Don Diego y sus mil mujeres

| Hace un mes nació el quinto hijo de Maradona, y el astro ya se muestra con nueva pareja. Historias de amor, de intereses económicos y de desapresiones paternas.

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En un principio, la dama en cuestión se llamó María Esther Herman. Fue la primera novia de Diego Armando Maradona, allá en la humilde Villa Fiorito porteña, cuando el futuro rey del fútbol mundial tenía 16 años, era un crack incipiente, "recompañero", "con mucho sentido del humor" y que "le gustaba ser el centro de atención para todo", según le contó en 2004 al diario ABC de España. La relación duró un año y se terminó, dijo entonces, porque esta joven que luego fue profesora de gimnasia y peluquera, no le cayó muy en gracia a la familia del "Pelusa"; en particular su madre, la ya fallecida Doña Tota, no la quería cerca del nene.

Lo que siguió es historia más conocida. Claudia Villafañe -"la Claudia", según el vocabulario maradoniano- cumplió el rol de noviecita encandilada primero, esposa abnegada después en épocas de gloria y derrumbe del astro, feroz custodia del patrimonio de las dos hijas de ambos y una suerte de matriarca del clan que, aún estando divorciados, todavía tiene mucha ascendencia sobre Diego.

Aunque él haya gritado a los cuatro vientos que ella ha sido el amor de su vida, lo cierto es que antes, durante y después de ese matrimonio, el "10" más famoso del fútbol argentino dejó un tendal de mujeres y descendencia.

TODO A SU PASO. En su exitosa estancia napolitana conoció a Cristiana Sinagra y de esa relación nació en 1986 Diego Armando Jr., en los hechos el primogénito tantas veces rechazado por su padre. Según escribió el periodista inglés Jimmy Burns en su libro La mano de Dios, ella fue el verdadero amor de su vida y tenía mucho más aceptación en el entorno familiar que la propia Claudia. Pero el origen británico del escritor ya hace sospechar de una cierta animosidad en contra del futbolista. También estando casado, pero ya con su carrera deportiva barranca abajo en su triste regreso a Boca Juniors, nació Jana, fruto de una breve affaire de tres meses con Valeria Sabalain, en 1995 y cuando ella tenía 18 años. En ambos casos, el embarazo fue el fin del vínculo y los dos niños debieron ser reconocidos por vía judicial.

Más suerte tuvo Diego Fernando, nacido el 13 de febrero pasado; la madre es Verónica Ojeda, quien fue pareja ocho años de Maradona y su mujer más estable luego de Claudia. Quien es considerado por muchos el mejor jugador de la historia, y que hoy está trabajando en el curioso cargo de asesor de empresas organizadoras de espectáculos deportivos, dejó en claro su interés en reconocerlo y aseguró que se encargará que no le faltará nada.

Claro que su embarazo trajo varias consecuencias: primero, otra vez, "El Diez" puso fin a la relación; segundo, Villafañe y sus hijas no ocultaron su desagrado y reaccionaron con virulencia. En medio de acusaciones jamás probadas de amenazas terribles a ella y al bebé por nacer, y afirmaciones de que toda esta guerra se debía a intereses puramente hereditarios, a fines del año pasado la Justicia le impidió a la exesposa de Maradona a acercarse a menos de 300 metros de la casa de Ojeda.

Difícilmente hoy, a los 52 años, Diego sea considerado "recompañero", el humor le aflora de a ratos pero, incuestionablemente, sigue adorando ser el "centro de atención". Y no pierde el tiempo: actualmente está en pareja con Rocío Geraldine Oliva, una futbolista de River Plate y visitadora médica de 22 años que asegura que el amor surgió en el verano de 2010; o sea, mientras él estaba en pareja con Ojeda. Ya parece sentirse a gusto con los flashes de las cámaras con declaraciones como: "estoy muy enamorada" y "no estoy embarazada", apertura de paraguas que no deja de tener sentido. El pasado fin de semana se los vio juntos públicamente por primera vez en Madrid, mirando el derby español. Varios integrantes del entorno maradoniano ya comenzaron a apuntarle con sus dardos.

Y HAY MÁS. En el prontuario amoroso de "El Diez" se incluyen nombres tan farantudelos como el de Wanda Nara, Noelia Ríos y Nadia Epstein. Adonay Frutos, una cubana que el exfutbolista conquistó durante su estancia en la isla para rehabilitarse de las drogas, afirmó que en 2004 perdió un embarazo de gemelos de quienes él era el padre; también denunció haber sido amenazada por Claudia Villafañe. Y para darle un toque célebre a ese legajo -es un decir- se supo que en 1986 Maradona tuvo un breve idilio con Lucía Galán; sí, la de Pimpinela.

Con una fama de mujeriego bien ganado (con abundancia de rubias teñidas, dijera algún periodista un tanto malintencionado) y cinco hijos (dos llamados Diego), hay quien cree que su disipada vida privada y su hiriente desaprensión a su prole por fuera del matrimonio, le ha bajado mucho la consideración popular incluso en su propio país, donde siempre había sido visto como un dios pagano. "De joven era mucho más tranquilo. Me imagino que la fama lo ha desbordado. Admiro a Claudia porque soportó todas esas cosas", dijo María Esther Herman en aquella nota. Entrelíneas se percibía algo parecido al alivio.

EL GRAN AMOR DE SU VIDA

"La Claudia" sabía desde temprano cómo era la cosa

"Claudia es y será el amor de mi vida", ha dicho Diego Maradona más de una vez. "El Diez" y "la Claudia" se conocieron cuando Maradona recién despuntaba en Argentinos Juniors y había dejado la miseria de Villa Fiorito por una casa más cómoda en el porteñísimo barrio de La Paternal. Se ennoviaron en junio de 1977. "Cuentan que Claudia vivía rodeada de la familia Maradona, de doña Tota, don Diego y los hermanos. Y que un día, en el pasillo de la casa de la calle Argerich 2746, la enfrentó el papá de su noviecito y, hablándole a los gritos, le dijo: `Vos no podés hacerlo acostar tan tarde al nene; lo tenés que cuidar un poco más; él tiene que ir al entrenamiento`. Aquella Claudia apretó los dientes y no dijo ni mu... Esa noche se había acostado temprano y Maradona se había ido por ahí. En ese momento entendió que su vida iba a ser diferente, que cada vez que hubiera un problema le iban a ir a reclamar a ella. Y también aprendió que Maradona no siempre estaría sólo para ella", relataba una nota de La Nación del 26 de septiembre de 2004. Si de momentos se habla, gozó los mejores y soportó los peores de Maradona. Cuando se casaron en 1989 ya tenían a sus dos hijas, Dalma Nerea y Giannina Dinorah. Se separaron en 2003. Desde entonces, es una celosa guardiana de los intereses del fruto de su matrimonio.

UN TENDAL DE CONQUISTAS

Cristiana Sinagra es la madre de Diego Maradona Jr. (izq.), nacido en Nápoles. Rocío Oliva (centro), treinta años más joven que el exastro del fútbol, es su nuevo objeto de desvelos. Y allá por 1986, el mismo año en que alzaba la Copa del Mundo, Diego tenía un breve romance con Lucía Galán (der.), de Pimpinela.

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