneficio de la ONG Casa de las Mujeres de la Unión, uno de los más antiguos puestos de lucha contra la violencia hacia la mujer liderada por la infatigable Mabel Simois.
Como señala la productora y convocante Claudia Mera: "Lo que más me sorprendió de conocer personalmente a las mujeres que vamos a ver sobre el escenario fueron sus miradas. Directas a los ojos, brillantes, llenas de vida.
Con el correr de los meses fui descubriendo a un grupo de mujeres realizadas y felices, con las dificultades y problemas que tenemos todos, pero plenas porque trabajan y viven de las actividades que les gustan."
Y agrega: "No todas las mujeres de nuestro país tienen esa suerte. Muchas a duras penas consiguen trabajo, o son jefas de hogares que apenas subsisten con lo justo cada mes. Muchas fueron madres cuando aún eran niñas, la vida las llevó por delante. Otras se sienten poco valoradas porque no acceden a los puestos laborales que merecen, o ganan menos dinero que sus compañeros varones por idénticos trabajos".
Integro un público que agradece y celebra la buena onda, el humor, la excelencia y el coraje.
Subieron a escena: Alda Novell, Teresa Herrera, Mónica Botero, Soledad Ortega, Glenda Rondán, Carolina García, Malena Muyala, Natalia Trenchi, Fany Puyeski, Catalina Ferrand, Beatriz Argimón, Ana Prada, Fernanda Cabrera, Lizette Uyterhoeven y Paola Penino. Cuerda de tambores La Melaza.
Vale la pena nombrarlas.