La ciudad que se pudre

| Un proyecto de OSE y la Intendencia de Canelones prevé otorgar el servicio de saneamiento a 20.000 casas entre el parque Roosevelt y lomas de Solymar en una primera etapa que comenzaría en 2008 y a un costo de u$s 200 millones. Por los pozos negros agujereados, el agua subterránea está altamente contaminada y según un nuevo estudio, se halla a menos de medio metro de la superficie. Existe serio riesgo de anegamiento y de epidemias.

Miguel Bardesio

Si Ciudad de la Costa fuera un edificio, seguramente estaría al borde del derrumbe. Tendría apartamentos de hasta 2 millones de dólares y otros monoambientes, con humedad, sin ventanas, techo de chapas. Más de la tercera parte no pagaría los gastos comunes y de casi la mitad, la Intendencia no tendría registro de construcción o reforma. El ascensor rara vez funcionaría, lo mismo que las luces de los pasillos. Y encima, el 90% del agua que consumen sus 132.846 habitantes bajaría directamente a sumarse a las aguas subterráneas, cuyo nivel superior se encontraría a menos de medio metro de la superficie. Es decir, los cimientos y el subsuelo estarían inundados con agua contaminada.

Contra el eventual colapso urbano, ambiental y sanitario, OSE y la Intendencia de Canelones ajustan los detalles de un proyecto de saneamiento, desagües pluviales y caminería para Ciudad de la Costa real, el segundo enclave urbano del país y el que más ha crecido en los últimos años en Latinoamérica. Ahora y desde el año pasado, el proyecto se encuentra en su fase de diseño: la primera etapa abarcará la zona desde el Parque Roosevelt (km 16,500) a Lomas de Solymar (26,500), dará servicio a 20.500 casas y costará 200 millones de dólares, dijo el gerente técnico de OSE, Jorge Minola. La primera etapa abarcará toda la zona al sur de la Av. Giannatassio y algunos sectores de Solymar y San José de Carrasco norte (ver infografía). "La idea en esta primera etapa es llegar a la zona más densamente poblada, aunque después se continuará con las otras", dijo Minola.

Si todo va bien con el financiamiento que se está negociando con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros organismos, las obras de la primera etapa comenzarían en 2008 y terminarían en 2011.

El geólogo César Goso vive en Ciudad de la Costa desde 1978. Desde hace varios años comenzaron a llamarle la atención los múltiples problemas de humedad en las casas y que después de la lluvia, el agua se mantenía por días o semanas en las cunetas o charcos. Más todavía cuando el suelo del lugar es arenoso, o sea, tiene gran capacidad de infiltración. En 1997 hizo un primer estudio y descubrió que el nivel superior del agua subterránea (nivel freático) se encontraba a 3 metros de la superficie. Cinco años más tarde había subido a 0,78 centímetros. Y ahora, el año pasado, el nivel freático en las zonas más pobladas de Ciudad de la Costa se hallaba a menos de medio metro, según un estudio que tutoreó Goso, obra de la estudiante Josefina Marmisolle.

"Debajo de Ciudad de la Costa hay un acuífero, lo que medimos es el techo de ese acuífero con respecto a la superficie. Y efectivamente hay un aumento acelerado del nivel freático", dijo Goso y añadió que el análisis abarcó desde el Arroyo Carrasco al Pando, al sur de la Av. Giannatassio. En 60 puntos equidistantes se hicieron pozos de medición en tres momentos: febrero, abril y julio de 2005. Los resultados del invierno pasado fueron los peores: "Nos dio que el 30% de la ciudad tiene el agua a menos de medio metro y el 60% a menos de un metro. Además, hicimos análisis bacteriológico de 12 muestras de agua subterránea y arrojó resultados bastante embromados", dijo Goso.

En todos los casos, se detectó presencia de bacterias coliformes de origen fecal y de otras conocidas como pseudomonas, que se caracterizan por su resistencia a ciertos antibióticos. Esta agua excede los límites de contaminación para consumo o contacto directo con los humanos, por lo que los pozos de la zona deberían todos recurrir al segundo acuífero, a más de seis metros de profundidad.

