Libros del Mundo

László Erdélyi

LA CAIDA DE FRANCIA. Pocos períodos históricos siguen siendo tan controvertidos, y han producido tantos libros, como la caída de Francia a manos de los nazis en 1940. Los franceses tenían el ejército más numeroso, y teóricamente más preparado para resistir una invasión, Línea Maginot mediante. Un ejército además victorioso de la ultima Gran Guerra, aunque sufrió bajas estrepitosas.

Allí, quizá, radica la explicación más perturbadora: Francia, antes que no poder luchar, en realidad no quiso luchar, y bajó los brazos. Habían muerto demasiados, y nada justificaba más muertes, ni siquiera la pérdida de la propia libertad. Y esa es una píldora difícil de tragar para los defensores del orgullo francés.

Otra perla en este largo periplo de libros explicativos es la publicación The Fall of France, The Nazi Invasion of 1940 de Julian Jackson (Oxford University Press), una crónica renovada, criteriosa y provocadora de ese corto y trágico período, donde un invasor más dinámico y ambicioso logró replantear para siempre la guerra moderna, inventando la llamada blitzkrieg o Guerra Relámpago. Cobra gran relevancia el análisis del comportamiento de la clase política francesa durante esos meses, porque no todo fue problema de los militares. Aún así el libro carece del brillo que tuvo el anterior éxito editorial, France: The Dark Years 1940-1944 (Oxford), una visión de la ocupación y del colaboracionismo francés con el invasor alemán destinada a convertirse en clásico, y que convirtió a Jackson en celebridad. Otro aspecto criticable de este trabajo radica en la ausencia de un análisis más profundo de por qué fracasó la Línea Maginot. Dos libros fundamentales para este debate, The Maginot Line: Myth and Reality de Anthony Kemp, y The Maginot Line: None Shall Pass de J. E. Kaufmann, ni siquiera son citados.

EL HUMOR DE JOAN MIRO. Lo magistral en Miró, el gran pintor, escultor y grabador catalán, puede definirse como un balance entre el virtuosismo intelectual, y su capacidad para que cualquiera entendiera lo que estaba dibujando. O que al menos entendiera que allí había una mano, una cara, o determinado animal.

Respecto al simbolismo la cosa cambia. Resulta más difícil, incluso para el espectador más entrenado o más leído, captar la sexualidad y la agresividad latentes bajo la estructura de las obras de Miró. Diversos factores pueden socavar este intento. Uno de ellos es la falta de una perspectiva hacia toda la obra del artista, cosa común en Miró por la gran popularidad y fuerte carácter de las obras de su último período.

Ayuda a clarificar las cosas el libro Joan Miró, editado por Stephan von Wiese y Sylvia Martin (Prestel, Londres), y publicado como acompañamiento (y no como catálogo) de la muestra Joan Miró: Snail Woman Flower Star, llevada a cabo en el 2002 en el museo kunst palace de Düsseldorf, Alemania. Ilustrado con más de 100 obras cubriendo todos los períodos creativos del gran artista catalán, unas 20 fotografías de Joaquim Gomis registrando en forma magistral varias etapas de su vida, y cinco ensayos interpretativos, donde destaca el de Sylvia Martin sobre cómo entrever los signos en Miró en los años ‘20 y ‘30. Resulta esclarecedor el paralelismo que hace Martin entre el planteo psicoanalítico para interpretar las bromas y el humor, y los trabajos del pintor catalán de alrededor de los años ‘40.

DICCIONARIO DE CIENCIA. Siguiendo la tradición ya reconocida de los "Oxford Companion", membrete de la Universidad de Oxford para producir muy buenos libros de referencias, acaba de publicarse The Oxford Companion to the History of Modern Science (Oxford University Press) editado por J. L. Heilbron, cuyas características externas son avasallantes: formato grande, mil páginas, casi dos kilogramos de peso y, lo que es más importante, 600 entradas cubriendo la historia de la ciencia desde el Renacimiento hasta la actualidad.

No hay que intimidarse por el ladrillo. Lo de adentro vale la pena, y dejará satisfecho al más curioso e inquisitivo. El primer término del diccionario, Aberración estelar (el observador cree que una estrella va hacia cierta dirección guiándose por la luz que emite, pero es un engaño: en realidad va hacia otra dirección) da la información necesaria, utiliza términos que remiten a otras entradas del diccionario (ej. Robert Hooke o Telescopio) y termina proponiendo libros adicionales para satisfacer al insatisfecho. Por último la ficha es firmada, en este caso por David W. Hughes, haciendo responsable a su autor del origen y certeza de los datos. Una sana costumbre para reforzar los controles de calidad sobre el contenido.

Entradas como Ciencia nazi provocarán curiosidad y aversión; otras como Phlogistón (teoría de Georg Ernst Stahl de 1697 para explicar la combustión, totalmente errada como se supo más tarde) sacarán de apuros a los fanáticos de los crucigramas. El criterio utilizado busca satisfacer tanto a curiosos como a científicos, criterio que tiene su fundamentación teórica en las entradas Historia de la ciencia e Historiografía de la ciencia. Un libro provocador que, lejos de generar Homeóstasis (palabra acuñada en 1926 para describir las reacciones fisiológicas coordinadas que mantienen estable un cuerpo viviente), va a provocar el necesario Caos (término cuya ficha comienza, en la pág. 138, con la frase "La naturaleza es complicada").

MANUAL DE LA KGB. No sólo los lavarropas necesitan de un manual para funcionar. También los espías. Prueba de ello es este verdadero documento de visos arqueológicos, el KGB Lexicon, The Soviet Intelligence Officer’s Handbook, editado por Vasiliy Mitrokhin (Frank Cass & Co. Ltd.), donde queda demostrado que, lejos de tener la iniciativa, los espías de la KGB debían seguir las reglas escritas, o sufrir las consecuencias.

Mitrokhin, ex-espía de la KGB, no es una figura nueva. Cobró notoriedad en 1999 cuando hizo públicos los documentos conocidos como "Los Archivos Mitrokhin", una increíble cantidad de documentos e informes secretos de la KGB recopilados y robados en la ex-URSS, cuya existencia es hoy en día referencia ineludible para cualquier investigador que desee conocer la naturaleza de la KGB.

En este libro Mitrokhin revela dos diccionarios: uno para tareas de inteligencia (ofensivas) y otro para tareas de contrainteligencia (defensivas), transformándose en curiosos retratos de una época donde el enemigo era malo, muy malo, y fácil de identificar. Por ejemplo, en la entrada Sabotaje ("diversiya"), queda bien claro que era "una forma extrema de actividad subversiva de los servicios de inteligencia capitalistas", llevado a cabo por "elementos anti-soviéticos", dejando afuera la posibilidad de que los ejecutores fueran simples empleados neuróticos, repodridos con el sistema, y con algún vaso de vodka de más.

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