Los que le dicen "caja boba" tendrán que buscarle otro nombre. Los arquitectos ya están diseñando casas y apartamentos con una pared para ella, como lo pensaban otrora para un buen cuadro del dueño. La televisión del futuro será plana (LCD o plasma) y también en Uruguay, donde se venden a un ritmo de 15.000 aparatos anuales y representan por ahora el 10% del mercado.
Pero, ¿cuál comprar? ¿un LCD o un plasma? ¿qué significan las siglas HDTV y HDMI que acompañan estos modelos?
Parte por parte. LCD quiere decir liquid crystal display (pantalla de cristal líquido), y refiere a la sustancia que reacciona con la luz y produce la imagen. El plasma trabaja de modo similar, pero en base a un gas. Ambos sustituyen al tubo de los televisores convencionales.
En los precios no hay mucha diferencia. El plasma viene en tamaño grande (de 32 pulgadas en adelante) mientras que de LCD se encuentra toda la gama del mercado nacional (de 15 a 50 pulgadas).
El ingeniero en telecomunicaciones Rafael Sotelo enumeró el resto de las diferencias: "el plasma logra mejor contraste y luminosidad y es más rápido para desplegar las imágenes. La gran contra es que tiene menor vida útil. Por eso, me parece que los televisores del futuro van a ser LCD pero de nuevas generaciones, que ya están mejorando la calidad de la imagen".
Germán Fiocchini, técnico de Philips aseguró que el LCD es la "evolución del plasma. Tiene atributos diferenciales (más liviano, mejor imagen y menos consumo) que hacen que el LCD esté desplazando al plasma a nivel mundial".
En la casa de electrodomésticos Punto Luz la pregunta más frecuente de los interesados en una televisión plana es justamente la diferencia entre LCD y plasma. Jorge González, de esa firma, aconseja a los clientes que se fijen en la garantía. "Hay marcas que dan la misma cobertura para los dos tipos, así que asumen que es lo mismo. Otras, en cambio, ofrecen menos garantía al plasma. Que cada uno saque sus conclusiones".
TV DIGITAL. La mayoría de los televisores planos que se venden hoy en Uruguay llevan impresa la sigla HDTV (High definition TV) o HDMI (High definition multimedia interface).
Las dos refieren a que están listos para tomar la señal de la alta definición (HD) que vendría con la televisión digital, las últimas consolas de video juegos o los reproductores de Blue-ray, discos que serán el sucesor del actual DVD porque pueden almacenar películas HD.
La alta definición implica imágenes de video hasta cuatro veces más nítidas que la televisión analógica, que es la actual. Cuando llegue (ya ha arribado en el primer mundo) dicen los expertos que será como el paso de la TV blanco y negro al color.
Pero ojo que HDTV ready (listo) no es lo mismo que HDTV native (nativo). El primer caso significa que el televisor puede interpretar y mostrar una señal de alta definición, pero la pantalla no tiene los píxeles (cuadrados de color) necesarios para reproducirla en su máxima nitidez.
Para el caso del native, en cambio, sus píxeles suman por lo menos 1080 y por lo tanto, mostrarán la alta definición tal cual es.
La diferencia es el precio. "Lo ideal sería que uno se comprara un televisor que realmente va a mostrar la definición HD, aunque en este momento implica una inversión muy grande", dijo Sotelo.
Por ahora no se sabe cuándo llegará la TV digital a Uruguay y tampoco si el paquete incluirá señales en alta definición.
Una pregunta clave es qué ocurre si algunos píxeles no funcionan y generan puntos negros o blancos en la pantalla. Algunas marcas sólo recambian el producto si los píxeles fallados superan los 5, por ejemplo.
HDMI significa que el televisor cuenta con una conexión a cámaras de video de alta definición u otros aparatos de esa tecnología, como el Blue-ray. Sin embargo, en Uruguay no existen de momento esos dispositivos.
Para conectarlo al PC y usar el televisor como monitor, basta con una conexión VGA que viene en la mayoría de los LCD.
TAMAÑO. Luis Penna, gerente general de Philips en Uruguay, aseguró que el tamaño de LCD más vendido en el país es el 32 pulgadas. "Es el paso siguiente al 29 convencional".
Este tamaño resulta el más económico para ingresar en la nueva tecnología sin retroceder pulgadas porque "en general, el que compra LCD, ya tiene un 29 pulgadas", agregó Penna.
La pantalla plana se ve en la dimensión widescreen. A diferencia de sus antecesores casi cuadrados, los LCD o plasma mantienen la proporción de las pantallas de cine, como ya pasa con los DVD.
¿Cuánto sale?
Chico. Un televisor LCD de 15 pulgadas, que es la versión más pequeña, va desde los 500 a los 700 dólares. De 20 pulgadas entre 800 y 1.000.
Mediano. El LCD de 23 pulgadas se encuentra entre 900 y 1.100 dólares, dependiendo siempre de la marca. El modelo de 32 pulgadas, que va desde los 1.000 a los 2.500 dólares, es el más llevado en el mercado uruguayo.
Grande. El LCD de 40, 42 y hasta 50 pulgadas se pueden encontrar a precios desde los 2.000 dólares a 5.500. Modelos más grandes existen en el mundo, pero rara vez se los ve por acá.
Los precios que bajan y se financian
Las ventas de televisores LCD o plasma se multiplicaron en Uruguay. Desde su llegada en 2004, ahora representan un 10% del mercado, unas 15.000 unidades al año.
En buena medida, el aumento se debe a que los precios de los LCD han bajado hasta un 50% en algunos casos.
Luis Penna, gerente general de Philips en Uruguay, aseguró que los precios cayeron porque en Uruguay entraron muchos a competir en el mismo rubro y por las "tres vías" de vender televisores. "Están las casas de electrodomésticos especialistas, los que toman el negocio como un valor financiero y el hipermercadismo. Los tres son válidos y juntos hacen que los precios bajen", dijo.
Este año, es probable que las ventas sigan creciendo, cuando aparecen planes de financiación a largo plazo.