por Gera Ferreira
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Qué pasa si en la cafetería del barrio uno puede sentarse a tomar un café y viajar en el tiempo, y estar ahí durante el lapso que tarda en enfriarse. Ese era el plot de la primera novela de Toshikazu Kawaguchi (Osaka, 1971), Antes de que se enfríe el café, basada en la obra teatral homónima, y luego llevada al cine bajo el título Café Funikuri Funikura, por la directora Ayuko Tsukahara. La segunda parte no tardó en llegar.
Así, La felicidad cabe en una taza de café presenta cuatro nuevas historias de clientes que visitan la cafetería, misterioso escenario donde ocurre la magia, ubicada en el centro de Tokyo y atendida por sus propios dueños: Nagare Tokita, su hija Miki y la camarera Kazu Tokita, prima del primero. Los lectores deben saber que ya existe una tercera entrega, El primer café del día, con la misma lógica narrativa que las anteriores.
El formato de la idea (sin el viaje en el tiempo) recuerda a la serie televisiva japonesa Midnight Diner: Tokyo Stories (2009-2011), que llegó a Netflix. En ese caso el dueño de un pequeño restaurante que abría de 00 a 7:00, preparaba sus platos mientras los clientes participaban con sus historias personales. Salvando las distancias, en La felicidad cabe en una taza de café, luego de sortear un mapa de las relaciones entre los personajes —situado al comienzo y muy útil para entender los vínculos entre familiares y clientes—, presentan cuatro historias removedoras. El caso de Gohtaro Chiba, que cría a la hija de su mejor amigo, fallecido hace veintidós años y que vuelve al pasado para hablar con él. La de Yukio Mita, joven ceramista al que no le ha ido tan bien como ilusionaba, que busca volver al pasado para asistir al funeral de su madre, perseguido por la culpa. La de Katsuki Kurata, que viaja al futuro (el único que se anima), luego de que le diagnosticaran seis meses de vida, para ver a la chica con la que no pudo casarse. Y finalmente, la del inspector Kiyoshi Manda, que viaja al pasado para entregarle un regalo a su esposa, que perdió la vida antes de recibirlo. Preparen las tacitas y déjense llevar por el vapor de estos encuentros.
LA FELICIDAD CABE EN UNA TAZA DE CAFÉ, de Toshikazu Kawaguchi. Penguin Random House, 2023. Barcelona, 233 págs.