Los principales responsables de la contaminación del acuífero superior son los pozos negros con "robador", un sistema que deja pasar los líquidos al terreno. El director de Arquitectura de la Intendencia, Andrés Ridao, no pudo estimar la cantidad de estos pozos, aunque la reconoció como "una práctica extendida".

Según estimaciones del estudio de Goso y Marmisolle, apenas el 10% del total de agua que suministra OSE en la zona es extraída por las barométricas. El resto, 1,5 millones de metros cúbicos por mes, queda en el acuífero.

RIESGOS. "Para la gravedad de la situación, hemos tenido mucha suerte". Así se refería Mario Ancel, director de Salud de la Intendencia de Canelones, a la ausencia hasta ahora de epidemias en la zona. Resumió que los principales riesgos provienen de aquellas enfermedades de transmisión fecal, como hepatitis o infecciones intestinales. Y que los más expuestos son los niños, que juegan al aire libre, hacen pozos, disfrutan de la naturaleza, el motivo por el que seguramente se mudaron sus padres.

Alberto García Unzaín, director del Centro de Salud de Ciudad de la Costa (el hospitalito, como se lo conoce entre los vecinos), aseguró que "conceptualmente, los habitantes de la zona no viven en condiciones sanitarias adecuadas" por la falta de saneamiento. Y agregó que tiene la "impresión" de que la mortalidad infantil va en aumento en algunas zonas precarias al norte de la Av. Giannatassio. "No tenemos las cifras, porque de repente algunos fallecen en instituciones privadas, o en el Pereira Rossell y no se registra de qué zona es el niño", dijo García.

Además del peligro sanitario, el geólogo Goso aseguró que en las zonas de mayor densidad de población, el riesgo de anegamiento de terrenos es muy alto. "A la mínima lluvia, el predio se inunda", dijo. También mencionó el problema de la humedad y de soporte de las casas. "Algunos vecinos me han dicho que han tenido rajaduras en las paredes o paredes inclinadas y tal vez sí haya una relación con este fenómeno", dijo el geólogo.

Otro riesgo, en el corto o mediano plazo, es que las playas se inunden con el agua contaminada, pues el acuífero drena hacia el Río de la Plata y ahora encuentra salida por debajo del mar, pero de crecer el nivel freático, puede salir en la playa, algo que ya ha ocurrido en Atlántida, por ejemplo.

RESPUESTA. Jorge Minola, de OSE, aseguró que el saneamiento que se proyecta para Ciudad de la Costa empleará un sistema de colectores por el eje de la calle con cámaras al que los vecinos deben conectarse. En total, la primera etapa incluye 300 kilómetros de calle. "Es una obra muy grande y muy cara; además porque al saneamiento se le suma la red de desagües pluviales y caminería".

De los 200 millones de dólares totales, 70 se destinarán a saneamiento (que corresponde a OSE) y 130 a calles de asfalto y cunetas de hormigón y salida de aguas pluviales al Río de la Plata (que corresponden a la Intendencia de Canelones).

Al sistema de saneamiento entrarán sólo las aguas de cocina y baño, las conocidas como "aguas negras". El resto de los desagües irá a la red de pluviales. "Hemos trabajado mucho con los vecinos en ese punto, porque hoy en día, muchas veces, todo va a parar al pozo negro", dijo Minola.

Por ahora, no está claro cuál será el costo para los vecinos de esta gigantesca obra. "Eso va a depender del financiamiento y de las condiciones de devolución de los préstamos que tomemos", dijo Minola.

La división entre 200 millones de dólares en obras y las 20.500 casas que abarcará arroja un preocupante costo por vivienda de 10.000 dólares. Sin embargo, Minola aseguró: "Nadie va a matar a los vecinos, pero que se entienda que es una obra cara, no porque queramos hacerla cara, sino porque vamos a una zona donde no hay nada".

