Argentina de paro espiritual

| Paluch es figura de la radio argentina desde hace 20 años; como escritor va por el mismo camino: su libro "El combustible espiritual" se vende como pan caliente.

BUENOS AIRES | IGNACIO QUARTINO

Ari Paluch demostró que un periodista de 46 años con más de 20 en el medio y un promedio de seis horas diarias de radio con su programa El exprimidor (Radio UNO de Buenos Aires), puede evitar ser devorado por la coyuntura para explorar su esencia, su espíritu.

Todo surgió por una casualidad, cuando Paluch vivió la crisis de 2002 acompañada de una personal: la de los 40 años. La causalidad de ese combo derivó en un "click mental" del periodista en el que afloró su inquietud por conocerse más a sí mismo a través de la meditación y la lectura de libros escritos por pensadores como Deepak Chopra. De esa investigación y del permanente contacto con la realidad en su trabajo en la radio, Paluch acostumbró a su audiencia a realizar análisis coyunturales acompañados de reflexiones en la que deja al descubierto comportamientos y formas de ser de los protagonistas que son noticia.

La buena recepción del público, fue un atractivo disparador para que Paluch decidiera escribir un libro que tituló El combustible espiritual y que, inesperadamente, se convirtió en la publicación más vendida de la reciente edición de la Feria del Libro de Buenos Aires. Actualmente, también lidera el ranking semanal de ventas de las principales librerías de Argentina a un promedio de 1.500 ejemplares. Lo que se dice es un verdadero fenómeno editorial, justo en épocas en que el país vecino atraviesa una crisis que se caracteriza por egos y ánimos alterados.

-¿Qué respuesta racional le encontró al éxito editorial de El combustible espiritual teniendo en cuenta que se trató de su primera incursión como autor del género?

-Creo que es un libro creíble, escrito por una persona que no es un místico y que tiene lo pies en la tierra. Además, lo cuenta alguien desde su experiencia, con ejemplos y lo narra fácil. Hay muchos libros de estas características en la librería y no todos se venden. Éste puede servir además como una puerta para que después los lectores conozcan autores más complejos y más interesantes.

-¿Es una necesidad de la gente?

-Lo que está pasando es que el mundo está sufriendo una gran insatisfacción. Lograr la paz interior es algo a lo que todos queremos llegar. Se puede lograr o no, pero todos queremos llegar a eso. Por eso, hay tanta inquietud por interiorizarse por estos temas.

-Justamente, usted en su programa cita situaciones así y lo traslada a casos vinculados a la coyuntura informativa. ¿Esa fue una de las claves del libro?

-La espiritualidad permite ser un poco más sabio y eso después puede aplicarse a cualquier caso de la vida. Este libro habla de todos nosotros y hace hincapié en las figuras que son noticia. Por eso puedo hablar ahora de Cristina, pero también uno mismo tiene que hacer su propia autocrítica y revisar su ego. Creo que una de las claves del éxito del libro es el subtítulo de la tapa: "Cómo dejar de tener razón y empezar a tener paz". Toda persona relativamente adulta llega a un momento de la vida que dice "¿qué gané?" Por eso, varios capítulos del libro se refieren al propósito de la vida, el "click", al cuidado de lo que te proponés, que lo podés lograr, la diferencia entre espiritualidad y religión. El libro habla sobre las leyes del universo, lo puede leer cualquiera porque lamentablemente, el ego no tiene pasaporte.

A mí me toca el análisis, y el análisis de las noticias se me torna más enriquecedor desde lo espiritual. La vida está compuesta por tres o cuatro conceptos básicamente: dar y recibir, el ego, el amor y el miedo. Después eso adquiere cara de futbolista, periodista o presidente, pero lo esencial no cambia. No estoy de acuerdo con aquellos que dicen que los seres humanos estamos unidos porque vamos morir. Lo que nos une es que todos somos consecuencia de nuestros actos.

-Varias veces sugirió en su programa radial que debe dictarse meditación en las escuelas. ¿Cuál sería el beneficio de los alumnos?

-Las dos emociones básicas del ser humano son el amor y el miedo. Cuando me refiero al amor hablo de ponerse al servicio de otro, saber que si das hoy, mañana recibís. El miedo es lo contrario, está siempre en posición de ataque, a la defensiva y eso es lo que genera violencia. Como los colegios están muy violentos, como los chicos queman etapas a una velocidad muy poco recomendable, estaríamos evitando años de violencia. Basta con aprender a respirar y meditar, 20 minutos por día.

