CUESTION DE PIEL

Un lunar diferente, una pequeña mancha en la piel luego del verano o incluso el típico acné que tortura a los adolescentes, son pistas más que importantes a la hora de cuidar la piel de los niños. El 6 y 7 de junio se realizará en Montevideo el noveno curso uruguayo de Dermatología Pediátrica, coordinado por el pediatra uruguayo Marcelo Ruvertoni, graduado en esta especialidad infantil en la Universidad de Londres.

Allí se discutirá sobre la amplia gama de afecciones de la piel que afecta a los más pequeños, enfermedades que muchas veces pasan desapercibidas para los padres. Es que, ciertas características de la piel que a simple vista resultan inofensivas, pueden ser en ocasiones importantes señales de alarma a tomar en cuenta.

Este es el caso de las llamadas lesiones pigmentarias, que presentan un color diferente –más oscuro o más claro– que el resto de la piel, como sucede con los lunares, las manchitas y las pecas. Estas últimas pueden volverse una alerta especialmente en niños rubios, de piel blanca y ojos claros, quienes son más pasibles de padecer cáncer de piel, sobre todo si no toman precauciones frente al sol.

Es precisamente en estos casos cuando los lunares suelen ser fieles avisos. Tal como explicó Ruvertoni –quien además de desempeñarse en los hospitales Británico y de las Fuerzas Armadas, es docente honorario en el Pereira Rossell– es necesario prestar especial atención a los lunares que cambian de color, de forma o de textura; los que pican, duelen o sangran; los que crecen más rápido de lo normal; los que tienen un halo rosado alrededor; los que se encuentran en la palma de la mano, la zona genital o la planta de los pies; y los que se presentan en la misma área pero con diferentes colores. La buena noticia, advierte el especialista, es que el cáncer de piel en niños es sumamente raro. De hecho, casi ninguna de las enfermedades de la piel que se presentan en los más pequeños suele ser letal.

Cualquier cambio de color en la piel debe llamar la atención. "Después del verano, muchos niños aparecen con manchitas blancas redondeadas en la cara. Si uno les pasa el dedo por la superficie están secas y sale como una descamación. Eso se llama pitiriasis alba, es decir ‘inflamación blanca’. Es una leve forma de alergia. Muchas veces se debe a algún foco infeccioso en los oídos, la boca, la nariz o parásitos intestinales. No es un hongo, simplemente es un problema de inflamación de la piel y evoluciona muy bien con una cremita con corticoides y una hidratante. No son manchas del sol, sino que el sol hace que el contraste se note", determinó Ruvertoni.

ACNE DE BEBE. Una de las afecciones ‘vedette’ de la piel es el acné, que ha quitado el sueño a generaciones enteras de adolescentes alrededor del mundo. Sin embargo, aunque los púberes sean las víctimas más frecuentes de esta enfermedad que llena la cara y la espalda de granitos, también existe el menos conocido acné neonatal, el cual aparece en los recién nacidos.

La madre, primero durante el embarazo y luego a través de la lactancia, le pasa al bebé hormonas que activan el proceso de producción de acné. Luego, a medida que las hormonas se van diluyendo, el problema se soluciona. "Si el niño sigue con acné en los primeros dos, cinco o diez meses, hay que sospechar de algún problema endocrinológico, hormonal", aduce Ruvertoni.

Generalmente esta afección no reaparece hasta pasados muchos años, cuando el chico empieza a formar sus propias hormonas, a los 12 o 13 años. Entonces se convierte en una de las consultas más frecuentes frente a los dermatólogos. "Los adolescentes se aprietan los granitos, lo que es un gran error. Al apretar el cebo sale para afuera pero también rompe hacia adentro y se forman quistes".

Existe una gran variedad de tratamientos contra el acné que buscan secar la piel y bajar su nivel de grasitud. Según explicó el especialista, la mayor parte de estos pacientes tienen piel grasa, pero hay varios grados de acné; según esta clasificación se considera el tratamiento. Para el acné más severo se usa el ácido 13-cis retinoico que es un derivado de la vitamina A.