La red de colectores conectará a una planta de tratamiento que descontaminará las aguas para verterlas en el Río de la Plata o el Arroyo Pando, las únicas dos posibilidades de desagüe en la zona. La planta será lo primero en construirse para eliminar así el polémico servicio de piletas de oxidación en Pinar Norte, donde vierten las barométricas. (ver nota aparte).

Pero hay una complejidad extra: el terreno tiene poca pendiente, por lo que deberán instalarse por lo menos unos 20 pozos de bombeo para la hacer circular la red. Para algunos de ellos, habrá que hacer expropiaciones de terrenos, pues los predios municipales son pocos y no tienen las cualidades técnicas, dijo Minola.

FRACTURA. "La principal característica social de Ciudad de la Costa es la segmentación residencial", dijo el sociólogo Pablo Guerra, que trabaja en el llamado Costaplan, una iniciativa de la Intendencia para desarrollar un programa de ordenamiento territorial de toda la zona (ver nota aparte).

Ciudad de la Costa tiene, según el último censo de 2004, 132.846 habitantes y ha sido la única del país que creció en ambos períodos intercensales (1985-1996-2004). Y lo hizo sin ningún tipo de planificación.

Es decir, fue una ciudad que nació como conjuntos de balnearios, uno tras el otro a los costados de ruta 10 primero, Av. Italia luego y ahora, Av. Giannatassio. Los límites oficiales son los arroyos Carrasco y Pando y al norte, la ruta 101. En todo ese espacio, pero sobre todo en Lomas de Solymar y El Pinar, entran todavía unas 600.000 personas más, según un relevamiento de baldíos que realizó la Liga de Fomento de la zona.

Y el Instituto Nacional de Estadística, estimó que la población crecerá en un 50% de aquí a 2025, o sea, habrá casi 200.000 habitantes. La mayoría vendrá de Montevideo, capitalinos que gustan de la costa y la naturaleza a mejor precio que en Carrasco o Malvín. Las autoridades reconocen que la ciudad ya no crece al ritmo de los noventa, cuando llegó a recibir a 1.500 personas por mes, pero que el crecimiento se mantiene, dijo Ridao.

La segmentación y la juventud de la ciudad hacen que los dos principales objetivos del Costaplan sean "unir el norte con el sur y fortalecer la identidad", dijo Alicia Artigas, directora del programa.

No hay estudios recientes, pero un análisis demográfico de 1998, realizado por la socióloga Carmen Varela, el 60% de los pobladores con al menos una necesidad básica insatisfecha en la Ciudad de la Costa, vivía en la zona norte. En los últimos años, ese guarismo sólo pudo aumentar. Y de los 17 asentamientos irregulares de la zona, la mayoría está al norte, dijo Raúl Formé, director de la Comisión de Asentamientos de la Intendencia.

La ausencia de políticas, sea nacionales o municipales, hicieron que Ciudad de la Costa sea tal vez la ciudad más auténticamente uruguaya; sus propios habitantes, sus hacedores. Y si fuera un edificio, la Av. Giannatassio operaria como un piso que lo partiría en dos: arriba los pobres, abajo los ricos.

Medidas del costaplan

CALLES. El director de Obras de la Intendencia de Canelones, Juan Tons, aseguró que a fines de este mes se lanzará una licitación para un plan de mantenimiento de calles con tosca por un año. La zona será dividida en tres, dos serán licitadas y una tercera quedará a cargo de la Intendencia. Cada una, costará unos 800.000 dólares. Tons dijo que la prioridad la tendrán las calles de policlínicas y escuelas y agregó que no se harán trabajos en asfalto porque luego viene el saneamiento y hay que "levantar todo".

