Los nerds dominan el mundo

| Numerosos títulos en cine (Thor, X-Men) y cable (Game of thrones, Futurama) avalan una propensión: reina el gusto por personajes de cómic y ciencia ficción.

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EL MERCURIO | E.CONTRERAS Y E. GARRATT

Nerd: "Planteamiento que designa a un estereotipo de persona abocada completamente al estudio y la labor científica, informática e intelectual hasta el punto de mostrar desinterés por las actividades sociales, físicas y deportivas". Wikipedia.

Stan Lee, estadounidense, 88 años, guionista de cómics, es lo que podría denominarse como uno de los padres de la cultura nerd. Y desde su aporte como co-creador norteamericano de grandes marcas en el mundo de los superhéroes, como El Hombre Araña, Lee nunca imaginó estar vivo para ver hecho realidad uno de sus sueños: masificar esto del gusto nerd por el cómic, la fantasía, la ciencia ficción. Y en este 2011 su meta está lograda. "Ser nerd ya no es un problema, es aceptado e incluso es un upgrade", dice por su programa de cable Súper humanos, serie documental que sigue a personas con habilidades físicas imposibles de explicar. Lo que sí se puede explicar es la fuerte llegada del segmento nerd en el mainstream, en la corriente oficial de películas de Hollywood, como Thor, y en series de cable como The big bang theory.

Y es justamente el éxito de esta última, sitcom de Chuck Lorre (creador además de Two and a half men) sobre una banda de científicos amantes de Viaje a las estrellas y los cómics, la punta de lanza que demuestra esta ya masiva aceptación, valga la aclaración, de la mano del niño símbolo del nerderío en la serie: el maníaco doctor en física Sheldon Cooper, interpretado por un genial Jim Parsons. "Yo nunca he visto Viaje a las estrellas"`, ha dicho este actor, parte de una producción ejemplar a la hora de hablar de la permeabilidad del ciudadano promedio frente a la invasión nerd. No por nada, en la trama, la muy guapa y normal Penny (Kaley Cuoco), novia del muy nerd Leonard (Johnny Galecki) y amigo de Sheldon, se pone feliz porque su novio verá en una convención de cómics al mítico Stan Lee. "Guau, Stan Lee, grandioso Leonard", dice ella. Y él cuestiona: "¿Sabes quién es Stan Lee?" Y ella: "Claro, me preocupo de conocer las cosas que te gustan... ¿Es un actor de La guerra de las galaxias? ¿De Viaje a las estrellas? ¿Es un actor de artes marciales?" "No Penny, ese es Bruce Lee", musita él. "¿Es el hermano nerd de Bruce Lee?", insiste Penny.

Aunque para el ciudadano promedio como Penny tal vez resulte imposible adentrarse con tanto detalle en este mundo nerd, hoy, las redes de esta tendencia alcanzan con más fuerza la cultura pop y al entretenimiento. Y sus ramificaciones llegan con fuerza esta temporada con una fila de títulos en cine como X-Men: Primera Generación, Linterna verde y el fin de Harry Potter y en el cable con el esperado estreno de la superproducción Game of Thrones.

CIENCIAS APLICADAS. David X. Cohen, estadounidense, 44 años, doctor en matemáticas y física, es un nerd exitoso: es uno de los cerebros -guionista y productor- de la serie Futurama, una nave insignia de esta cultura, una rutina animada del mismo creador de Los Simpsons, Matt Groening, y cuya existencia televisiva casi acaba en 2003. "La serie fue cancelada ese año, pero volvimos", dice David X. Cohen a El Mercurio desde Los Angeles, Estados Unidos.

El motivo de esta conversación es hablar de la resurrección de esta producción que se podrá ver por la señal Fox a partir del domingo 15 de mayo. "Fueron los fanáticos quienes hicieron presión para el regreso", dice este hombre que recuerda al prototipo del personaje Sheldon Cooper de la serie The big bang theory: un hombre de ciencias, intelectual, pero relacionado lúdicamente con la cultura del entretenimiento.

El ejemplo de Futurama, una comedia sobre un repartidor de pizzas del presente que despierta en el futuro, es el caso perfecto de la fuerza de la hinchada geek (término que refiere a la persona fascinada por la tecnología y la informática), que busca y cuida sus productos como si fuera una cuestión de vida o muerte. "Ahora comenzamos con la sexta temporada en Latinoamérica y creo que ha sido maravilloso volver a empezar", dice sobre un nutrido conjunto de guiones que hace alusión a teorías físicas, propiedades químicas de la materia, pero que a la vez se da la licencia de romper, de vez en vez, algunas leyes con el fin de hacer reír.

"Siempre supe que quería ser científico. Mis padres son biólogos, pero cuando estaba estudiando física comencé a participar en comedia para una revista de la Universidad, The Harvard Lampoon Humor Magazine". Ese fue el inicio de una carrera como guionista que se cimentó con Futurama, serie de culto y precursora de producciones como The big bang theory.

-¿Se ha arrepentido alguna vez de no haber seguido la carrera de científico?

-Fue una decisión muy dura. Hubo un momento en que me olvidé incluso de multiplicar y dividir (risas). Estuve dos años cesante al comienzo, es normal para cualquiera tratando de entrar al negocio de la televisión. Y si me he arrepentido alguna vez, pues sí, creo que tengo que decir que sí. No es que sienta que hice una mala elección, pero a menudo desearía poder vivir las dos vidas. Tendría la experiencia a tiempo completo haciendo este show, y en la otra vida sería un científico que realmente pueda ser un aporte al conocimiento humano, algo que es realmente noble.

-Pero ha tenido buenos ratos y muchas fiestas a lo largo de este show, ¿no?

-Sí, por un lado ha sido divertido trabajar con personas simpáticas y listas. Pero puedo decir lo mismo al trabajar con científicos. Y de hecho estos geeks son muy, muy chistosos. Tenemos un montón de científicos en el show que escriben guiones: Ken Keeler, doctorado en matemáticas aplicadas. Y hemos tenido a otros dos doctorados: Bill Odenkirk, doctor en química, y Jeff Westbrook, en ciencia digital. Así que mi situación de ser guionista y científico no es tan inusual en el show. De hecho, mi educación científica está en el promedio de los escritores del staff. Y no buscamos sólo personas que aprecien la ciencia ficción, sino que también gusten de la ciencia real. Eso es algo que los fanáticos valoran.

Porque en el mundo nerd, cada vez más en expansión, lo único que importan son los fans.

"Game of thrones no es para niños"

A Sean Bean no le gusta dar entrevistas y le tiritan las manos si tiene una. El actor británico de 52 años ha hecho muchos papeles de chico malo en cine. Es el tipo de rol que más le gusta interpretar. Pero en Game of thrones, la costosa producción de US$ 60 millones por temporada de HBO, Bean es Ned Stark, uno de los personajes más "buenos".

Game of thrones es una adaptación de los libros de George R. R. Martin ambientados en Westeros, una tierra disputada por poderosas familias. "Es brillante", dice Bean sobre la serie de diez capítulos que asegura una segunda temporada.

-¿Había leído las novelas?

-No, pero cuando lo hice quedé muy impresionado y no tenía idea que tenía tantos seguidores. Ayuda saber que hay mucha gente esperando ver lo que hemos creado.

-¿Qué diferencia esta serie de El señor de los anillos, donde usted interpretó a Boromir?

-Es similar. Aunque, El señor... es más mágico y Game... es más brutal, no es para niños, tiene violencia, escenas perturbadoras y de sexo.

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