EL PERSONAJE

Lourdes Ferro: "Quedó en evidencia la soledad"

Es astróloga y tarotista, tiene su propio programa de televisión y sus libros se venden por miles. Detrás de todo eso hay una historia de mucho trabajo, sacrificio y pasión.

Lourdes Ferro, astróloga y tarotista
Lourdes Ferro, astróloga y tarotista. Foto: Hernan González

Es la astróloga y la tarotista de la televisión. La que mira a la cámara para mirar a los ojos a quienes la ven del otro lado. La que habla de las lunas, de los signos, de los planetas. La que de lunes a viernes aparece en la pantalla de Canal 4 tres veces por día para hablarle a quienes quieran escucharla, para decirles el horóscopo de su signo, para intentar explicarles por qué se pueden sentir así y qué puede generar en ellos que mercurio esté retrógrado o que la luna esté en piscis. Es la de los libros y fue la de los viajes. Lourdes Ferro, 56 años, es también peluquera, repostera, actriz, artista plástica, madre de dos hijos, abuela y nieta de un abuelo amante del cielo, de la naturaleza, de la astrología y del tarot.

Nada de lo que tiene ahora lo tuvo siempre. Nada fue demasiado fácil en la vida de Lourdes. Siempre avanzó sabiendo lo que quería y sabiendo lo que era. Quizás eso la llevó a estar donde está hoy. Eso es a lo que ella llama fe. “Entiendo a la fe como confianza. La definición de fe es tener la confianza, la seguridad de que si yo hago las cosas bien, en la medida que pueda, las cosas me van a salir bien. Siempre puede haber problemas, pero si yo pongo todo de mí para que las cosas me salgan bien, me van a salir bien”.

Cree que la gente ha perdido un poco la fe. Y que ahora estamos en proceso de recuperarla. Que nos dimos cuenta de que es necesario creer, confiar, tener seguridades. “Hay una sed de espiritualidad que no está contenida”. Sobre todo en estos días de encierro, aislamiento e incertidumbre. Las personas buscan su palabra, le preguntan qué está pasando, cuándo se va a terminar. Para ella, la respuesta está en lo que pasa en el cielo.

“En mi libro Guía Astrológica 2020, publicado el año pasado, hay un estudio donde establecemos una relación entre las grandes conjunciones de planetas y lo que sucedía en el mundo en distintas épocas. Y muchas coinciden justamente con las grandes pandemias. Y es lo que está pasando ahora. Ya habíamos dicho que el 2020 iba a ser un año de ‘subite, ponete el cinturón y apretalo fuerte porque vamos a galopar’”, dice del otro lado del teléfono.

Y para quienes buscan una respuesta, explica: “En junio y julio va a estar muy complicado el cielo nuevamente y lo que pasa en el cielo se refleja acá abajo. Eso lo dije el otro día en un programa del que me llamaron y alguien comentaba: ‘Qué viva, es pleno invierno’. Pero cuando yo pienso en astrología no estoy pensando si es invierno o es verano; yo pienso y leo lo que está diciendo el cielo. Mayo tiene pinta de que va a estar mucho más tranquilo; en junio y julio no nos podemos descuidar, no nos podemos descuidar de verdad. En octubre hay algo que es muy positivo, interesante, que es una salida que es buena para todos. Y yo creo que ya en diciembre esto va a ser un recuerdo. No sé si un mal recuerdo porque creo que a la humanidad le van a quedar cosas muy importantes, en la política, en la economía, en el ánimo de las personas. Quedó en evidencia nuestra soledad, sobre todo. Es lo que más dejó en evidencia esta pandemia, la soledad, la poca capacidad de convivencia. Esto es como una puesta a punto de decir bueno, esto así no lo podemos soportar más”.

El cielo

Lourdes Ferro está por sacar su nuevo libro, Magia. Mi libro de sombras
Lourdes Ferro está por sacar su nuevo libro, Magia. Mi libro de sombras. Foto: H. González

En la casa de sus abuelos por parte de madre, dueños de un bar-almacén en la Curva de Maroñas, había libros y cartas de tarot. Su abuelo Cholo no era tarotista pero le apasionaba la astrología, admiraba al cielo y a la naturaleza. Era, dice Lourdes, un “hombre muy sabio, con mucho conocimiento”. Junto a esos abuelos Lourdes aprendió a crecer mirando para arriba.

También tiene el recuerdo de su bisabuela materna, “una gallega de 1880 que había crecido entre la montaña y que tenía mucha sabiduría, era muy bruja, tenía muchas recetas”. Algunas de ellas, con las que Lourdes creció, las está entendiendo ahora mientras escribe su próximo libro, Magia. Mi libro de sombras (Planeta), un manual de magia que saldrá a la venta en junio.

“Yo entiendo las recetas de mi bisabuela ahora con esta pandemia, entiendo sus comportamientos. Ella vivió a la gripe española, la pasó, sobrevivió a esa pandemia. Entonces tenía un montón de costumbres y de hábitos que yo no entendía. Ahora te dicen, por ejemplo, los zapatos se quedan afuera y a mí nunca jamás se me ocurrió entrar con mis zapatos al dormitorio porque por mi bisabuela yo sabía que era prohibido. A nosotros (ella y sus tres hermanos) cuando éramos chicos nos bañaban de pies a cabeza con unas aguas colonia que eran horribles y eran puro alcohol. Ahora nos recomiendan que usemos alcohol. En aquel entonces hacíamos todo eso porque ella había sobrevivido a otra pandemia”.