ALUMBRADO. Tons agregó que se lanzará en diciembre un plan de alumbrado para todo el departamento, que incluye a Ciudad de la Costa. "La idea es apagar lo que esté prendido de más y prender lo que esté apagado, no habrá obras nuevas, salvo casos de extrema necesidad", dijo. Y agregó que la mayoría de las luces en calles de la Ciudad de la Costa, son focos "truchos" que "engancharon los vecinos y nadie paga la luz. Esa situación no puede seguir. Por ahora lo vamos a dejar así, pero estamos hablando con UTE para regularizar la situación".

TRANSPORTE. En el marco del Costaplan, se armó una unidad de gestión de transporte colectivo. Con representación de la comuna, las empresas y los vecinos, se trabaja para armar un modelo de transporte colectivo interno, hoy inexistente, que una las áreas norte-sur, por ejemplo.

ESPACIOS PÚBLICOS. Otra unidad de gestión trabaja en la estrategia para equipar las múltiples plazas y parques de la Ciudad. Están armando un presupuesto que presentarán a la comuna para conseguir el financiamiento.

RAMBLA. El Costaplan iniciará el mes que viene la señalización de la rambla, un reclamo que se concretará con fondos municipales.

PARQUE ROOSEVELT. El Ministerio de Ganadería cedió a las intendencias de Canelones y Montevideo, el área del Parque Roosevelt entre las Avenidas Giannattasio y de las Américas, donde actualmente se desarrolla la Criolla. Las comunas trabajan ahora en el diseño del proyecto para luego buscar financiamiento.

CENTRO CÍVICO. La Intendencia de Canelones acordó con la Junta de Andalucía para financiar el proyecto de un centro en la Ciudad de la Costa, donde se concentren las oficinas públicas. El lugar elegido fueron los dos terrenos linderos en Avenida Giannattasio y Alvear, frente a donde ahora funciona una oficina comercial de UTE.

FORESTACIÓN. Otra unidad de gestión del Costaplan trabaja en el diseño de una reforestación de algunas zonas de la Ciudad. Sus primeras acciones estarán centralizadas en el área de las piletas de oxidación de Pinar Norte, pues los árboles pueden bombear el agua contaminada que vierten allí las barométricas.

Las piletas de oxidación

En 2001, la Suprema Corte de Justicia dio a la razón a un grupo de 24 vecinos de Pinar Norte y obligó al Ministerio de Transporte y Obras Públicas y la Intendencia de Montevideo a pagarles 1,8 millones de pesos por daño moral y perjuicio al Medio Ambiente.

La razón: las piletas de oxidación que la comuna instaló en la zona y donde las barométricas desechan cada día un millón de litros de aguas cloacales, aproximadamente.

"El Ministerio pagó, pero la Intendencia nos debe todavía 110.000 pesos, a los que se suman los intereses", dijo Julio Correa, de 60 años, que vive a la cuatro cuadras de las piletas.

La situación actual de las piletas de oxidación ha mejorado. Se forestó en parte los límites para frenar el olor y para que los árboles descongestionen en parte el nivel de agua contaminada.

El director de Salud de la Intendencia canaria, Mario Ancel, aseguró que las piletas representan un problema ambiental "serio, pero no son el más grave del departamento, ni de la zona".

Ancel aseguró que se prevé para la zona aumentar la forestación y fortalecer el mantenimiento del lugar.

Pero tarde o temprano, el destino final de las piletas es desaparecer, una vez que se inaugure la planta de tratamiento de aguas residuales que prevé la obra de saneamiento para la zona. Justamente, esa planta se instalaría en Pinar Norte, dijo Jorge Minola, director técnico de OSE, aunque aún no está definido el lugar.

HISTORIA. Un buen día de 1991, la comuna construyó y abrió las piletas de oxidación. Pocos años después, colapsaron por la falta de mantenimiento y porque fueron pensadas para una población de 20.000 habitantes y no para más de 100.000, como actualmente tiene la Ciudad de la Costa.

En 2003, el colapso se repitió y se crearon nuevas piletas. Actualmente, son seis pozos en la tierra donde los camiones cisterna descargan.

Correa dijo que los vecinos están pensando iniciar un nuevo juicio, pero esta vez por cierre de las piletas.

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