Si bien los tratamientos para el acné son largos –de cuatro a seis meses– los expertos aseguran que funcionan con éxito. Ruvertoni desmitifica el papel de la alimentación en la generación de este problema, aunque sugiere a sus pacientes que no coman almendras, avellanas, manteca, chocolate ni grasas.

VERRUGAS Y HONGOS

Entre la gran gama de enfermedades infecciosas de la piel, es bastante común la aparición de verrugas y hongos. Existen cuatro categorías de verrugas; las comunes, que aparecen en cualquier parte del cuerpo, las planas, que están en la cara y son más oscuras que el resto de la piel, las plantares, que se ven en la planta del pie y en lugar de crecer hacia afuera, por el peso del cuerpo, se meten como un clavo hacia adentro, y las verrugas genitales, que aparecen en adolescentes cuando empiezan a tener relaciones sexuales.

Una afección similar son los moluscos. Se diferencian de las verrugas por su forma –parecen una cúpula y tienen el centro deprimido– y brillo. Suelen contagiarse en piscinas de agua tibia.

En cuanto a los hongos, es muy frecuente la afección conocida como ‘pie de atleta’, común entre los adolescentes que hacen deporte. Estos se generan en las zonas donde hay humedad, calor y roce, por lo cual las más afectadas suelen ser las áreas de los pies, la genital o donde se roza pierna con pierna.

CONTINUA EPIDEMIA DE SARNA

Algunas enfermedades de la piel se deben a parásitos, pequeños bichitos que viven de sustancias del cuerpo del hombre. Entre las más frecuentes está la pediculosis. Pero en los últimos años la sarna ha adquirido un protagonismo especial, ya que se registró un importante incremento de casos. Para el pediatra Marcelo Ruvertoni se trata de una verdadera epidemia de sarna, especialmente en niños de niveles económicos deficitarios. "En lugares donde no hay limpieza, los niños no se pueden bañar, donde no tienen calor, la piel se les seca y están en contacto con la tierra. La falta de higiene es el factor común", explicó.

El principal síntoma de la sarna, además de lesiones rojas y costrosas, es la intensa picazón que da sobre todo en la noche. Además, el especialista afirma que esta afección se ve mucho en niños que duermen en la cama con los padres. "Es una enfermedad de contagio sexual, pero los padres se la pueden pasar a los niños por el contacto con las sábanas".

El médico también recuerda que la sarna humana no tiene nada que ver con la de los perros. "Se contagia solo de persona a persona. Por eso, siempre hay otro miembro de la familia que tiene sarna. El tratamiento debe ser para todo el grupo familiar".

CUIDADO CON LAS COLAS DE CABALLO

La caída de pelo no está reservada para adultos que pasan demasiado tiempo en la peluquería. Muchas veces los niños padecen este problema, que se da especialmente por tres razones. En primer lugar está la tricotilomanía, que sufren los chicos que están continuamente tocándose el pelo.

Luego están las alopecías, afecciones que generan la aparición de ‘parches’ sin crecimiento de pelo debido sobre todo al estrés y nervios que derivan de problemas en la escuela, un fallecimiento, una mudanza o peleas familiares.

Pero también se producen las llamadas alopecías por tracción. "Son las niñas que usan el pelo recogido muy tirante. Tanta tracción afloja la raíz y el pelo empieza a caerse. Si se deja de tironear y se corta un poco el pelo para fortalecer la raíz, vuelve a crecer con normalidad", explicó el Dr. Ruvertoni.

Curso

El 6 y 7 de junio se realizará en el salón social del Sindicato Médico el noveno curso sobre Dermatología Pediátrica. El congreso contará con la presencia de tres destacados especialistas extranjeros: Alfons Krol y Susan Mallory, de las Universidades de Oregon y Missouri, en Estados Unidos, y José Massimo, jefe del departamento de Dermatología del Hospital de Niños de Buenos Aires.

Las inscripciones se realizan en Ciudadela 1418, escritorio 3, de lunes a viernes de 14 a 18 horas. Más información: 9007721 y 9002315.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar