NOMBRES
La economista fue elegida como la nueva secretaria del Tesoro de Estados Unidos. Una académica que ya ocupó un cargo clave en la administración Obama.
Ya fue una de las mujeres más poderosas del mundo, pero ahora será no solo la más poderosa sino también la primera en la historia de Estados Unidos en detentar el cargo de Secretaria del Tesoro. Respetada por la derecha más rancia y elogiada por la izquierda liberal suma, además, un enorme prestigio académico como economista y catedrática en algunas de las universidades más importantes del mundo. Sobre sus hombros recaerá ahora la responsabilidad de conducir la salida de la crisis causada por la COVID-19. Otra de las mujeres clave en el entorno del presidente Joe Biden que ya lleva a su lado a la carismática Kamala Harris.
Janet Yellen (74) es una neoyorquina de familia judía y de larga y antigua militancia demócrata que durante la administración de Barack Obama dirigió, nada menos, que la Reserva Federal de Estados Unidos. Desde su puesto Yellen supo ver con suficiente anticipación el estallido de la burbuja que ocasionó la crisis global de 2008; con la precisión de un neurocirujano supo leer los tempranos síntomas a principios de 2007 y tomar algunos recaudos.
Entre los halcones y palomas que suelen poblar los altos pretiles de Washington DC esta mujer es considerada una paloma: su desvelo mayor es el desempleo y las medidas para mitigarlo. Los halcones, en cambio, ponen la mira en el control de la inflación. Dos corrientes que mueven el mundo, aunque en una nación con millones de desempleados a causa de la crisis de la COVID la llegada de Janet Yellen parece providencial.
Pero este no será el único hito que la sola designación marcará en la historia política estadounidense. Si el Senado confirma esta designación, Yellen será la primera mujer en 231 años desde su independencia como nación en desempeñarse como Secretaria del Tesoro, cargo que inaugurara el ilustre Alexander Hamilton en 1789, apenas 13 años más tarde de la Declaración en Filadelfia. Desde entonces y hasta la fecha han sido varones quienes se han ocupado de guardar las llaves del tesoro nacional.
Biden apuesta a un equipo femenino
Barack Obama había confiado la presidencia de la Fed (Reserva Federal) a Janet Yellen. La vocación de pioneros en equidad de los demócratas sigue poniéndose a prueba en esta nueva administración. El electo presidente Joe Biden, además de nombrar a Yellen como su secretaria del Tesoro, y elegir a Kamala Harris como su vicepresidenta, nombró un equipo de comunicaciones enteramente femenino. El equipo será dirigido por Kate Bedingfield, quien fuera directora de su campaña electoral, y Jen Psaki será la secretaria de Prensa, luego de ocupar el cargo de directora de la oficina de comunicaciones de la Casa Blanca durante la administración Obama. Biden también recurrió a otra representante femenina fuerte para presidir el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca. Se trata de Cecelia Rouse, decana de la Escuela de Asuntos Públicos e Internacionales de la Universidad de Princeton. Será también la primera afrodescendiente en el cargo.
¿Pero quién es esta notable economista? Nació el 13 de agosto de 1946 en Brooklyn, en el seno de una de las típicas familias judías de la ciudad. Se doctoró en Economía en la Universidad de Yale en 1971, tras lo cual tuvo una intensa actividad académica. Entre 1985 y 2006 fue profesora de economía en la Universidad de Berkeley, California, pero su destacada actuación y calificaciones la llevaron pronto a las más altas esferas de la política estadounidense. De formación keynesiana, Yellen es una convencida de que los mercados no son perfectos y suelen necesitar de intervenciones decididas.
Entre 2010 y 2014 fue vicepresidenta de la Reserva Federal, pero en 2014 el presidente Barack Obama la nombró presidenta de la poderosa autoridad monetaria. Ese año la revista Forbes la señaló como una de las mujeres más poderosas del mundo, un podio en el que también ubicaba a la canciller alemana Angela Merkel.
Cuando hace pocos días Biden hizo saber su decisión de nombrarla como su secretaria del Tesoro, las reacciones no se hicieron esperar. El beneplácito de los más liberales y a la izquierda del espectro político fue inmediato —por ejemplo, la senadora demócrata Elizabeth Warren— y la respetuosa discrepancia de los más conservadores que ven con ojo crítico su tendencia a aumentar el gasto social y también los impuestos. “Janet Yellen ha mostrado una disposición absoluta para desafiar al poder corporativo y no dejarse intimidar por los grandes bancos”, dijo por su parte Adam Green, cofundador de Progressive Change Campaign Committee.
Quienes la conocieron en el periodo anterior de la administración demócrata la recuerdan como una mujer de perfil bajo y costumbres bastante sencillas. Lo cierto es que comenzó a actuar en la administración durante el gobierno del también demócrata Bill Clinton en la década de 1990 y ella pertenecía al Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca.
Por entonces, Yellen solía comer en la cafetería con los administrativos.
“Es un poco raro porque el consejo es un lugar un poco jerárquico. No sé por qué lo es, pero yo no me comporto así. Comer en la cafetería con el personal es una manera muy buena de saber qué está pensando la gente”, decía Yellen durante una entrevista concedida en 1995.

Sus ideas han quedado bastante claras durante estos años. Una de sus mayores preocupaciones ha sido siempre la del empleo. “No son solo estadísticas para mí. Sabemos que el desempleo a largo plazo es devastador para los trabajadores y sus familias... Cuando llevas seis meses o un año sin trabajo, es difícil firmar un contrato de alquiler, así que incluso la opción de mudarse para buscar empleo no es posible. El precio es terrible para la salud mental y física de los trabajadores, sus matrimonios y sus hijos”, decía en otra entrevista cuando era la principal de la Fed.
Alumna de un Nobel de Economía y esposa de otro (ver nota aparte) las charlas de sobremesa con su marido suelen ser sobre economía y política.
De ser confirmada por el Senado esta mujer tendrá por delante el mayor desafío de su carrera: poner en marcha a la mayor economía del mundo después de haber recibido los peores embates de una crisis global sin precedentes.
“Es una de mis mejores alumnas”
El Nobel de Economía Joseph Stiglitz no tuvo dudas en cuanto a su más destacada discípula. “Es una de las mejores alumnas” que tuvo en sus más de 50 años como docente, afirmó Stiglitz respecto de Janet Yellen. Su esposo es el también Nobel de Economía 2001 George Akerlof, catedrático de Economía de la Universidad de Warwick (Reino Unido) y con quien tiene un hijo, Robert.