No puede decir en qué momento empezó su interés por el tarot y la astrología simplemente porque vino con ella, porque estaba en el aire desde que nació. “Es como si te criaras en un lugar donde tus padres son músicos; no se te ocurre pensar cuándo nació tu interés porque eso es lo que hay, hay instrumentos de música para tocar, hay libros de música para leer. Y bueno, en mi casa era así”.

A los 14 años juntó plata vendiendo matambres caseros y se compró sus primeras cartas y su primer libro de tarot. Le hacía lecturas a sus amigos del liceo. Estaba en tercero y había formado un “grupo de raros” a los que les daba curiosidad y les gustaban las cuestiones esotéricas tanto como a ella.

Cinco años después se casó porque era lo que las mujeres tenían que hacer. Hizo un curso de peluquería pero ella quería otra cosa. Desde niña había querido ser actriz. A Lourdes le gustaba el arte. También le gustaba la medicina y, si hubiese tenido la posibilidad de estudiar en la universidad, hubiese hecho neurocirugía. Con 21 tuvo a su primer hijo y a los 25, a la segunda. Mientras trabajaba en la peluquería sus clientas le pedían que les tirara las cartas y, de a poco, las lecturas empezaron a crecer. Dejó la peluquería para trabajar en una panadería, el negocio que habían puesto con su esposo y después de 10 años decidió divorciarse.

“Antes de divorciarme yo tenía un negocio, una casa, dos autos, estaba muy bien económicamente, pero por problemas de convivencia me terminé separando y quedé sola con mis dos hijos, sin trabajo y alquilando un apartamento con un dormitorio, un baño y una cocina”.

Empezó a trabajar como empleada en una peluquería y a hacer tortas para vender porque también había hecho un curso de repostería para “hacerle lindas tortas de cumpleaños” a sus hijos. Se mudó a una casa en la Curva de Maroñas, el barrio de toda su vida, en el que sigue viviendo hasta ahora (también pasa mucho tiempo en un rancho en Cuchilla Alta) y cuando la dueña se enfermó, decidió dejarle la casa para ella y sus hijos. Desde entonces no tuvo que pagar más alquiler y fue “un gran alivio”.

En ese momento, cuando todo había empezado a mejorar, se animó. Dejó todo para poder dedicarse a lo que realmente le gusta, a lo que había sido toda la vida: astróloga y tarotista. “Muchas personas me dijeron que estaba totalmente loca, que no podía vivir de tirar las cartas. Y yo seguía para adelante porque era lo que yo sabía hacer y lo que realmente amo hacer. Durante toda mi vida nunca dejé de generarme una biblioteca gigante de libros de todos los tiempos, de investigaciones, de cursos. A medida que mis hijos fueron creciendo viajé muchísimo a Argentina a estudiar y seguí preparándome. Hasta el día de hoy sigo preparándome. Yo me construí esta profesión en base a estudio. Todo lo que hago lo tengo leído, estudiado, investigado”, asegura.

La formación ha sido el principal escudo para enfrentar los prejuicios acerca del tarot y la astrología. Y, con todo, Lourdes siempre siguió para adelante. En 2002 empezó a salir en Buen día Uruguay, de Canal 4 y, de a poco, también se empezó a construir como una figura mediática hasta tener su propio programa, Bien con Lourdes, en el mismo canal. Un día se animó a escribir un libro y escribió otro, otro, otro y otro. Tiene, entre Facebook, Instagram y Twitter, cerca de 350 mil seguidores. “Mi conocimiento y formación es lo que me sostiene”. Y también la fe, “algo que nunca tendríamos que haber perdido”.

SUS COSAS

LOS LIBROS. En 2018 Lourdes publicó su primer libro Guía astrológica 2019 que ganó el premio Libro de Oro en la categoría libro de interés general, entregados por la Cámara Uruguaya delLibro. Después le siguió la Guía astrológica 2020 y 22 escalones. Ahora preparara Magia. Mi libro de sombras, editado por Planeta y saldrá en junio.

LOS MEDIOS. Empezó escribiendo el horóscopo para la revista Paula. En 2002 la llamaron de Buen día Uruguay, de Canal 4 y después de varios años llegó Bien con Lourdes, que actualmente se emite por el mismo canal en tres horarios diferentes. Durante el año pasado también estaba al frente de Los caminos de Lourdes, programa de viajes.

VIAJAR. En 2019 Lourdes estuvo viajando por el mundo. “Se acercaron a mí los chicos de 3,2,1 Volá para hacer grupos de viajes. Son diferentes, no íbamos a un all inclusive, son viajes espirituales, donde uno va a encontrarse con uno mismo”. A raíz de esta propuesta surgió Los caminos de Lourdes. Entre otros lugares, recorrió Marruecos.

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