Uruguay tiene 3 millones de habitantes, si lográs que el 10 % me-dite cambiás la situación del país porque estás cambiando ambientes hostiles por otros que no generan violencia. Si cambiás vos, cambia el mundo, ese es uno de los principios de la espiritualidad. Hubo experiencias en cárceles, con presos de alto riesgo que cambiaron por completo una vez que aprendieron a meditar. Cuando está inspirado está en espíritu. Cuando uno se conecta con el ego está empecinado y no sale.

-¿Se puede afirmar que la nueva revolución es la de la espiritualidad?

-Siempre digo que la conciencia tiene que reemplazar a la violencia. Lamentablemente, la Argentina está al borde del enfrentamiento, y se minimiza esto que hablamos. Yo tengo fe en que la gente tome conciencia de su divinidad y aprenda a meditar. No tengas duda que la futura revolución es espiritual.

Egos entre los dos países hermanos

-¿Cómo analiza los casi 3 años de conflicto que enfrenta Uruguay con Argentina? ¿Es un problema de egos entre presidentes?

-Es muy probable que Uruguay haya violado el estatuto del río. Hasta ahí eso está claro y Argentina tendría que haber hecho las denuncias correspondientes en el momento oportuno. Ahora, todo lo que vino después tiene que ver con una forma de hacer política de los Kirchner que es popular y demagógica. No estoy defendiendo a Tabaré, trato de analizar a mi país. Lamentablemente, como el gobierno argentino llegó tarde a este problema y vio a 30 mil tipos en la plaza, reaccionó con demagogia y populismo. Tendría que haberse resuelto por los canales de la diplomacia. Es una vergüenza cómo terminó esto.

-¿Puede relacionar este enfrentamiento con El combustible espiritual?

-Esto tiene mucho de combustible espiritual. ¿Sabés por qué? Argentina se metió en el asunto interno de Uruguay. El gobierno argentino manipuló la elección uruguaya porque, con tal que ganara el que iba a ser amigo, hicieron demasiado. Eso es combustible espiritual: vos tendrás que hacer lo que te corresponde y serás correspondido, pero también tenés que bancarte las consecuencias de tus propios actos. Argentina hizo demasiada fuerza para que ganara Tabaré y no corresponde. Sabiduría aplicada a la vida cotidiana: querían que ganara uno del palo, le pagaban el Buquebus y lo arengaban. Y no hubo peor cuña que la de un mismo palo.

-Suele veranear en Punta del Este, ¿cómo ve la ciudad desde que llegó el Frente Amplio al poder?

-Creo que el cambio fue pésimo. Antes era la ciudad que se caracterizaba por no tener robos, por no tener asentamientos, no había resentimientos y cuanta más guita dejaba el turista, mejor vivía el departamento. Ahora creo que están matando la gallina de los huevos de oro: cada vez me entero de más robos a amigos, hay arrebatos. Cosas muy desagradables. Punta del Este, pese a que me encanta y voy a volver, sufrió el deterioro de algunas políticas laxas del Frente Amplio, sin embargo no me pasa lo mismo con Uruguay.

PERFIL

Un animal de radio con más de dos décadas de aire y éxitos

Considerado uno de los periodistas radiales más respetados de Argentina, Ari Paluch conduce dos ediciones diarias de El Exprimidor en Radio Uno de Buenos Aires (matutino de 6 a 10 AM y vespertino de 6 a 8 PM). El programa lleva 13 años al aire y por el mismo pasan todas las noticias que marcan la agenda informativa argentina con la dinámica propia de un programa de FM. Justamente, el éxito del equipo periodístico que encabeza Paluch es que logró transformar un formato clásico de AM a FM y desde esa frecuencia fidelizar un público multietario. Los inicios de Paluch en radio se remontan a la década del 80, en la mítica Rock/Pop en la que trabajó junto a Mario Pergolini. Pasado el tiempo decidió abrirse su propio camino con La batidora, que al poco tiempo se transformó en El exprimidor. Desde hace dos años Paluch dedica una hora de la emisión vespertina de los jueves al segmento El combustible espiritual, en la que invita a la reflexión de la audiencia con entrevistas a figuras y pensadores que han logrado salir de crisis extremas gracias a la reflexión y meditación. Así surgió la idea de Paluch de escribir un libro. Más allá de esta exitosa incursión como escritor, Paluch es animal de radio y asegura tener muy presentes a referentes de la radiofonía local como Víctor Hugo Morales, Berch Rupenian y Abel Duarte.

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