La influencia de músicos como Gloria y Emilio Estefan, Carlos Santana, Ritchie Valens, Selena, Arturo Sandoval y Paquito D`Rivera está siendo revisada en estos días en una exposición ambulante del Instituto Smithsoniano que recorrerá 12 ciudades de Estados Unidos, con música para bailar incluida. La exhibición American Sabor: Latinos en la música popular de EE.UU. está presentada en inglés y español y comenzó la semana pasada en Sacramento, California.
La muestra destaca la contribución musical latina en múltiples géneros, desde la década de 1940 hasta el presente. Va desde pioneros de la rumba como Tito Puente y Johnny Pacheco hasta artistas contemporáneos como Santana, los Estefan y Los Tigres de Norte.
"Esta es una selección de música clave, muy importante, que refleja el efecto, la influencia que los latinos han tenido en la música pop, dice Evelyn Figueroa, directora del proyecto. La música de estos artistas cruzó fronteras étnicas y raciales y ayudó a formar el pop de este país``.
La muestra también destaca a artistas de otros géneros como jazz, rhythm and blues y hip-hop, como el percusionista Alex Acuña, Mongo Santamaría, la guarachera Celia Cruz, la mítica dupla salsera de Willie Colón y Héctor Lavoe. "Todos los artistas en esta exhibición han tenido una influencia profunda en la música de EE.UU.``, agrega Figueroa, especialista en arte y cultura latina. "Su legado puede notarse claramente en la música de hoy``.
Por ejemplo, Los Beatles incluyeron en su repertorio ritmos de la balada Donna, del mexico-estadounidense Valens. Acuña promovió el uso del cajón en el jazz, Emilio Estefan fue artífice de los premios Latin Grammy y Santana popularizó ritmos afrolatinos a través de canciones del tipo de Oye como va, original del timbalero Puente.
"Cuando comienzan las migraciones grandes de Latinoamérica y el Caribe, toda la gente que viene a Estados Unidos trae sus tradiciones y ritmos -explica la experta. Los boricuas vienen en los años 20 a Connecticut, Nueva York y Nueva Jersey, y traen la bomba y la plena. Los cubanos traen luego los sones a Miami y toda esa influencia afrocubana cuando se integran, trae consigo esas tradiciones y cultura. Los ritmos se integran porque los tradicionales comienzan a reconocer la validez y uso de estos".
La exhibición se concentra en cinco centros de la producción de música latina: Nueva York, Miami, San Antonio, Los Angeles y San Francisco. "En los 40 y 50 la mambomanía fue como la fiebre de los Beatles y el Palladium (en Nueva York) se convirtió en las Naciones Unidas de la rumba, el centro internacional de la música, donde todo tipo de gente se reunía. Judíos, irlandeses iban allí a disfrutar de la música. Y claro, ahí también se desarrolló el baile``, sostiene la experta.
La fiesta en la Gran Manzana continuó con la salsa en la década de los 70, alentada con artistas del sello Fania Records, como Pacheco, Cruz, Colón, Lavoe y Eddie Palmieri. "La salsa es uno de los elementos que surge en los 70 con la Fania e incluyó un sinnúmero de músicos no sólo boricuas y cubanos sino de otras nacionalidades``, agrega.
En Los Angeles y San Antonio, ambos en la costa oeste, destacaron los artistas con ritmos mexicanos. Otro músico importante es el pionero del rock chicano Valens, quien en 1958 convirtió el tema tradicional mexicano La Bamba en una versión en rock y lo popularizó entre los oyentes angloparlantes.
El aporte musical de Miami es el más reciente, ocurrió después que en Nueva York y que en la costa oeste. "Miami se convirtió en un centro de grabación. Muchos artistas se establecieron ahí, muchos venían a grabar y esa tradición quedó. Tienes a artistas contemporáneos como Albita, Cruz, que estuvo tanto en Miami como en Nueva York; los Estefan; Ricky Martin; Willy Chirino y otros cantantes que vienen y van``.
La muestra tiene 762 metros cuadrados y recorrerá doce ciudades hasta el año 2015.
Hispanos. Celia Cruz y Tito Puente son íconos de la música latina en EE.UU.